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“Se nos caería la cara de vergüenza si un chaval no pudiera estudiar”

Rodríguez Villalobos afirma que no pueden desandarse 30 años de avances sociales.

el 17 jun 2013 / 23:54 h.

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Rodríguez Villalobos y Guzmán Fluja, este lunes tras la firma de convenios  entre ambas instituciones. Rodríguez Villalobos y Guzmán Fluja, este lunes tras la firma de convenios entre ambas instituciones. Mensaje claro y a dos voces: las dificultades económicas no serán un impedimento para que los jóvenes sevillanos emprendan o continúen sus estudios universitarios. Así lo manifestaron ayer el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, y el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Vicente Guzmán Fluja, tras la firma de sendos convenios por los cuales la institución provincial se compromete a patrocinar la celebración de la XI edición de los Cursos de Verano de Olavide en Carmona, y a acoger a estudiantes en prácticas de la UPO. Rodríguez Villalobos mostró su determinación para “arrimar el hombro para que ningún alumno tenga obstáculos presupuestarios para estudiar”, y añadió que “si un chaval de cualquiera de nuestros pueblos no pudiera estudiar por ese motivo, se nos caería la cara de vergüenza. Lo avanzado en los últimos 20 o 30 años en el sistema sanitario y educativo, no puede tirarse por la borda. Son servicios básicos a los que destinaremos una parte importante del superávit, del que todavía no nos ha dicho el Gobierno en qué tenemos que gastarlo. Pero será para eso”. Por su parte, Guzmán Fluja agradeció el respaldo de la Diputación, que beneficiará a unos 800 estudiantes en el caso de los cursos de Carmona –con alrededor de un centenar de becas– y a 31 alumnos en las prácticas. Asimismo, manifestó el orgullo de la institución que preside por “ser una universidad con esa orientación que nos dio nuestra rectora, Rosario Valpuesta, quien siempre tuvo mucho interés en la vocación municipalista de la Pablo de Olavide. No somos una universidad de pueblo, sino de los pueblos”, agregó el rector. Asimismo, en referencia al pago en diferido de las matrículas, comentó que “en la UPO ya lo hemos aplicado para casos puntuales”, dijo. “Hemos tenido casos de estudiantes brillantes con serios problemas económicos, para los cuales ha hecho falta fraccionar el pago en más de dos plazos”. En este sentido, Guzmán Fluja ve perfectamente “viable” una mayor flexibilidad general. “si un estudiante paga en septiembre y diciembre, presupuestamos todo para un ejercicio económico, pero podría hacerse en más tiempo sin conllevar un problema real. Las universidades no van a resultar perjudicadas por ello. Confío en que el próximo decreto que aprobemos quedará recogido”. Sí ve el rector de la UPO un perjuicio serio en la propuesta de que cada universidad plantee sus propias normas de acceso. “Podríamos estudiarlo con buenos ojos si se hiciera bien, encaminándolo hacia una mejor selección y para que los alumnos se ajusten más a la carrera que pueden estudiar. Pero tal y como está planteado, lo vemos como algo perjudicial, sobre todo porque rompe el principio de igualdad de oportunidades. Si ese efecto se produce, no sólo sería indeseado, sino también contrario al espíritu del sistema universitario español”, denunció Vicente Guzmán Fluja. Además de hacer varias aportaciones técnicas, la ayuda de la Diputación a la UPO asciende a los 60.000 euros, el 60 por ciento de los aproximadamente 100.000 que comprende el presupuesto global. No obstante, Rodríguez Villalobos aseguró que “somos flexibles a la hora de estirar el chicle”, es decir, “vamos a ser generosos, no habrá obstáculos económicos para conseguir objetivos. Si en lugar de 60.000 tienen que ser 70.000, lo serán, pero nunca vamos a mutilar un objetivo, siempre que el incremento se justifique y argumente, claro está”. Según subrayó el rector, la actual crisis económica está provocando situaciones extremas entre el alumnado. Por ello, durante este curso, la solicitud de becas ha aumentado un 10 por ciento, hasta rondar las 4.900, siendo denegadas 1.800, un 38 por ciento aproximadamente, frente al 30 por ciento de años anteriores. “No sé si al ministerio no le preocupa que las familias estén haciendo sacrificios para que sus hijos estudien, a mí sí”. “No vamos a permitir pasos atrás, ni por orden de Wert, ni de Wart, ni de Wirt”, concluyó Rodríguez Villalobos.

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