Economía

San Jerónimo se suma a los planes ‘verdes’ de Renault

La fábrica de Sevilla comenzará a producir otra variante de la caja de cambios TL4

el 27 oct 2010 / 21:46 h.

Un operario en la planta de cajas de cambio de Renault en el barrio de San Jerónimo.

La factoría sevillana de Renault puede respirar tranquila. Aunque los fabricantes de automóviles estén centrados en el desarrollo del coche eléctrico, aquél que no usa caja de cambios -que es la especialización de la planta de San Jerónimo-, la estrategia verde no se queda ahí. Al menos en el caso del grupo francés Renault. Y es que la compañía del rombo advierte de que el futuro sigue pasando por el vehículo tradicional, si bien con importantes mejoras y avances en la reducción de emisiones contaminantes. Para el horizonte de 2020, el 90% del parque móvil estará formado por vehículos convencionales.

Aunque las mejoras técnicas ya están siendo una realidad, como lo demuestra el hecho de que Renault ofrece ya 48 versiones -la mitad lleva la TL4- diferentes de sus modelos con emisiones iguales o inferiores a 120 gramos por kilómetro recorrido (a las gamas Twingo, Grand Modus, Clio, Mégane y Fluence se sumarán el mes que viene el Scénic y Nuevo Mégane), también lo es, afirman desde la compañía, que la vida de una caja es más longeva que la de un motor.

Y Sevilla, desde que incorporó el proyecto de la caja TL4 de seis velocidades, se abría también un horizonte de posibilidades, puesto que permite consumos reducidos y admite numerosas variantes.

De hecho, la factoría de San Jerónimo ya ha comenzado con la fabricación de las primeras cajas de cambios para un nuevo vehículo, el Juke, un pequeño todoterreno que comercializa Nissan y que se monta en la planta británica de Sunderland, que vendrá a aumentar la producción de la factoría en más de 26.500 unidades para 2011. Es la primera concreción de la adaptación de Sevilla a la estrategia Eco2 del grupo. Y de camino se encuentra el segundo proyecto. A falta de que la matriz dé su visto bueno en varias semanas, Sevilla comenzará a producir otra nueva variante de la TL4, de la que fuentes de la firma francesa no quisieron aportar más detalles hasta conocer el ok definitivo.

Mientras tanto, las previsiones pasan por que la planta de San Jerónimo cierre el ejercicio con un incremento de la producción de cajas que rondará el 20% respecto a las cifras del año pasado, superando las 800.000 unidades. Además, las cajas que se producen desde Sevilla y que se destinan en un 80% a otras fábricas del grupo se corresponden con modelos pequeños y medios, y es ése precisamente el segmento que más crecerá en un futuro, puesto que se tiende a vehículos más económicos y de menor consumo, valoraron desde la firma del rombo. "Tiene un futuro interesante porque está adaptado para su fabricación".

Un claro mensaje, el futuro se presenta despejado y con nuevas posibilidades. Renault se ha empeñado en tratar de liderar la estrategia de reducción de emisiones de CO2. El automóvil es responsable del 14% de ellas. Si en los primeros nueve meses de 2009 el 15% de las ventas del grupo se correspondió con vehículos con emisiones inferiores a 120 gramos por km, en el mismo periodo de 2010 esa cuota creció hasta el 40%. Una estrategia de "movilidad sostenible" que la compañía dibujó ayer tras una visita a la planta de motores de Valladolid y al Renault Technology Spain, el corazón de la ingeniería y la I+D+I del grupo para España, Portugal y Marruecos, para presentar su gama de vehículos de menos de 120 gramos por kilómetro de CO2 (Eco2).

Ello ha sido posible, según desgranó la firma, gracias al motor 1.5 dCi y al peso que sobre sus ventas tiene el Mégane, que acumula en lo que va de año más de 40.000 unidades vendidas. También hay que buscar la explicación en que en España el límite de la exención fiscal se sitúa en esos 120 gramos por kilómetros, umbral que exime del pago del impuesto de matriculación, además de la ventaja que lleva aparejada y que se refleja en un menor consumo de carburante (la media se sitúa en 4,4 litros).

La estrategia se completa, además de con la reducción de emisiones contaminantes, con el desarrollo del coche eléctrico -los primeros modelos estarán disponibles en 2011- así como a través de nuevas tecnologías y desarrollos. Un ejemplo de ello es la denominada downsizing, que no es otra cosa que reducir la cilindrada de un motor para hacer bajar el consumo pero sin perder prestaciones, o la caja de cambios EDC, de transmisión automática de seis marchas y doble embrague, que reduce hasta un 17% las emisiones de CO2 respecto a una caja tradicional. Desde primavera de 2010 está disponible en el Mégane y serán las primeras en recibir la etiqueta Renault Eco2.

  • 1