Local

San Jerónimo se come el río

Una lengua de arena estrecha el Guadalquivir para servir de base al nuevo puente

el 16 may 2010 / 19:33 h.

Los camiones se afanan en lograr que las dos lenguas de arena sobre el río se acerquen para sustentar la plataforma.

La pasarela sobre el Guadalquivir ya va tomando forma. Con el comienzo de la fase de la actuación que irá construyendo la base de arena que servirá de sustento a los pilares de la plataforma sobre el lecho del río se da un paso más en las obras de recuperación y puesta en valor del parque y el paseo de San Jerónimo desde el puente del Alamillo.


Para la construcción de este puente se tendrán que mover 260.000 metros cúbicos de tierra, el equivalente a rellenar 1,5 veces un estadio de fútbol. Las primeras imágenes de camiones cargados de arena para echar al río se pueden ver desde hace unas semanas. La actuación progresa tan rápido que ya se puede observar cómo avanzan las dos lenguas de grava -que estarán separadas 30 metros para permitir la navegabilidad por esa zona del río y la preservación ecológica del tapón del Huevo de Colón- para servir de cimentación de las pilas de la estructura. Esto se hace, según explicaron técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), "para que los pilares tengan la suficiente consistencia". "Ha sido necesario rellenar parcialmente el cauce, sin cortar el río, con toneladas de arena. La ventaja es que estamos actuando sobre una antigua gravera, por lo que el fondo del río es bastante uniforme", aclararon.


La plataforma sobre el Guadalquivir tendrá una superficie de 224 metros entre ambas orillas. El armazón, de hormigón, madera y metal, se situará a una altura de 5,58 metros del agua en la orilla del Alamillo y a casi 7 metros en la ribera de San Jerónimo. Los pilares estarán ancladas sobre el lecho del río entre 20 y 22 metros. El diseño de la plataforma, "muy estilizado", no discurre perfectamente perpendicular al río "para hacer más atractivo el diseño".


La intención de la pasarela es permitir la interconexión del barrio de San Jerónimo y su paseo por el río con el resto de la ciudad y unirlo al parque del Alamillo. "La idea es hacerlos complementarios, que el visitante pueda aprovechar las dotaciones de uno y otro de una manera más fácil y cómoda a través del puente sobre el río, que se integra como parte más para el disfrute".


El proyecto del parque incluye una serie de actuaciones que pasan por remodelar de forma integral las casi 23 hectáreas -más de 2.100 metros de longitud- entre el puente del Alamillo y la Corta de San Jerónimo. Así, se ha diseñado un nuevo parque en tres niveles. El primero es un paseo fluvial a la orilla del río. El segundo nivel, a lo largo de la zona central, será el espacio principal, con las dotaciones del parque y varios miradores hacia el río. El tercer nivel, paralelo a la avenida José Galán Merino, ya ha eliminado el muro que servía de barrera con el barrio.


El diseño de adecuación del parque se enmarca en el convenio marco de la CHG y la Gerencia de Urbanismo dentro del Plan de Restauración Hidrológico-Forestal y de Protección de Cauces. Además del objetivo orientado al ocio y a la integración urbanística del barrio, esta actuación tiene un marcado carácter ambiental por ser una zona de enorme interés natural por la proximidad al río, al parque del Alamillo y al tapón de la dársena. Por ello, se ha desarrollado de forma paralela a la recuperación del parque una actuación de preservación del hábitat de flora y fauna presente en la zona, tanto durante el transcurso de los trabajos como para garantizar su conservación una vez finalizadas las obras en la zona.


Hasta el mes de marzo de 2011, cuando está previsto que concluya toda la actuación incluyendo la recuperación de la flora del espacio, hay una media de 60 trabajadores realizando distintas tareas, desde la cimentación sobre el cauce, el control de las especies arbóreas o el adecentamiento de caminos. Todos los desechos que se generan, son reutilizados siguiendo la premisa de la preservación medioambiental del espacio.

Una obra con tintes ecológicos

“De lo que más orgullosos estamos es del celo con el que se está tratando a las especies que habitan en la zona”, señalan desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).


Aunque parezca difícil de imaginar, en las 22,67 hectáreas que van desde el puente del Alamillo a la Cota de San Jerónimo, hay más de 50 especies de aves, seis de mariposas e infinidad de anfibios y reptiles de “incalculable valor ecológico”.


Para preservar este espacio, se ha creado una zona especial protección para la fauna y la flora por la que no está permitido pasar.


Este “sumo cuidado y celo” tendrá otro capítulo más cuando todos los trabajadores que participan en la obra reciban esta semana un curso para aprender a reaccionar si se encuentran con un animal y una “guía de prevención de riesgos” sobre el ecosistema de la ribera.


Se van a colocar nidos artificiales y el herbazal de la margen del río tampoco se puede tocar porque es “la fuente de alimento de toda la cadena de insectos, anfibios y aves que habitan en la zona”.


Está previsto igualmente firmar un acuerdo entre la CHG y Endesa para utilizar las torres de electricidad de este tramo para colocar nidos para cigüeñas.

  • 1