Economía

Salas dice a la juez que las cuentas las llevaba su hermano, ya fallecido

El presidente de Contsa compareció ayer ante la juez que lleva las denuncias por presunta estafa y apropiación indebida. Y, entre otras cosas, le aseguró que desconocía los detalles de la contabilidad de la empresa, una tarea de la que se encargaba su hermano, recientemente fallecido.

el 15 sep 2009 / 01:18 h.

El presidente de Contsa, José Salas Burzón, compareció ayer ante la juez que lleva las denuncias por presunta estafa y apropiación indebida. Y, entre otras cosas, le aseguró que desconocía los detalles de la contabilidad de la empresa, una tarea de la que se encargaba su hermano, recientemente fallecido tras arrojarse desde la ventana de su casa.

José Salas Burzón llegó ayer al juzgado para declarar, como imputado, ante el juzgado de Instrucción 17 de Sevilla. No lo hizo solo, sino acompañado por un guardaespaldas que esperó pacientemente la hora y media que se prolongó su declaración a la juez, que tramita las denuncias presentadas contra él y contra su apoderado Fernando L., quien también acudió a declarar, por presunta estafa y apropiación indebida.

Aunque no quiso entrar en el fondo de su contenido, los abogados personados en la causa precisaron que Salas Burzón aseguró desconocer los detalles de la contabilidad de la empresa, ya que, según justificó, quien se encargaba de las cuentas era su hermano Rafael, que falleció hace pocas semanas tras arrojarse desde el balcón de su vivienda en Sevilla, según el informe policial, poco antes de que se hicieran públicos los problemas por los que atravesaba la compañía. Su actividad se limitaba a las operaciones de compraventa inmobiliaria, actividad principal de Contsa, según afirmó.

Además, Salas Burzón, quien dijo haber respondido a todas las cuestiones planteadas -aunque en alguna ocasión lo hizo de forma difusa y poco concreta, según los abogados-, incidió en que supo de la crisis de liquidez a finales de noviembre, y no en verano como señalaron algunos inversores. Y agregó que, a partir de ese momento, decidió no captar dinero de nuevos ahorradores -hay 1.200 afectados-. Una versión a la que replicó el letrado de uno de los denunciantes, quien apuntó que Contsa aceptó 306.000 euros de su cliente el 30 de noviembre, a lo que Salas Burzón espetó que era una "renovación de contrato" y no un cliente nuevo.

Ante la juez, reiteró que la crisis del ladrillo y el cierre del grifo por parte de las entidades financieras son las causas que han abocado a Contsa a no poder hacer frente a los pagos. Actualmente la sociedad está declarada en suspensión de pagos, aceptada por el juzgado de lo Mercantil, al que se le ha solicitado el concurso necesario por parte de un acreedor y el voluntario por parte de la propia empresa. El juzgado ya ha nombrado a un abogado y a un economista como administradores judiciales, a falta de nombrar un tercero, puesto que pretendía ocupar Salas, pero al que su inhabilitación judicial le impide optar, según fuentes judiciales.

Por su parte, el apoderado Fernando L., que llevaba una década trabajando en Contsa, declaró no conocer el funcionamiento de la sociedad y que él sólo se dedicaba a la captación de capitales. A la pregunta de quién integraba la cadena de mando, contestó: "primero José Salas, segundo José Salas y tercero José Salas".

Ninguno de los dos habló en ningún momento de dinero negro, pese a que los inversores apuntan la existencia de una lista A y otra B. Uno de los abogados personados manifestó ayer su descontento al apuntar que Salas Burzón "finge ignorar lo que sabe".

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