Local

«San Jerónimo ha estado desde siempre abierto a todas las razas»

Es presidenta de la Asociación de Mujeres Progresistas de San Jerónimo, una asociación que nació hace dos años «en una sobremesa donde planteamos la posibilidad de ayudar a mujeres del barrio y velar por el cumplimiento de las leyes de Igualdad y contra la Violencia de Género»

el 13 dic 2009 / 19:45 h.

Igualdad. Blanca García lucha por la mujer y por el desarrollo total de la leyes que velan por la igualdad.

-Dos años desde que surgió la idea de la asociación y os presentáis ahora, ¿con qué bagaje?
-Empezamos con un trabajo de información, a integrarnos con otras asociaciones del barrio y observar nuestro entorno: Sevilla, el Distrito Norte y San Jerónimo, claro. Ya hemos tenido algún caso de maltrato en el que hemos intervenido y hemos puesto en marcha nuestro gabinete jurídico y psicológico. Además, hemos movilizado al voluntariado. Nos hemos formado bien para poder avanzar con una cierta fuerza.

-¿Cuántos socios tenéis?
-Tenemos ya casi, casi, un centenar. Durante un tiempo, con la presentación, hemos parado un poco, pero desde que ya nos hemos presentado ha sido la gente la que ha venido a ofrecerse voluntaria.

-¿En qué frentes basáis principalmente vuestra acción?
-Dentro de que somos una asociación de mujeres y progresistas, queremos movernos en un amplio margen de trabajo, aunque lo principal es centrarnos en llevar a la práctica la Ley de Violencia de Género en todo su ámbito, que es enorme. La gente está confundida con la violencia de género porque la relacionan automáticamente en la que un hombre ejerce contra una mujer, cuando es aplicable desde que nacemos hasta que morimos, en el niño, en los jóvenes, en el hombre y la mujer, y en las personas mayores. De hecho uno de nuestros primeros casos de ayuda ha sido a un hombre. Así, nuestro otro frente es la Ley de Igualdad, y sobre todo la nuestra, la andaluza, que es todavía más amplia que la española. Hemos estudiado cómo se pueden aplicar estas dos leyes en nuestro entorno más cercano.

-¿Hay que explicar entonces que estas leyes son también para hombres?
-Efectivamente. La Ley contra la Violencia de Género es también para proteger al hombre, al niño... Lo abarca todo. Si la lees es completísima. Es una joya, un diamante en bruto que hay que trabajar y a lo mejor nos toca a las mujeres encontrar la mina. El Gobierno lo tiene también claro: la ley es para todos. Si hay una necesidad del hombre, también es cubierta. Si la mujer comete un delito contra un hombre también es reprendida y juzgada por ello con la misma fuerza y rigor de la ley. También si denuncia en falso, como se ha visto con los últimos casos y donde la ley se va a aplicar en todo su rigor.

-Prestáis una especial atención a los inmigrantes. ¿Qué pensáis de la polémica con la Mezquita?
-Desde nuestro punto de vista es triste que se haya generado esta polémica con este tema. San Jerónimo ha estado desde siempre abierto a otras razas y otras religiones, siempre hemos convivido y se ha cultivado la interculturalidad. Se ha desmadrado el asunto. Se ha tomado como herramienta política y cualquier excusa vale para ser exagerada por algunos grupos políticos. Si nosotros tenemos derecho a acudir a nuestra iglesia, ellos tienen que tener la opción poder hacerlo en una mezquita.

-¿Cómo está la situación de la mujer en el barrio en que trabajáis, en San Jerónimo?
-San Jerónimo es un barrio obrero donde la mujer necesariamente ha tenido que incorporarse muy pronto al mundo laboral. La mujer de San Jerónimo trabaja en lo que puede. Necesita el apoyo de la sociedad, de su marido primero, que él se integre en este progresismo. Él tiene que incorporarse a las faenas del hogar. La ayuda de la sociedad tiene que llegar en la forma de guarderías y colegios de verano para que pueda irse a trabajar con tranquilidad y sepa que sus hijos están bien cuidados y no sólo por los abuelos, que tienen que disfrutar también de su tercera edad.

  • 1