Economía

Rubalcaba: "Sé que tengo el apoyo del PSOE-A, pero necesito la fuerza"

El candidato a la Presidencia desvela que tenía el aval de Griñán antes de presentarse y pide a la militancia recuperar el ánimo

el 01 jun 2011 / 21:17 h.

Griñán presentó a Rubalcaba ante un escenario abarrotado de militantes.

El vicepresidente primero, ministro de Interior y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, demostró ayer tener las ideas muy claras antes de meterse en una habitación con un millar de militantes socialistas andaluces que respiran nerviosos por la herida de su primera gran derrota electoral en 30 años y que le escrutaron esperando respuestas que les devuelvan la confianza. Le hicieron dos preguntas clave y las respondió con dos palabras casi sin pensar: ¿Qué espera del PSOE andaluz? "Fuerza". ¿Tenía claro antes de anunciar su candidatura que Griñán le apoyaría? "Sí".

Rubalcaba pidió al secretario regional del PSOE-A, José Antonio Griñán, un formato "cara a cara" con la militancia andaluza. "Yo, para los militantes soy Rubalcaba, y quiero pasar a ser Alfredo", dijo ayer. El presidente de la Junta le colocó en el centro de un salón rodeado de sillas en círculos que iban abriéndose ensanchándose según se alejaban del orador. Le rodearon mil militantes, desde los cuadros de poder del partido -la Ejecutiva regional, las provinciales, el comité director y todos los parlamentarios- hasta las bases, incluidos los dos profesores de la Universidad de Sevilla que pretenden disputarle la candidatura en las primarias.

"Fuerza. Espero la fuerza del sur de la federación más importante del PSOE". Fue algo que repitió varias veces, remarcando la necesidad del poder orgánico del que Rubalcaba nunca se ha preocupado demasiado -según admite- pero que ahora necesitará durante los próximos diez meses hasta las elecciones generales. "Necesito que el PSOE-A me traslade esa fuerza que siempre ha tenido, que me la preste, porque apoyo y cariño sé que voy a tener", dijo. Ante los medios, el candidato prefirió no diseccionar lo que ha supuesto la debacle del PSOE-A a nivel nacional: casi 300.000 del millón y medio de votos que han perdido los socialistas en las municipales son andaluces, y la mayor parte ha ido a parar al PP.

Pero Rubalcaba no vino ayer a animar al PSOE-A. "Yo esperaba que me animasen ellos a mí". Defendió que "el análisis más certero de lo que nos ha pasado" lo pueden hacer los militantes, y por eso pidió un diálogo con ellos, "para escuchar de su voz lo que la gente les dice cuando han defendido nuestras políticas en los momentos más difíciles".

Cariño andaluz. El ministro explicó que fue en un gran mitin en Granada, durante la campaña a las municipales, donde "empezó a fraguarse" su decisión de presentarse. "Soy diputado por Cádiz, mi militancia orgánica está aquí. Me he sentido muy querido por el PSOE-A y yo respondo a ese sentimiento de cariño con cariño", dijo.

Rubalcaba llegó 40 minutos tarde al acto organizado en el hotel Renacimiento, donde los socialistas andaluces suelen hacer sus cónclaves. Entró acompañado de Griñán y les recibió a gritos un grupo de unos 30 funcionarios enfurecidos por la reforma del sector público.

En la presentación ante los medios, un acto en el que se prohibió a los periodistas acercarse físicamente al candidato y se limitó el número de preguntas a cuatro en nueve minutos, Rubalcaba se subió a un atril junto a Griñán y explicó por qué estaba seguro del apoyo del presidente de la Junta a su candidatura.

"Tenía absolutamente claro" su respaldo antes de anunciar su candidatura, "en su triple condición, como presidente de la Junta, como secretario general del PSOE más importante del partido y como amigo" dijo. Rubalcaba reveló una "conversación privada" en la que Griñán le confirmó que tenía su aval antes de que anunciara su candidatura el sábado pasado, aunque no quedó claro si lo hizo antes o después de que Carme Chacón se retirara de la pugna, dos días antes.

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