Schulz: «Todos los jóvenes deberían encontrar trabajo decente en su país»

Unos 4.000 andaluces arropan al candidato socialista a presidir la Comisión Europea, junto a Valenciano y Susana Díaz. El alemán vuelca su discurso en el paro juvenil y el fraude fiscal

el 11 may 2014 / 23:32 h.

ACTO PSOE EN MÁLAGA La presidenta Susana Díaz acompañó ayer, en Málaga, a Elena Valenciano y Martin Schulz, cabeza de lista del PSOE y candidato a presidir la Comisión Europea. / El Correo El candidato de los socialdemócratas a presidir la Comisión Europea, Martin Schulz, saltó ayer, enérgico, al escenario del Pabellón Campus Teatinos de la Universidad de Málaga, donde asistían 4.000 militantes y simpatizantes socialistas. Schulz se vino arriba y, como quien está a punto de saltar a una piscina, se quitó la chaqueta y la corbata de un tirón. La multitud le respondió con un «¡presidente, presidente!». Ya lo había avisado antes Elena Valenciano, cabeza de lista del PSOE a las europeas, al presentarle como «el alemán más mediterráneo que me he echado a la cara». Los socialistas organizaron ayer el primer macroacto de campaña y contaron con Schulz, Valenciano y la presidenta de la Junta, Susana Díaz. El discurso del alemán, seguido a distancia por esta redacción vía streaming, fue más emocional que político, tuvo a los jóvenes como principales destinatarios y al empleo como fuerza motor. «Todo el mundo, sobre todo los jóvenes, tendrían que poder encontrar un trabajo decente en su país», dijo en perfecto castellano, apenas sin mirar sus notas. «Europa necesita un cambio. Por las malas decisiones de la derecha han aumentado las divisiones entre países europeos, la crisis no nos ha unido, nos ha dividido. Es una vergüenza y entiendo vuestra indignación, pero dirigidla hacia aquellos que nos llevaron a la crisis, no hacia países», clamó el alemán, consciente de la animadversión que provoca Alemania –como trasunto del Gobierno de Angela Merkel– en los países de la Europa del sur, que más han sufrido los recortes en el gasto público promovidos por Merkel. Schulz entiende que el reto más abstracto que afronta, como aspirante a relevar a José Manuel Durao Barroso, es intentar «restablecer la confianza mutua, el equilibrio entre los país grandes y pequeños». En ese objetivo se fijó también Díaz, que animó a «recuperar una Europa bonita donde no hay un norte rico y un sur castigado a ser pobre». «Como presidenta de una región del sur que ha hecho los deberes bien», dijo recordándole a Schulz que Andalucía ha cumplido con el déficit en 2013, «te pido volver a esa Europa, Martin. Como presidenta me rebelo. No pueden convencernos de que los del norte lo hacen todo bien, y los del sur somos responsables de la crisis y por eso tenemos que acatar lo que nos dicen». El otro reto de Schulz, más tangible, es el paro juvenil, que en Andalucía castiga a más del 50%. «Con cada acción que adoptemos en la UE debemos preguntarnos: ¿cómo va a ayudar esto a crear empleo?», dijo. El alemán brindó un guiño a Díaz, al repetir el lema que defiende la Junta como un mantra: «Susana, tu Gobierno ha demostrado que otra política es posible, apoyando a los jóvenes con un plan extraordinario de empleo». La presidenta le pidió compromiso con los andaluces en paro (un 35%). «Vas a ser presiente y devolverás a los jóvenes a Andalucía, de donde nunca debieron salir por falta de oportunidades», dijo. La líder del PSOE-A se despidió advirtiendo de que el 26 de mayo, día después de las elecciones, «cuando despertemos, Rajoy seguirá ahí. Pero si ganamos le marcaremos el camino de salida». Schulz terminó denunciando la brecha salarial entre hombres y mujeres, y prometió luchar para cerrar los paraísos fiscales y la evasión fiscal, que hace perder a Europa un billón de euros. Cerró su discurso con un llamamiento a los socialistas desencantados y a los indecisos. «Si los que no votaron la última vez, votan, ganaremos. Es el momento de volver a casa, a la familia socialista», dijo. El PP-A tuvo ayer dos actos en Huelva, en Punta Umbría, donde se reunió con los pescadores, y en San Juan del Puerto, donde visitó una residencia de ancianos. «La Junta no tiene sangre en las venas para sacar a Andalucía de la crisis», dijo su presidente, Juan Manuel Moreno, y puso como ejemplo la gestión de las residencias de ancianos concertadas en las ocho provincias. El expresidente del PP-A, Javier Arenas, vaticinó que «el PSOE ha pinchado en las encuestas y en esta campaña electoral porque lo peor para un partido es negar una evidencia y toda su campaña consiste exclusivamente en negar la recuperación económica». En Montalbán, Córdoba, el líder de IU, Antonio Maíllo, defendió una nueva Política Agraria Común (PAC) «en favor de la agricultura familiar y los niveles de renta», y pidió «una intervención en los mercados que evite la volatilidad de los precios y la especulación dentro del campo». También en Córdoba, la número dos de UPyD, Maite Pagazaurtundúa, reivindicó la supresión de dos de las tres sedes del Parlamento europeo para concentrar su actividad en Bruselas.

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