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Cultura

Saetas jondas y naturales en el pueblo de Mairena del Alcor

Dicen los más viejos de Mairena del Alcor que al pueblo le entraba un extraño escalofrío cada vez que veían aparecer a Manuel Torre montado en su burrillo y acompañado siempre de su collera de galgos.

el 02 mar 2012 / 11:01 h.

Dicen los más viejos de Mairena del Alcor que al pueblo le entraba un extraño escalofrío cada vez que veían aparecer a Manuel Torre montado en su burrillo y acompañado siempre de su collera de galgos. Si era por Semana Santa era más que probable que el genio de Jerez cantara alguna que otra saeta. Entonces, según cuentan los que saben algo de aquello por sus padres o abuelos, enmudecían los campos y se agotaba la manzanilla en las tabernas. Algo muy parecido ocurría cuando aparecía el Gloria de Jerez, el otro gran genio de la saeta, el que se agarraba a los balcones y dejaba sus dedos grabados en el hierro, de lo que le hervía la sangre cuando cantaba:

Toas las mares tienen penas,
pero la tuya es la mayor.
Porque azotan los judíos,
porque los judíos azotan
a tu hijo el Redentor.

Cuando llegan estas fechas Mairena del Alcor comienza a oler a saetas grandes, esas que nada tienen que envidiarles a las seguiriyas más gitanas que soñara el mítico Fillo. Además de la influencia que ejercieron en el estilo que se canta en esta bella localidad sevillana de los Alcores, es justo destacar que siempre ha contado con grandes saeteros, desde los tiempos de Marín el Viejo, Curro de las Albinas, los hermanos Coquilla, Cisquerito, Diego Manolete, su hijo Hornerito o Currindín.

Fue Antonio Mairena quien recogió todo este legado musical y lo adaptó a sus enormes facultades, aunque presumió más de haber heredado el legado de Manuel Torre y El Gloria, que fueron sus saeteros preferidos. Recuerdo que una tarde, en su casa de Sevilla, de la calle Padre Pedro Ayala, se le antojaron unos discos que yo acababa de comprar en la Gran Plaza. Eran de la famosa colección Los ases del flamenco, editada por Pepe Carrasco en 1978.

De los diez elepés que llevaba, de Manuel Vallejo, Chacón, Cepero, Pepe Palanca y El Carbonerillo, entre otros, el maestro quiso que le regalara solo dos: los de Manuel Torre y El Gloria. “Me interesan sobre todo por las saetas, porque eran dos genios y en Mairena armaron muchos líos”, me dijo. Aquel día brillaron sus ojos como luciérnagas en la noche, porque Antonio amaba a aquellos dos colosos de la saeta. Y su hermano Manuel que anda alejado de los balcones, pero que ha sido el mejor saetero de estos tiempos, sin discusión alguna.

Mairena cuenta hoy con un buen número de saeteros, algunos ya veteranos, como Murillito y Antonio Ortega, y una nueva hornada de la que destacan los hermanos Castulo y José de la Mena, por citarsolo a los que más cantan fuera de Mairena del Alcor.El saetero local Antonio Ortega ha organizado para esta noche un gran festival de saetas, La oración cantada, cuyos beneficios irán destinados al Club Deportivo Mairena. Pocas veces se ha podido disfrutar en la localidad alcoreña de un festival con tantos y tan buenos saeteros y saeteras, que son los que citamos a continuación: Paqui Corpas, Kiki de Castilblanco, Jehová Sierra, Pepe de la Barbarita, Manuel Machuca, Rocío Alcalá, Raúl Montesinos, Paco Moya, Pepe Cárdenas, Manuel Fernández y el propio Antonio Ortega. Este festival tendrá lugar en El Cine, a partir de las 21 horas. Será una buena oportunidad de poder disfrutar de una velada saeteril de altura en un pueblo donde cuando comienza a oler a azahar y cera, enmudecen los campos y los saeteros afinan sus gargantas.

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