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Roscón de Reyes

Que no cunda el pánico. Que no impere la desilusión. Hoy es día de Reyes. Huele a papel de regalo, a bicicleta nueva. A guantes de cuero fino. A after shave para mi cara (miren la foto).

el 15 sep 2009 / 20:47 h.

Que no cunda el pánico. Que no impere la desilusión. Hoy es día de Reyes. Huele a papel de regalo, a bicicleta nueva. A guantes de cuero fino. A after shave para mi cara (miren la foto). A papel de celofán. A salones desordenados hasta las tantas. A niño dónde has metido las piezas del puzzle. A pilas pequeñas, pero de las pequeñas-pequeñas. A nintendogs y cacas virtuales. A Brain Training. A bufandas de mi equipo. A roscón de Reyes.

Coges hoy, por ejemplo, un rosco de Reyes, de los de agua de azahar en la receta. Le quitas la fruta escarchada. Le quitas las almendras tostadas. Le quitas el relleno. Lo haces cuadrado en lugar de redondo. Le quitas levadura. Le quitas el relleno de nata. Y te estás comiendo una regañá. Un roscón de Reyes no es una regañá.

A mí me gustan las regañás. Mucho. Con queso. Con vino, en casa Emilio, que es como decir en casa Moreno, pero en plan amigo. Pero las regañás no son roscos de Reyes. Ni aunque les hagas un agujero en medio. Una regañá es una regañá, como un rosco de Reyes no es un rosco de vino.

Acaban de llegar los Reyes y me han dejado el salón de no te menees: cajas de cartón en inglés, con un letrero que dice: Try me. Not for children under 3 years. Mil piezas de lego como asignatura pendiente. La fábrica de marcianos y la funda de la nintendogs.

La ilusión es una mezcla de confeti con papel de celofán; un pan ácimo con levadura, agua de azahar, fruta escarchada, almendras tostadas y partido por la mitad para rellenarlo de nata. Porque me gusta. Lo mismo que un tomate es redondo y rojo. Porque si fuera alargado y verde sería un cocodrilo.

Para quienes quieren cambiarnos la ilusión: mira el papel de regalo. Huélelo. Mira el cable que sujeta a la barbie por el cuello. Desátala. Abre el scalectrix y deja la caja encima del sofá. Y cuando hayas abierto todos los regalos, disfruta rodeado de papeles y de desorden. Esa es la ilusión.

Hoy es el día de la ilusión. Han pasado los Reyes. Me han dejado la casa hecha unos zorros. El sonido del papel de regalo roto es más agradable que el de las metralletas. El año empieza bien: han venido los Reyes. Con el café, tomo roscón de Reyes. Después me tomaré el año.

Consultor de comunicación

isidro@cuberos.com

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