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Roberto arruina el sueño de un ambicioso Écija

El destino fue cruel con el Écija Balompié. El conjunto de Josep María Nogués acarició el ansiado ascenso a Segunda División, un reto que el artillero azulgrana Roberto volatizó en la fase de descuento.

el 15 sep 2009 / 06:23 h.

El destino fue cruel con el Écija Balompié. El conjunto de Josep María Nogués acarició el ansiado ascenso a Segunda División, un reto que el artillero azulgrana Roberto volatizó en la fase de descuento. El empate final selló el asalto del plantel aragonés.

La amargura congeló el alma de San Pablo cuando el duelo decisivo ante la SD Huesca expiró. El sueño del ascenso a Segunda del Écija Balompié se había esfumado y las esperanzas de la afición azulina se habían dinamitado de un plumazo. Con un gol del ariete Roberto y una cruel mueca del destino. La pizarra conservadora de Onésimo Sánchez, técnico visitante, atrapó la creatividad astigitana y señaló el camino del desconsuelo a una escuadra que nunca renunció a sellar el pasaporte hacia el paraíso de plata.

En la primera mitad, Onésimo Sánchez diseñó un esquema basado en la seguridad de la línea de cobertura. Las molestias de Sorribas, un pivote de perfil recuperador, propiciaron la titularidad de Paco, un mediocentro corpulento y, pese a su lentitud, expeditivo. La renuncia azulgrana a buscar el gol originó un asedio constante del conjunto astigitano, sin celeridad en las transiciones. Pepe Díaz, indultado por Apelación, no se prodigó en los últimos metros y Requena y Nolito, los interiores, apenas penetraron de forma individual.

Las acciones de estrategia cobrarían una importancia capital en los primeros intercambios de golpes. Luna, demasiado apático, cabeceó picado un medido centro de Pichardo desde el flanco zurdo. El meta Eduardo, soberbio, neutralizó el peligro con una sensacional estirada. La acción contagió a las gradas, que, abarrotadas de esperanza, impulsaron a los azulinos hacia el 1-0.

Onésimo Sánchez ordenó un retroceso de líneas en forma de réplica. Roberto, único delantero azulgrana, asumió la responsabilidad en la línea de medios y funcionó de enlace. La renuncia visitante a la zona de finalización originó que el Écija, con Pichardo y Xisco Campos muy imprecisos, buscara las diagonales para crear peligro. En una transición hilvanada por los pupilos de Nogués, Mario no supo anotar el primer gol. El cronómetro se consumía de forma alarmante y los aragoneses recaudaban con suerte su preciado tesoro, el 2-0 acumulado en El Alcoraz.

Una visión diferente. Tras el descanso, y gracias a las modificaciones de Nogués, el Écija Balompié asumió el control y asedió con inteligencia y rapidez la meta de Eduardo. El gaditano Nolito, más agresivo, y el veloz Pepe Díaz, que fue más vertical, monopolizaron la creación de peligro ante la alarmante apatía del veterano Luna. Mario, con el arquero aragonés batido, no supo mandar a la red un medido centro desde el flanco zurdo.

Los azulinos, espoleados por su afición, merecían administrar una renta favorable ante el cansancio y el desaliento rival. Luna, tras un sensacional servicio de Requena desde el costado diestro, no fue capaz de anotar el 1-0. Sin embargo, y gracias a la insistencia, fue el espectacular Nolito el elegido para generar esperanzas.

El ex del Sanluqueño supo definir, pese a la nutrida retaguardia aragonesa, tras un formidable pase de la muerte de David Hernández, cuya aportación revolucionó el encuentro en los primeros minutos del segundo acto. Sin apenas tiempo para reaccionar y asimilar el gol, Pepe Díaz acarició el segundo en un lanzamiento que atrapó Eduardo por inercia.

Agonizaba el plantel oscense, roto y sin apenas argumentos, cuando el veterano Luna no fue capaz de extasiar a San Pablo con un disparo dentro del área que escupió Ripa sobre la línea de cal. En los instantes finales, el Écija, precipitado, buscó con envíos largos en diagonal a Pepe Díaz y Hernández, sin suerte en la definición.

Y cuando el sueño de plata embriagaba a los discípulos de Nogués, Roberto recogió un rechace, controló el esférico y, de tiro cruzado, batió a Zigor. Una pesadilla injusta. Un prematuro desenlace. El final de un sueño. Un adiós definitivo.

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