Economía

Salidas en auxilio a un paso de la recesión

Primero fue desaceleración, luego frenazo, más tarde crisis y ahora la palabra fatídica: recesión, o al menos sus temores fundados sobre la primera economía mundial, la estadounidense. Foto: EFE.

el 14 sep 2009 / 22:55 h.

Primero fue desaceleración, luego frenazo, más tarde crisis y ahora la palabra fatídica: recesión, o al menos sus temores fundados sobre la primera economía mundial, la estadounidense, en la que el consumo supone nada menos que el 70% del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

El anuncio de Bush de un plan de choque por importe de 145.000 millones de dólares, el 1% del PIB, para reactivar el consumo y contener la tendencia recesiva de la economía norteamericana, lejos de tranquilizar a los mercados, acentuó aún más el pesimismo de las bolsas que cerraron de nuevo esta semana en pérdidas.

No se recuerda en las plazas bursátiles un comienzo de año tan negativo, con caídas de los principales indicadores europeos superiores al 9%, y del 8,79% en el caso del Dow Jones.

En Madrid, el Íbex 35 saldó su peor semana desde 2002, con una caída del 5,5%, con Repsol (afectada por el descenso del precio del crudo) a la cabeza de las pérdidas, un 9,7%, mientras que en el otro extremo Inmobiliaria Colonial, aupada por los rumores de una inminente opa, se revalorizó un 18,1%.

Las tesis de los más pesimistas han sido alimentadas esta semana por los desastrosos resultados que presentaron los gigantes financieros Citigroup y Merrill Lynch, afectados por las hipotecas subprime, que presentaron pérdidas próximas a 10.000 millones de dólares en el último trimestre de 2007.

Tampoco contribuyó a la tranquilidad la bajada del 14% en la construcción de viviendas nuevas en EEUU, el descenso del índice de tendencia futura de la economía de ese país, o los augurios del banco de inversión Goldman Sachs, que asegura que este país tiene más del 50% de probabilidades de entrar en recesión en 2008 por la debilidad que afloran en el sector financiero y en la vivienda.

La firma asevera que la crisis crediticia e inmobiliaria está contagiando a otros sectores y reduciendo la confianza de los consumidores, por lo que predice que la demanda interna de la primera economía mundial será muy débil durante todo el año.

Si ha habido un efecto positivo de los temores de recesión, ha sido el descenso del precio del petróleo que en el caso del Brent, el de referencia en Europa, que ha caído desde el filo de los 100 hasta 86,4 dólares/barril.

En España, como en el resto de Europa, los precios siguen al alza y 2007 se cerró finalmente con una inflación del 4,2%, más del doble de la inicialmente prevista, debido al tirón de la energía y de los alimentos. Y la desaceleración ya se ha hecho patente en el ladrillo y por primera vez en diez años la subida de la vivienda se sitúa paralela a la inflación.

Así, el efecto del frenazo constructor, -este año se construirán 150.000 viviendas menos que en 2007-, tendrá serias consecuencias sobre el empleo y de acuerdo con cálculos del sector en 2008 se destruirán cerca de 300.000 empleos. Otro efecto colateral del mal del ladrillo es que el parón de las ventas ha afectado ya al sector inmobiliario, con el cierre de más de 700 empresas y 40.000 oficinas a lo largo del año, una sangría que los expertos creen que continuará.

Y algo de alegría con una muy buena noticia para Alemania. Después de 18 años, las cuentas de la locomotora europea volvieron a cuadrar y cerró 2007 sin déficit público.

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