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Ruíz de Lopera sufrió un ataque de vértigo en el AVE

Manuel Ruiz de Lopera, máximo accionista del Real Betis, no pudo asistir a la audiencia con el Rey al sufrir un fuerte ataque de vértigo que le provocó mareos, vómitos y una enorme debilidad. Todo sucedió en el tramo final del viaje en AVE hasta la capital de España.

el 15 sep 2009 / 00:41 h.

Manuel Ruiz de Lopera, máximo accionista del Real Betis, no pudo asistir a la audiencia con el Rey al sufrir un fuerte ataque de vértigo que le provocó mareos, vómitos y una enorme debilidad. Todo sucedió en el tramo final del viaje en AVE hasta la capital de España.

No ha tenido nada de fortuna Manuel Ruiz de Lopera. El máximo dirigente del Betis sufrió en el tramo final del viaje de ida a Madrid un fuerte ataque de vértigo que le imposibilitó visitar al Rey. Las imágenes del consejero delegado saliendo del vagón del AVE a la llegada a la capital de España fueron verdaderamente impactantes. Si de por sí Lopera suele tener el rostro bastante pálido, las escenas mostraron a un Lopera que prácticamente no podía andar, pues estaba asido a los consejeros Navarro y Salcedo, y con el rostro absolutamente descompuesto.

De hecho, el máximo accionista fue escoltado por muchos de sus consejeros hasta coger un taxi, al que casi ni pudo entrar. De ahí se trasladó a las oficinas que Lopera tiene en Madrid, en concreto en el Centro Colón, donde permaneció todo el día y toda la noche, ya que la única forma de superar la crisis de vértigo es con reposo absoluto.

El jefe de los servicios médicos, Tomás Calero, se refirió a la dolencia de Lopera. "No ha tenido más remedio que marcharse a su domicilio después de este síndrome vertiginoso que ha sufrido. Este ataque de vértigo le ha traído consigo mareos, náuseas y vómitos, por lo que bajo ningún concepto podía asistir a la recepción con el Rey", aclaró Calero. Según el doctor verdiblanco, "el consejero delegado ya tuvo un antecedente de este tipo justo antes de la última final de Copa. Suele durar unas 48 horas y no reviste gravedad, pero sí resulta bastante incómodo. Impide cualquier tarea y la única fórmula para combatirlo reside en el reposo. Sólo queda tumbarse y que pase".

Desgraciadamente, el ataque de vértigo le ocurrió a Lopera en el tramo final del viaje, ya que con anterioridad estuvo de muy buen humor. La muestra está en unas imágenes de la cadena Cuatro, en las que se ve a Lopera mostrando la insignia de oro y brillantes que posteriormente el presidente León le colocó a Su Majestad.

"Hemos tenido que buscar la misma que colocamos a su madre", afirmaba un risueño Lopera antes de un tramo final de viaje donde las chanzas se transformaron en dolor y pesadumbre. La noticia de la indisposición del máximo accionista de la entidad fue la única contrariedad que tuvo la visita del Real Betis al palacio de La Zarzuela.

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