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Sánchez Gordillo presenta en el Parlamento su renuncia como alcalde de Marinaleda

Adopta esta decisión tras la sentencia del TC que avala la Ley Electoral andaluza que declara incompatible el puesto de parlamentario con el de alcalde.

el 11 nov 2014 / 15:11 h.

Juan Manuel Sánchez Gordillo, líder de CUT. / EFE Juan Manuel Sánchez Gordillo, líder de CUT. / EFE Juan Manuel Sánchez Gordillo, primer y único alcalde de Marinaleda en democracia (desde 1979), dimitió este martes del cargo para conservar su acta de diputado de IU en el Parlamento autonómico. La Ley Electoral Andaluza establece la incompatibilidad del cargo de alcalde y diputado. Sánchez Gordillo eligió su opción in extremis, ya que ayer era el último día de plazo que le había dado la Cámara para comunicar cuál de los dos puestos quería conservar. Sin embargo, el parlamentario de IU ha esquivado el sentido real de la incompatibilidad, ya que seguirá en el Gobierno municipal como concejal. Esta opción es legal, aunque políticamente ha sido muy discutida dentro de su formación, donde prevén que alimente las críticas tanto del PP (que ha perdido a seis de sus alcaldes diputados) como de su socio de Gobierno (PSOE). Sánchez Gordillo ha sido alcalde durante 35 años y diputado por IU en el Parlamento desde 2008 (también lo fue entre 1994 y 2000). En la notificación que presentó en el Parlamento, defiende que sus dos cargos son «perfectamente compatibles». «En el momento actual», reza el escrito, «puedo servir mejor a los intereses de Marinaleda y del pueblo andaluz desde el cargo de parlamentario, manteniendo, como no puede ser de otra forma, mi vinculación y lucha por Marinaleda no sólo desde el puesto de parlamentario sino también como concejal del Ayuntamiento al que he servido toda mi vida». El también líder de la CUT-BAI, facción crítica dentro de IU, era uno de los siete parlamentarios-alcaldes afectados por la sentencia del Tribunal Constitucional que avaló la incompatibilidad del cargo de diputado andaluz y alcalde, presidente de diputación provincial o de mancomunidad. Su caso, junto con el de Esperanza Oña (PP), ha sido el último en resolverse. El resto de regidores populares, incluida la secretaria general del PP-A y hasta entonces presidenta del grupo parlamentario, Dolores López, renunciaron a su escaño la semana pasada, y optaron por seguir como regidores. Oña es la única que, tras 22 años, firmó su dimisión ayer como alcaldesa de Fuengirola, y cuestionó por qué la incompatibilidad no afecta también a los senadores (en la Cámara hay diputados que son senadores socialistas y populares, incluido el expresidente del PP-A, Javier Arenas). La sentencia del Constitucional desestimó el recurso que el Gobierno central interpuso contra el artículo de incompatibilidades recogido en la Ley Electoral Andaluza. El PSOE modificó esta norma a final de la legislatura pasada, a pocos meses de las elecciones, cuando el PP contaba con 17 alcaldes dipuados. Entonces, la estrategia de la dirección popular pasaba por apoyarse en el tirón de sus regidores, que habían arrasado en las últimas municipales, y extender su influencia y carisma al ámbito autonómico. El Ejecutivo de Mariano Rajoy la llevó a los tribunales, y dejó en suspensión cautelar la ley, hasta que el Constitucional resolvió a favor, obligando a los alcaldes-diputados a elegir entre uno de los dos cargos. El caso de Sánchez Gordillo se ha resuelto de forma distinta al resto por varias razones: el histórico alcalde ha estado convaleciente en el hospital por una operación reciente. Su grupo parlamentario (IU) ha defendido, desde el principio, que se trataba de una «decisión personal», y que no iban a presionarle mientras estuviera débil. Ninguna fuente autorizada de IU ha podido asegurar, hasta ayer, qué iba a hacer Sánchez Gordillo. Él mismo, las pocas veces que ha hablado en los últimos días, ha jugado al despiste, con declaraciones del tipo: «Me siento más próximo a Podemos que a IU». La postura de sus compañeros tampoco ha despejado la incógnita. El vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, aseguró que prefería conservar a Sánchez Gordillo en el Parlamento, por su carácter y su valía como diputado. Mientras que el coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, dejó entrever en más de una ocasión que el exalcalde optaría por quedarse en su municipio, dejando su escaño a un joven en alza dentro de la CUT-BAI, Álvaro García Mancheño.  

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