Local

Rivera Ordóñez

El cantaor Enrique Morente explica que comprendió el Guernica al observar el proceso de creación del cuadro que sigue considerándose la pintura más importante del siglo XX. Esa tardanza no supone que rechazase la obra antes de conocer el trabajo...

el 15 sep 2009 / 23:51 h.

El cantaor Enrique Morente explica que comprendió el Guernica al observar el proceso de creación del cuadro que sigue considerándose la pintura más importante del siglo XX. Esa tardanza no supone que rechazase la obra antes de conocer el trabajo de Picasso para culminarla, sino que sólo la admiraba por lo que representa. Ambas percepciones son necesarias para el Arte, que compatibiliza la expresión del autor y las sensaciones de los receptores. En unas materias más que en otras por la inexistencia de una definición única, resumida y universal para todas las manifestaciones artísticas; ni quienes las expresan asumen un código definitivo.

Tampoco los receptores encasillan o uniforman las emociones recibidas, probablemente por la desigualdad natural de los sentimientos.

Una prueba reside en el flamenco. Quizás tenga en Mairena y Morente las principales aportaciones para encadenar su historia, con las salvedades de los orígenes. Sin embargo, la hipotética exclusión de Camarón, que les gana en vivencia popular, supondría falsear la leyenda flamenca y eliminar el eslabón más interesante para sacarla de un mundo cerrado de potentados y expertos y darle la continuidad popular a la que no puede renunciar ningún Arte que pretenda asentarse en la senda machadiana. Todos los perfiles son convenientes para la pervivencia del flamenco, incluso la de los imitadores de Camarón que jamás abordarán una siguiriya. Puede que la evidencia esté más clara en la otra cultura singularmente andaluza, la taurina. Paco Camino representa al artista de una época, pero la memoria dicta que la decadencia de esa fiesta habría sido absoluta de no mediar la figura de El Cordobés. Desde esa perspectiva, el toreo inarmónico del califa representa más que el artístico del camero, y tal vez adquiera más importancia histórica. Otra cosa son los terrenos del gusto artístico, en los que hay nombres para encumbrar como los de Paula o Cepeda, pero no está claro que sea una cima para José Tomás porque consume la estética del circo romano y el Arte, en cualquiera de sus manifestaciones, debe procurar la distracción, jamás el sufrimiento de los receptores.

Periodista

daditrevi@hotmail.com

  • 1