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Segunda tecnópolis: ¿una oportunidad perdida?

La Universidad Pablo de Olavide anuncia un parque tecnológico «propio» por los retrasos del proyecto de Sevilla y Alcalá.

el 26 sep 2009 / 17:41 h.

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La lentitud para poner en marcha una tecnópolis que solucione la falta de espacio en Cartuja 93 puede provocar que Sevilla pierda los mejores trenes. De momento, la Universidad Pablo de Olavide anunció esta semana que irá por su cuenta. Y, entre tanto, Sevilla, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, no se deciden a unir sus fuerzas.

Lo que hace unos años era una pugna para ver quién llegaba primero, Alcalá de Guadaíra y Sevilla, por un lado, y Dos Hermanas, por otro, es ahora una situación de impass. En medio, la institución que los tres consistorios pretenden para darle marchamo a su proyecto, y que precisamente tiene sus instalaciones a caballo entre los tres términos municipales.

Su rector, Juan Jiménez, fue claro al exponer durante la apertura del curso el pasado día 23, que la falta de agilidad en las administraciones puede llevar a que se pierda una oportunidad única para que el área metropolitana cuente con un parque tecnológico de primer nivel. No obstante, confió en que el único plan que actualmente está tomando forma, la Ciudad del Conocimiento de Dos Hermanas, pueda tener cabida y abogó incluso por presentarle un proyecto al equipo de gobierno (PSOE) para hacerse un hueco en la Dehesa de Valme, de cuyo desarrollo forman parte.

El rector habló de "frustración" en relación a este tema. "En este curso esperamos ofrecer un proyecto atractivo en el entorno de las Ciencias Sociales a Dos Hermanas y en paralelo, iniciaremos los trámites para crear nuestro propio parque científico y biotecnológico con la ayuda de la Junta de Andalucía", agregó. Eso, a la espera de que Sevilla y Alcalá de Guadaíra inicien el camino hacia un proyecto "que ojalá culmine con la unión del de Dos Hermanas en una única tecnópolis". Para concluir advirtiendo: "¡Los momentos de oportunidad pasan y son irrecuperables!".

Dada la desidia de las administraciones implicadas -en este caso los consistorios de Sevilla y Alcalá de Guadaíra- el rector abre una vía nueva hasta ahora: la posibilidad de empezar un proyecto de parque tecnológico en terrenos del campus al margen de los comprometidos con estas ciudades. Podría poner así en marcha un proyecto largamente ansiado a la vez que intenta arrastrar a las administraciones para que de una vez por todas el segundo tecnoparque del área metropolitana sea una realidad.

En todo caso, el rector pide, quizás ingenuamente, que los ayuntamientos se pongan de acuerdo cuando, desde el principio, las tres mayores ciudades de la aglomeración urbana -en su conjunto se acercan a los 900.000 habitantes- no han sabido cohesionarse en torno a esta idea, pese a estar todas gobernadas por el PSOE. Curiosamente, las dos tecnópolis tienen cabida en el recientemente aprobado Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (Potaus), donde están recogidas como áreas de oportunidad. En el papel. Sobre el terreno es otra cosa.Para entender esto hay que remontarse a cuando hace seis años Alcalá de Guadaíra, Sevilla y la UPO [entonces con un equipo rectoral diferente al actual] decidieron ir de la mano para desarrollar un parque tecnológico a caballo entre sus dos términos municipales y no invitaron a Dos Hermanas.

Los contactos se habían iniciado entre el regidor de Alcalá de Guadaíra, Antonio Gutiérrez Limones, y el que fuera concejal de Urbanismo de Sevilla, Emilio Carrillo, que entonces contaba con el beneplácito de su alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín para el plan.

Un poco de historia. El alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, que al contrario que el de Sevilla, estaba alineado con la línea oficial del partido, comenzó a trabajar por aquel entonces con paso firme por su cuenta. Ya tenía los terrenos, una parcela central en las 700 hectáreas de Entrenúcleos. Ya tenía un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado, mientras que Alcalá de Guadaíra, en cuyo suelo está prevista la mayor parte de la tecnópolis proyectada con Sevilla, se encontraba todavía en ello.

Tras abrir sus puertas sin éxito para que también entrara Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas sí consiguió atraer a la UPO, que al final quedó enganchada a los dos proyectos en un compromiso un tanto precipitado, porque a día de hoy parece difícil que pueda cumplir con todos.

En el Ayuntamiento de Dos Hermanas prefieren no entrar en la polémica, pero sí dejan claro que su tecnópolis está ya en construcción, con las obras del edificio de los servicios generales, gracias a una subvención de algo más de un millón de euros de la Junta de Andalucía, y con varios proyectos de sus futuros inquilinos listos. Les falta el de la Universidad Pablo de Olavide y el de otras administraciones implicadas.

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