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Rosa Aguilar entra de independiente en la Junta con el aplauso del PSOE

El fichaje de la ex alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, para el Gobierno andaluz fue un golpe de efecto político de Griñán que aplaudió el PSOE y encendió a IU. Aguilar se incorporará a la Consejería de Obras Públicas como independiente y no se sacará el carné socialista.

el 16 sep 2009 / 01:47 h.

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I. Carretero/ I. Morillo

El fichaje de la ex alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, para el Gobierno andaluz fue un golpe de efecto político de Griñán que aplaudió el PSOE y encendió a IU. Aguilar se incorporará a la Consejería de Obras Públicas como independiente y no se sacará el carné socialista.

Era la gran sorpresa que José Antonio Griñán había urdido para dejar claro que ha confeccionado un Gobierno a su aire. La ex alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, dejó ayer su acta de concejal y prometerá hoy su cargo como consejera de Obras Públicas. Se incorporará al Ejecutivo como independiente, después de que ayer dejará todos sus cargos en IU. No se afiliará al PSOE, que ni se lo ha pedido ni lo hará, según garantizó.

La toma de posesión de Griñán en el Parlamento fue un hervidero donde bullían las noticias sobre el nuevo Gobierno, con nueve mujeres y seis hombres. Ninguno le hizo sombra. Ni incorporaciones tan potentes como la de Luis Pizarro -vicesecretario general del PSOE-A- a la Consejería de Gobernación, o Mar Moreno -secretaria de Política Autonómica del PSOE- a Educación, le restaron un ápice de estrellato. La protagonista fue la cordobesa, con quien el presidente de la Junta confesó tener una gran sintonía.

"Tener que dar explicaciones de por qué alguien la contrata en un Gobierno está de más", aseguró Griñán.Su relación es "cordial", tienen un entendimiento "enorme" y una "sensibilidad muy parecida", agregó. Los elogios fueron mutuos. Para quien hasta ahora ha sido la voz crítica de IU más solvente -sobre todo a escala nacional y más fuera que dentro de la organización-, el flamante presidente del Gobierno es "cálido y afable" y alguien para quien "la política tiene rostro".

Aguilar al filo de la medianoche del miércoles telefoneó a Diego Valderas -líder regional de IU- para comunicarle la oferta que tenía sobre la mesa. Menos de 24 horas después, ayer tarde, compareció en su ciudad, rodeada por la mayoría de sus concejales, y confirmó que por "una decisión personal" deja todos sus cargos en IU y la alcaldía en la que recaló en 1999. Se afilió al PCE en 1974 pero estaba ya más fuera que dentro de su partido, con el que mantenía una relación imposible. Había confesado que hacía tiempo que no pagaba sus cuotas de militante e incluso había dicho en público que votaba al PSOE, en concreto a la candidata socialista al Senado Maribel Flores. "Voy a seguir siendo una mujer de izquierdas", proclamó. Desde la Junta, aseguró, seguirá trabajando por Córdoba.

El destino de la alcaldía cordobesa es ahora una incógnita, pese a que los socialistas aseguraron que apoyarán al candidato de IU que sea para mantener viva la coalición actual. De cómo discurra la batalla interna de IU -con un grupo municipal dividido y donde el ambiente lleva mucho tiempo enrarecido- depende que el PP, que con José Antonio Nieto logró el mayor número de votos en las municipales, no consiga auparse a la alcaldía. La única de capital que IU tiene en España.

La acogida de los dirigentes de IU fue la esperada. Valderas lamentó su "error"; el coordinador general, Cayo Lara, aseguró que "si se marcha una rosa, vendrán miles de rosas y miles de claveles"; Julio Anguita consideró que pierde "su credibilidad" y Gaspar Llamazares lamentó su "deslealtad".

Griñán comunicó el miércoles a mediodía en el Parlamento al vicesecretario general del PSOE andaluz, Luis Pizarro, que quería contar con Aguilar en su equipo si el partido estaba de acuerdo. La idea rondaba su cabeza hace más de un año. Las llamadas pertinentes y una operación de la que en todo momento ha estado puntualmente informada la dirección federal, dieron luz verde. Zapatero la ve con buenos ojos.

La ejecutiva regional del PSOE andaluz, que se celebró después de que Griñán prometiera su cargo, dio su respaldo unánime al nuevo Gobierno, según informó su secretario de Organización, Rafael Velasco. La reunión se saldó sin que ninguno de los miembros de la ejecutiva pidiera la palabra. El presidente andaluz explicó a su partido que su apuesta por la ex alcaldesa se debía a "su capacidad de gestión" y a su deseo de dotar de "pluralidad" a su Gobierno.

Es una operación sin precedentes en el PSOE-A, admitieron sus dirigentes. Se habían incorporado con anterioridad independientes al Gobierno, pero el caso de Aguilar es distinto, porque ella deja IU una vez que ya tenía cerrado un cargo en el Ejecutivo. Estará al frente de una de las consejerías más jugosas, con las inversiones más millonarias, y a ella, por ejemplo, reflexionaban algunos socialistas, le tocará cortar la cinta de obras tan emblemáticas como el metro de Málaga. Los socialistas querían a toda cosa enmarcar la incorporación dentro de "la más absoluta normalidad". Existe preocupación porque pueda afectar a las relaciones de PSOE e IU a escala autonómica. La mayoría absoluta de los socialistas en el Parlamento andaluz no les hace necesitar de ninguna alianza, pero el mapa municipal es muy diferente. El pacto cerrado tras las municipales de 2007 afectó en Andalucía a 121 municipios y tres Diputaciones.

Pizarro llamó a Valderas para explicarle que no había un intento de desestabilizar a su formación. El líder de IU exigió una reunión. Los socialistas aseguran que nadie se ha sentado en una mesa para diseñar una estratagema con la que dañar electoralmente a IU. Aguilar tiene desde hace años buenas relaciones con los socialistas cordobeses, Manuel Chaves, el ministro Moratinos o Griñán. Ahora será parte de su equipo.

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