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Se va Martí, el chico para todo

José Luis Martí se marchó ayer del Sevilla. Lo hizo como cedido, pero con sensación de adiós definitivo. Su destino es la Real Sociedad, que además se reserva una opción de compra sobre el centrocampista balear. Sus razones son claras, no tiene minutos y aún se ve capacitado para jugar.

el 14 sep 2009 / 22:48 h.

José Luis Martí se marchó ayer del Sevilla. Lo hizo como cedido, pero con sensación de adiós definitivo. Su destino es la Real Sociedad, que además se reserva una opción de compra sobre el centrocampista balear. Sus razones son claras, no tiene minutos y aún se ve capacitado para jugar.

José María del Nido ha comentado varias veces que, si fuera jugador de fútbol del Sevilla, quería parecerse a José Luis Martí. Pues bien, a partir de ahora tendrá que variar su elección, porque el jugador balear dejará de vestir la camiseta nervionense. La realidad es que se marcha cedido hasta el próximo mes de junio, pero en las últimas temporadas nunca un cedido volvió al Sevilla para quedarse, a pesar de que Martí renovó con el club hispalense la pasada temporada hasta el año 2010. Además, la Real Sociedad, que ha mejorado las condiciones económicas del futbolista, se reserva una opción de compra por el futbolista en junio.

José Luis Martí -32 años- llegó hace cinco años al equipo nervionense, en la temporada 2003/04. Desde entonces su rendimiento ha sido muy superior al desembolso realizado por él (llegó libre procedente del Tenerife), hasta el punto de que se ha convertido en casi un jugador indiscutible, hasta esta temporada. De hecho, en las cuatro temporadas completas que ha disputado en el Sevilla ha tenido una más que valiosa media de 33 partidos en cada campeonato de Liga.

También en la Copa de la UEFA mantuvo el balear una gran regularidad, siendo protagonista, al menos en cuanto a partidos, en los dos títulos levantados por los sevillistas, en 2006 y 2007. En ambas ediciones participó en 12 de los 15 encuentros de los que constaba la competición para los equipos finalistas.

Más irregular ha sido su concurso en la Copa del Rey. La pasada temporada jugó tan sólo tres encuentros en toda la competición, aunque su mejor año fue el primero con Caparrós, en el que disputó siete encuentros hasta que el Sevilla cayó eliminado ante el Real Madrid en la semifinal de la Copa del Rey.

Sin ser un jugador determinante, se ha convertido durante su estancia en Sevilla en un jugador fijo tanto para Joaquín Caparrós como para Juande Ramos, aunque también con el manchego empezó a perder desde el pasado mes de agosto un protagonismo que ha terminado por difuminarse por completo con la llegada de Manolo Jiménez.

Su punto de inflexión esta campaña fue el encuentro ante el Arsenal en el Emirates Stadium, cuando fue superado por sus rivales y Keita le adelantó en las preferencias de Juande Ramos. A partir de ahí ha tenido pocas oportunidades en la Liga y en la Liga de Campeones. Con Jiménez el dúo Poulsen-Keita se ha consolidado, e incluso Maresca ha gozado de más continuidad que el futbolista mallorquín, que deja el Sevilla con 200 encuentros oficiales disputados.

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