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Romaric, un problema menos

El Sevilla ingresará poco menos de dos millones de euros, mientras que el jugador firmará con su nuevo club por tres temporadas.

el 29 jul 2011 / 18:46 h.

Romaric dejará el Sevilla a cambio de 2 kilos.

Aún no es oficial, pero Romaric ya es, virtualmente, nuevo futbolista del Bursaspor de Turquía. El Sevilla ingresará poco menos de dos millones de euros, mientras que el jugador firmará con su nuevo club por tres temporadas. Dado lo que costó y el paso del jugador por el club de Nervión, se trata de una operación tan necesaria y liberadora como poco rentable para el Sevilla. 

Tres años repletos de subidas y bajadas, sobre todo de bajadas, han pasado desde que Koffi Ndri Romaric firmó por el Sevilla. Llegaba avalado por Monchi, gran conocedor de la Ligue 1 francesa, y por su espectacular rendimiento en el Le Mans, donde se había convertido en una de las sensaciones del campeonato galo.

De hecho, el subdirector general deportivo del Sevilla había abanderado una durísima negociación con tintes de culebrón veraniego con el club que ostentaba los derechos del mediocentro para que pudiese militar en el club de Nervión. Ocho millones de euros y un sustancioso contrato de cinco temporadas tuvieron la culpa de que aquel capítulo se cerrase.

Y llegaba también avalado por el rotundo éxito de Keita, adquisición del verano anterior con perfil parecido que apenas una temporada después de recalar en Nervión se había ganado el derecho a reescribir la historia con el Barça de Guardiola.

Pero los primeros problemas no tardaron en llegar. El futbolista, que había sufrido una lesión en la última parte de la temporada anterior con el Le Mans, llegaba ostensiblemente sobrepasado de peso. Pocos sevillistas olvidarán la famosa escena de Manolo Jiménez tirando del costamarfileño por un campo de golf para escarnio de un futbolista que a lo largo de tres años fue más vigilado por el nutricionista Escribano y los preparadores físicos que por los propios entrenadores.

Jiménez fue quien más creyó en él aunque su famoso "a mí me recuerda a Francisco López Alfaro y a Enrique Montero" acabó siendo tomado casi como una provocación. El de Arahal concedió más minutos que nadie a un futbolista indiscutiblemente dotado para el toque de balón pero lastrado por un comportamiento disoluto y por los desmanes con la báscula, principales motivos de su lentitud y falta de continuidad sobre el terreno de juego. Tampoco le ayudó demasiado el fichaje de Zokora por el Sevilla, ‘socio' para lo malo y no para lo bueno.

El 29 de octubre de 2010, en la noche previa a una ominosa visita del Sevilla al Camp Nou de Barcelona (5-0), Romaric y Zokora fueron ‘cazados' por las cámaras del hotel de concentración a altas horas de la madrugada abandonando sus habitaciones. A pesar de que todavía cuajaría alguna que otra actuación aceptable a lo largo de la Liga, en las mentes de los rectores del clubya sólo cabía la venta del futbolista. No era la primera vez que se saltaba a la torera el régimen disciplinario de la entidad... ni la última a pesar de los avisos.

Durante la pasada campaña, Manzano tuvo que apostar por él ante la falta de alternativas y volvió a demostrar estar tan capacitado para realizar actuaciones estelares (Athletic de Bilbao en Liga o Málaga en Copa), como para naufragar contra cualquier centro del campo, especialmente fuera de casa.

Tras 123 partidos entre todas las competiciones y 8 goles, se marcha del Sevilla un futbolista del que siempre se podrá decir que tenía condiciones pero que no se cuidaba. También se podrá decir que jugó mucho porque no había nada mejor y que pudo haber triunfado si él hubiese querido. El caso es que Marcelino y el club lo tenían claro: Romaric no podía seguir.

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