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Semillas sociales de emprendimiento

La Fundación Telefónica promueve un programa para que jóvenes de 15 a 25 años pongan en marcha sus propias ideas.

el 19 abr 2013 / 00:12 h.

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Algunos participantes explicaron ayer sus ideas a María Jesús Almazor, responsable de Telefónica en Andalucía, y visitaron la sede. / Foto: José Carlos Cruz (Atese) Algunos participantes explicaron ayer sus ideas a María Jesús Almazor, responsable de Telefónica en Andalucía, y visitaron la sede. / Foto: José Carlos Cruz (Atese)   No se puede negar que, a la hora de emprender, se opta por esta vía en la mayoría de casos por necesidad, ni tampoco lo que cuesta pararse a pensar en lo que se quiere hacer y cómo, y también es cierto que en numerosas ocasiones hace falta un aliciente, un incentivo, un pequeño empujón que estimule la imaginación para que lo que nace como una simple y volátil idea vaya adquiriendo una forma definida. Por eso, porque muchos se quejan de que en este país no existe cultura emprendedora y que se prefiere la estabilidad de la función pública, ha surgido una iniciativa que persigue que, desde la conciencia más temprana y utilizando como gancho las aficiones o querencias que más motivan a cada persona, se coloquen las bases y se empiecen a desarrollar las habilidades y capacidades para que, a la hora de la verdad, no dé tanto vértigo ser un emprendedor y ese término deje de ser sinónimo de valiente y arriesgado. Lo llamativo del programa es que sus participantes tienen entre 15 y 25 años y durante unos meses trabajarán para ver cómo hacer viable una idea, su idea. Ayer se acercaron hasta la sede de Telefónica para exponer sus iniciativas. En el caso de Alejandra, su pasión por los animales le llevó a preguntarse por qué no era posible educar a animales abandonados en protectoras para que pudiesen ayudar en terapias a niños con autismo o a personas mayores. En el de Iván y Mario, cayeron en la cuenta de que en su colegio, Altair, había un terreno inutilizado que se podría aprovechar para transformarlo en un huerto y ofrecer los frutos de la tierra a las familias más necesitadas del barrio, mientras los propios escolares aprovechan para aprender a plantar lechugas y zanahorias. O Cristina, que se detuvo a pensar por qué no se explotaba más la vía de la mediación familiar y sus herramientas antes que otras a la hora de resolver conflictos y que desarrolla en el distrito Este-Alcosa, que es el que mejor conoce porque es donde vive. También está el proyecto de Jesús y Alicia, que han diseñado una aplicación para el móvil que pretende facilitar la enseñanza del español a los inmigrantes irregulares, o el de Laura, que toca el violonchelo, y quiere compartir junto a su amiga María el amor por la música clásica y acercarla a la gente sin necesidad de que acudan a grandes teatros y tengan que pagar una fortuna para disfrutar de ella. Son solo algunos ejemplos de los proyectos que se están desarrollando en diversos puntos de España, entre ellos Sevilla, en el marco del programa Think Big, que promueve la Fundación Telefónica, y que ahora mantiene abierta su segunda convocatoria a todos los jóvenes que tengan una idea pero no sepan cómo activarla o darle forma. Para acceder a este programa, cuyo plazo de solicitud estará abierto hasta el 3 de mayo, hay que cumplir varios requisitos: tener entre 15 y 25 años, que la idea se centre en un ámbito de actuación social –y redunde, por tanto, en beneficio de su entorno– y que se desarrolle en España, explicaron ayer la directora del Territorio Sur de Telefónica, María Jesús Almazor, y David de San Benito, responsable de la Fundación Telefónica. Se trata de prender la llama del emprendimiento entre los más jóvenes, puesto que ya existe una amplia oferta de apoyo a los emprendedores con cierta experiencia profesional y nivel de estudios. Con Think Big se pretende llegar a los más jóvenes, ayudarles a adquirir capacidades que luego puedan aplicar en su carrera profesional y enseñarles desde cómo presentar y defender su proyecto hasta a apañarse con un presupuesto muy limitado, que no excede de 400 euros. “Estamos convencidos de que el talento y el emprendimiento comienzan muy al principio”. Por tanto, la intención de este proyecto es que todo joven que tenga una buena idea no se quede sin desarrollarla por circunstancias de edad o entorno. Y es que los chavales cuentan con el asesoramiento de mentores, que son trabajadores de Telefónica que, voluntariamente, ponen a disposición de los jóvenes su experiencia. La clave no está en el resultado, que no es lo importante, sino en el camino y el proceso que requiere intentar alcanzar ese objetivo. Lo que no excluye, no obstante, que lo que empezó como una idea con buenas intenciones se transforme, en un futuro, en una oportunidad de negocio. “Lo único que les pedimos a este respecto es que no pierdan su fin social”. Ya ha habido interés comercial por uno de ellos, Prometteo, una aplicación móvil para facilitar la comunicación en el ámbito del turismo a las personas sordas. Por ello, en la segunda fase prima la viabilidad (se descartan las ideas demasiado pretenciosas), la creatividad, la motivación y el uso de la tecnología para difundirla o darle soporte, indica David de San Benito. Visto el nivel y la prolífica cantidad de ideas entre los más jóvenes, la segunda convocatoria aumentará de 120 a 300 las ideas a las que dará soporte. Esas 120 ideas –17 son andaluzas– concluirán el programa en junio, pero las 30 mejores tendrán seis meses más de preparación para transformarlas en negocio. En el caso de Sevilla y para que nadie quede al margen de esta iniciativa teniendo una buena idea, la Fundación Telefónica colabora con la Fundación Andalucía Emprende, con Cooperación y Desarrollo (para llegar a los colegios), Meridianos y Sevilla Acoge.

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