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"Santa María de Ordás lleva tres años pidiendo la poda de grandes árboles"

La barriada de Santa María de Ordás, en el Distrito Macarena, lleva más de un mes sin poder disfrutar de un parque por la amenaza de un árbol que quedó seriamente dañado tras la última ciclogénesis de febrero.

el 10 mar 2014 / 08:00 h.

N15568568Nació en Córdoba aunque se crió en el municipio sevillano de Lora del Río. De allí vino a la capital, en concreto, a la barrida de Santa María de Ordás, para trabajar como empleado «de la Renault» en la década de los setenta. Antonio Martín Palomo ostenta desde hace once años el cargo de presidente de la Intercomunidad de Propietarios Santa María de Ordás IV Fase y es miembro de la Junta Municipal del Distrito Macarena desde donde trabaja incansablemente por el bienestar de los vecinos.

¿Qué ocurre con el parque que hay en la urbanización? Lleva un mes cerrado, sin poder ser utilizado por nadie debido al mal estado de un pino piñonero de gran tamaño que se está desplazando poco a poco después de que se viera afectado por los fuertes vientos del mes pasado. Ya en octubre de 2011 dimos la primera voz de alarma sobre la situación del arbolado en la zona, solicitando a la Delegación de Parques y Jardines un informe al respecto y la poda de los ejemplares de mayor tamaño, como ficus, pinos o brachachitos. Desde entonces la respuesta del Ayuntamiento siempre ha sido la misma: que se trata de un espacio privado. Y digo yo, sí es una zona privada pero de utilización pública porque aquí vienen vecinos de zonas colindantes para disfrutar de los juegos infantiles y demás mobiliario instalado y a nadie se le prohibe la entrada. Además la poda de grandes árboles siempre ha sido asumida por los servicios de Parques y Jardines. ¿Qué proponen desde la entidad? Queremos que el Ayuntamiento nos dé el permiso de poda para que podamos quitar este pino que se inclina sobre una zona de juegos infantiles. Estamos dispuestos a contratar una empresa y a pagarlo de nuestro propio bolsillo, pero que al menos nos dejen hacerlo. Mientras, utilizaremos todas las medidas de presión que haga falta. ¿Qué dice el distrito? La poda de este pino está aprobada por unanimidad desde enero en la Junta Municipal del Distrito por vía de urgencia. Hemos llamado recordándolo varias veces y, sí es cierto que nos escuchan, pero no vemos resultados. Y, la verdad, tenemos miedo de que pueda caerle un día a un niño en lo alto, pues pese a que está vallado algunos pequeños se cuelan por las tardes. ¿Quién se encarga del mantenimiento del parque? Depende todo de la intercomunidad. Tenemos dos jardineros que hacen todos los trabajos de mantenimiento y cuidado. Una vez al mes vienen operarios de Lipasam a dar una vuelta, pero el fuerte corre a nuestro cargo. Ahora bien, no tenemos medios ni técnicas para quitar este árbol de grandes dimensiones. ¿Qué promesas hizo Zoido a la barriada? Aquí no viene desde que estaba en la oposición. Entonces, le acompañamos a enseñarle el vecindario y, no recuerdo que le pidiéramos nado concreto porque no teníamos problemas, pero sí él mismo se comprometió a que estaría dispuesto a colaborar en lo que hiciera falta. Ahora hace falta, y nos gustaría que se acordase de nosotros porque no se puede privar a una barriada entera de un parque por una poda. ¿Qué balance hace de la gestión del PP en el distrito? En el último pleno de la Junta Municipal del distrito, del pasado día 5, las entidades vecinales no acudimos y le dimos un plantón a la delegada en protesta por cómo se está gestionado todo, ya que se aprueban las cosas y al final no se llevan a efecto. Es el caso de la poda del pino de Santa María de Ordás y, también, la vuelta de los plenos desde el actual enclave en el Hogar de San Fernando a la actual sede del distrito. No sabemos qué pasó en este pleno, solo esperamos que sirva el plantón para retomar una nueva senda. En el escrito que presentamos tras el plantón, recogimos asimismo que estábamos abiertos al diálogo, pero que no íbamos a permitir más que todo lo que se apruebe no llegue a la Plaza Nueva y se lo pasen a la torera. No olvidemos que la Junta Municipal es el gobierno del distrito y no se nos puede ningunear. ¿Qué explicación encuentra a esta situación que relata? Que desde el distrito se escucha muy bien, pero se hace más bien poco o nada. ¿Pero algo se habrá hecho? Bueno (pausa) solamente nos han puesto cuatro parterres en una de las avenidas. Santa María de Ordás no es precisamente de las zonas más castigadas por la crisis... La verdad es que no. La mayoría de los vecinos tienen un perfil medio-alto. Precisamente hace poco tratamos de hacer un censo de los vecinos en situación de necesidad, y no encontramos ni un caso. Tenemos esa suerte, visto lo visto. A lo mejor hay gente con problemas económicos pero no lo exterioriza por vergüenza u otros motivos. ¿Qué actividades realiza la intercomunidad? Principalmente nos encargamos de gestionar los espacios públicos, cuidando de su mantenimiento, en zonas como la de los jardines y el parque. Pero luego, el resto del año, organizamos distintas actividades, como Navidad en familia, otro acto de convivencia vecinal en primavera y recitales de flamenco. ¿En qué colabora el distrito? ¿Ahora mismo? En nada. Todo lo hacemos nosotros. La verdad es que tampoco solicitamos ninguna subvención, pero lo cierto es que hoy por hoy el distrito casi se ha quedado sin presupuesto, al ser la misma cuantía del año pasado pero con otra situación. ¿Para cuándo una propuesta firme para recuperar la Fábrica de Vidrio La Trinidad? Es una vergüenza en la situación en la que se encuentra. Abandonada y sufriendo expolios, como el que hace un año se llevó piezas de valor. Esto es un claro problema de falta de voluntad más que de otra cosa. ¿Satisfechos con el sentido único de la Ronda Histórica y la reestructuración del tráfico rodado en el entorno? Fue una decisión acertada, la verdad. El tráfico es ahora más fluido y aunque hayamos podido notar por aquí, sobre todo en la avenida de Miraflores, un ligero aumento del tráfico por la llamada Contra-Ronda. Lo cierto es que ha merecido la pena. Otra cosa, por ejemplo, es la falta de aparcamientos que siempre hemos tenido en la zona y que va camino de convertirse en un mal endémico. Hay unas horas del día en las que aquí es imposible estacionar el vehículo.

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