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Salud enviará inspectores a la Feria para que no se fume en las casetas

Las que permitan fumar en su interior se enfrentan a multas de hasta 10.000 euros. Sólo está permitido en la calle.

el 01 may 2011 / 20:55 h.

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Un grupo de fumadores a las puertas de una caseta.

Las casetas de Feria se convierten en hogares temporales para muchos sevillanos quienes, durante una semana, trasladan un pedacito de su hogar y se van a vivir al Real. "Siéntete como en casa", suelen decir los anfitriones cuando invitan a las amistades a degustar un buen rebujito o un plato de gambas. Pero ¡cuidado!, no se les vaya a ocurrir fumar como si estuvieran en la privacidad de su domicilio, pues está terminantemente prohibido.

"Pero si mi caseta es un recinto privado", podrían pensar algunos de sus socios. Lo cierto, aunque duela, es que cada una de ellas recibirá el tratamiento que se les dispensa a bares o restaurantes a la hora de aplicar la Ley Antitabaco. Una razón: las consecuencias negativas que puede provocar el humo de los cigarrillos a las personas que trabajan en las casetas. Otra: el carácter de espacios de uso público o colectivo en los que puede haber menores y en los que se elaboran y consumen alimentos.

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía pondrá a trabajar a sus inspectores desde la Calle del Infierno hasta la portada para vigilar el cumplimiento de la norma y el Ayuntamiento también, por no mencionar al dispositivo policial. Así que queda claro, las casetas no se consideran una extensión del domicilio particular, sino un lugar público.

De ese modo, si por las inclemencias del tiempo o por simple pereza alguien fuma en el interior y es sorprendido por uno de estos inspectores, será apercibido con las sanciones previstas en la norma contra el tabaquismo. Por faltas leves, como que los propietarios no informen de la prohibición de fumar (se aplicará una multa de 30 a 600 euros), graves, por dejar fumar (de 601 a 10.000 euros), o muy graves (entre 10.001 y 600.000) por promocionar productos relacionados con el tabaco. Se acabaron los farolillos de Fortuna o Marlboro, porque la broma puede salir cara. La normativa no afecta al recinto ferial por tratarse de un espacio abierto. Tampoco a la zona de atracciones, que por su promiscuidad se ha librado de ser tipificada como "zona acotada para el juego y el esparcimiento de menores", en los que no está permitido fumar en ningún caso.

Por el contrario, sí estará prohibido fumar en las casetas abiertas. La normativa de la Ley Antitabaco entiende por lugar cerrado "todo espacio cubierto y rodeado por más de dos paredes, muros o paramentos". De acuerdo con esta definición, fumar sí estaría permitido en las casetas ubicadas en una esquina, ya que muchas de ellas sólo tienen dos tabiques. Pero la concejal de Fiestas Mayores y Turismo del Ayuntamiento, Rosamar Prieto-Castro, aclaró que la medida también se aplicará en estos espacios.

Bienvenidos pues a la Feria libre de humos, la de las bullas en la puerta de las casetas, formadas por una mezcla de flamencas, camareros y turistas pitillo en mano. Eso sí, una Feria mucho más sana, pensada para proteger a niños y a trabajadores.

Aunque no es novedad, tampoco se podrá practicar el botellón en el Real, al igual que en el resto de la vía pública. La tradición consensuada por muchos jóvenes de beber alcohol junto a la portada de la Feria se cortó de raíz el año pasado. El Ayuntamiento dijo "no", y se acabó.

Sí se planteó crear un botellódromo en las cercanías de la Feria, para evitar esta práctica en lugares aislados de Los Remedios. Sin embargo, Prieto-Castro fue tajante al negar completamente esta posibilidad. "No se va a acotar ninguna zona para la botellona. Así que seguiremos haciendo hincapié en la presencia policial y también en el número de contenedores", dijo en su momento la delegada, añadiendo que "es inevitable que la gente se cite en la portada, pero queremos evitar a toda costa que esta circunstancia sirva para fomentar el botellón".

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