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Se retira la única nadadora española con una medalla olímpica

Nina Zhivanevskaya, que hoy anunció en Pekín que se retira de la alta competición internacional, es la única nadadora española que tiene una medalla olímpica.

el 15 sep 2009 / 09:42 h.

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Nina Zhivanevskaya, que hoy anunció en Pekín que se retira de la alta competición internacional, es la única nadadora española que tiene una medalla olímpica.

Las otras tres son todas de hombres: Martín López-Zubero, oro en 200 espalda en Barcelona'92; David López-Zubero, bronce en 100 mariposa en Moscú'80; y Sergio López, bronce en 200 braza en Seúl'88.

Zhivanevskaya cumple en los Juegos de Pekín 2008 su quinta participación olímpica: debutó en Barcelona'92 con el equipo de la antigua URSS, que tras su desintegración se denominó Confederación de Estados Independientes (CEI); en Atlanta'96 con Rusia, y en Sydney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008 con España.

Nina, como la conoce todo el mundo en el ambiente de la natación, ha sido uno de los pilares de este deporte en España, tal vez el único en determinados años y campeonatos, en lo que va de siglo, no solo por su medalla de bronce en los 100 espalda en Sydney o por la medalla de oro en los 50 en los Mundiales de Barcelona de 2003 -también la única de ese metal-, sino por su carácter competitivo, ganador y, sobre todo, profesional.

Profesional. Esta mañana lo comentaba en la zona mixta del "Cubo de agua", siempre directa, y al decir que quiere volver a vivir como los demás humanos, explicó: "Un profesional se crea más exigencias para él mismo que los demás crean para él. Una persona que no es profesional entonces sí que tiene que ser el entrenador el que tiene que estar ahí: esto, esto, esto, pero un profesional es el que se pone las metas".

Nacida en Moscú el 24 de junio de 1977, Nina Zhivanevskaya dejó su país de origen tras competir sin suerte en Atlanta en 1996 con el equipo de Rusia para tomarse unas vacaciones.

Decidió ir a la costa española y conoció al que ahora es su marido, Francisco Medina. Al poco tiempo, se fue a vivir a Torremolinos (Málaga) y se planteó competir para España. Con el equipo nacional debutó en una gran competición en los Juegos Olímpicos en Sydney 2000, donde fue medallista de bronce en los 100 espalda, aunque su mejor prueba son los 50 metros, distancia que no es olímpica.

Después de participar en Atenas 2004 y nadar en dos finales ganando un diploma olímpico en los 100 espalda y el séptimo puesto en los 4x100 estilos se retiró temporalmente y tuvo una niña, Nina. Cuando mucha gente daba por hecho que no volvería o que lo haría de forma testimonial en competiciones de segundo nivel, volvió.

Y volvió para batir un récord de Europa en los pasados Campeonatos de Europa de Eindhoven (Holanda) el pasado mes de marzo y sumar una medalla de plata a su amplio palmarés.

Además, Zhivanevskaya cerró muchas bocas que decían que no conseguiría la mínima olímpica y luego cerró otras que afirmaban que no estaría en las semifinales.

Ahí se ha quedado, tras quedar eliminada anunciaba su retirada, pero con orgullo y naturalidad, con el orgullo del profesional que vuelve para darlo todo, sin que nadie le diga dónde están las metas.

Los responsables técnicos de la Federación Española han destacado en los últimos meses lo bien que le vino a la joven Mireia Belmonte, de 17 años y campeona de Europa de 200 estilos, compartir habitación en Eindhoven con una persona con el carácter y la experiencia de Nina.

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