Segunda oportunidad para un toxicómano

La organización Proyecto Hombre atiende a más de 5.000 toxicómanos que intentan desengancharse de la droga.

el 03 oct 2009 / 19:32 h.

"Me he llegado a gastar 30.000 euros en una noche en drogas, alcohol y prostitución", lamenta Jesús, un sevillano de 31 años. Él, como las otras 5.118 personas que atiende Proyecto Hombre, sólo busca que la vida le dé una segunda oportunidad.

"Empecé a consumir cocaína cuando mi pareja perdió el bebé que esperábamos", recuerda con gesto amargo Jesús. "Consumía esporádicamente, en las fiestas del trabajo, en navidades. Pensaba que mi vida no tenía sentido y me encerré en mi casa y, sin salir, consumía cantidades bestiales, suficientes para morirme. Me di cuenta del problema cuando me preparé una raya sobre la vitrocerámica", recuerda.

El problema de la drogadicción no es ajeno a la crisis. "No podemos ignorar que la crisis ha aumentado malestares y ha roto proyectos de futuro", reconoce el presidente de la Asociación Andaluza Proyecto Hombre (AAPH), Francisco Herrera, quien añade que "la persona que consume droga, más allá del vicio, lo que busca es huir de sus problemas".
En Andalucía, la droga más consumida es la cocaína (61%), seguida del alcohol (15%), heroína (13%) y cannabis (9%). El perfil del solicitante andaluz es un varón de 31 años, consumidor de cocaína, sin estudios, en un 32,1% parados y en torno al 25% con problemas legales.

Jesús tuvo suerte, Proyecto Hombre se interpuso en su camino. Lo primero que tuvo que hacer al entrar en esta asociación es respetar los tres noes: no droga, no violencia y no solo. La soledad es un peligro para este tipo de personas y el tratamiento no tiene éxito sin la ayuda de la familia.

Eso lo sabe bien Isabel García, que ayuda a su marido a salir del alcoholismo. "Noté que mi marido era alcohólico porque llegaba mareado a casa, y a veces ni llegaba", recuerda. "Cada día era más continuo, con el gasto de dinero que conlleva", asegura. "Mía fue la idea de que entrara en Proyecto Hombre. O reconocía su problema o rompía con su familia y se quedaba sólo", afirmó.

A pesar de las más de 300 personas que esta asociación reúne en su plantilla, el motor fundamental de la organización es el voluntariado. Inmaculada Martínez lleva 12 años de voluntaria en Sevilla. Durante este tiempo ha desempeñado todo tipo de trabajos. "Siempre recibes más de lo que das y eso te hace venir cada día, además el programa realmente funciona", afirma.

"No somos ilusos, no es una quimera. Tenemos un gran reto que afrontar, aumentan las personas que piden ayuda y vamos a apostar en lo que creemos, porque ante todo creemos en las personas", señaló el presidente.

Jesús lleva un año de tratamiento y, "con muchos momentos de bajón", ya sabe que su lucha no terminará nunca. "Tras gastar 90.000 euros en dos meses-dice Jesús-, ahora vivo con 35 euros a la semana. Me acepto como soy".

  • 1