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Sanidad retrocede y suaviza la alerta por el aceite contaminado

La alarma social creada por la prohibición de venta de aceite de girasol llevó al Ministerio de Sanidad a suavizar sus declaraciones, aunque mantenga el veto sobre su uso. El ministro de Sanidad, Bernat Soria, aclaró que la partida contaminada está "controlada", en un mensaje de tranquilidad.

el 15 sep 2009 / 03:47 h.

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La alarma social creada por la prohibición de venta de aceite de girasol llevó al Ministerio de Sanidad a suavizar sus declaraciones, aunque mantenga el veto sobre su uso. El ministro de Sanidad, Bernat Soria, aclaró que la partida contaminada está "controlada", en un mensaje de tranquilidad a la población.

Aunque no precisó ni la marca del producto ni la cantidad del aceite contaminado, Soria explicó que el Gobierno "tiene controlada la entrada e identificación" de este producto e incluso avanzó que en las próximas horas se levantaría la prohibición de su uso, una decisión que al cierre de esta edición todavía no se había producido.

Pero, sobre todo, Soria quiso llamar a la calma a la población ante la alerta que estalló el pasado viernes con el anuncio de la existencia de una partida procedente de Ucrania que se había contaminado con residuos de hidrocarburos alifáticos y, por tanto, con un componente tóxico. Sólo 24 horas después, Sanidad rebajó el peligro de la alerta. "La concentración del hidrocarburos es tan baja que no hay riesgo de toxicidad aguda", manifestó Soria. Incluso aclaró que si hay alguien que encuentre una botella de aceite de girasol en las tiendas "puede estar tranquilo" porque ese producto no sería de Ucrania y, por tanto, se podría consumir.

Actuación rápida. En cuanto a las críticas recibidas por la acción del Gobierno, insistió en que, ante todo, se atajó la crisis "en tiempo récord" gracias "a la ayuda de la industria agroalimentaria", y que, a diferencia del resto de países afectados -Francia, Holanda, Italia, Portugal y Reino Unido-, en España "se hizo con transparencia informativa a los ciudadanos". En cambio, mostró sus reservas al hablar de las marcas afectadas, que no desvelará hasta dentro de unos días.

En esta misma línea, justificó las medidas drásticas emprendidas a los antecedentes vividos en España con otras crisis alimentarias, como la del aceite de orujo, de oliva, cuyo consumo se prohibió en julio de 2001 por considerar que había niveles altos de benzopireno dañinos para la salud.

El presidente de la Agencia de Seguridad Alimentaria (AESAN), Félix Lobo, justificó la decisión en los mismos términos que Soria. "Hemos retirado el aceite de girasol por precaución", manifestó Lobo, que avanzó que todo el aceite embotellado se está retirando "de forma voluntaria por parte de las empresas" tras un acuerdo alcanzado entre distribuidores, productores y establecimientos. Respecto a la posición de ciertas marcas de mantener este aceite a la venta al ser de fabricación propia, Lobo señaló que "no van a poder, porque hay un acuerdo".

Esta prohibición, que ha sido criticada por algunas empresas, ha recibido el beneplácito de las asociaciones de consumidores y usuarios, conscientes de que su retirada respondía a una medida de prevención para la población.

En este sentido, la presidenta del Consejo General de Consumidores, Francisca Sauquillo, defendió la retirada del mercado de todo el aceite de girasol, pues "aunque pueda parecer una medida exagerada, un tercio de la población usa este producto". La presidenta, que representa a una decena de organizaciones de consumidores, reconoció que esta acción del Gobierno conllevará problemas económicos al sector, pero insistió en que "ante todo" prima la preocupación de que no llegue nada a los consumidores que tenga toxicidad.

Una versión completamente distinta aportó la Federación de Consumidores en Acción (Facua), que, en declaraciones a Efe denunció la "falta de transparencia" del Ministerio de Sanidad en relación con la alerta alimentaria, y expresó su "inquietud" por la última comparecencia de Soria.

El portavoz de Facua, Rubén Sánchez, dijo que las declaraciones del ministro "aumentan la falta de transparencia en la alerta", ya que informó de que "se inmovilizaron y retiraron partidas de aceite procedentes de Ucrania" cuando Sanidad "no ha ordenado la retirada" del producto.

Sigue en el mercado. Sánchez se preguntó si cuando el ministro dice que los consumidores pueden estar tranquilos con el aceite de girasol que se vende en los supermercados, se refiere a todos los establecimientos o sólo a las cadenas que se comprometieron a retirar el producto del mercado. De hecho, aseguró que hay miles de comercios y bares que usan el mismo aceite que ayer porque el "Gobierno no ha retirado nada y sólo lanzó un mensaje de recomendación" de que no se consuma aceite de girasol.

También criticó al ministro por no ofrecer las marcas afectadas, ya que ocasiona un "grave daño" a las marcas que no están implicadas y a las garantías de los consumidores, y ha considerado "imprudentes" no desvelarlas. De hecho, lamentó que Soria haya querido "minimizar" la alarma y reclamó al Ministerio de Sanidad que desvele exactamente el nivel de toxicidad del aceite de girasol contaminado y los daños que puede ocasionar en la salud.

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