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Sergio, con los pies en la tierra y el sueño de ir al Bernabéu

El canterano vuelve a trabajar con el primer equipo después de su 'hat trick' con el filial.

el 10 oct 2011 / 19:48 h.

El Betis visita el sábado al Real Madrid, pero el gran protagonista de este principio de semana en Heliópolis es un chaval de 19 años que apenas ha tenido minutos con el primer equipo y que aun así es una de las sensaciones de una plantilla a la que por otra parte no pertenece formalmente, ya que su ficha federativa es la del filial. Se trata de Sergio Rodríguez, ese todoterreno que lo mismo actúa de centrocampista que ejerce de goleador mientras asegura que su mejor posición es la de mediapunta o interior por la izquierda. El canterano convirtió tres goles en la paliza del Betis B al Puertollano (2-5) delante de muchos ojeadores y el seleccionador sub 19 y ahora sueña con estar sobre el césped de ese templo que es el Bernabéu.

"Eso es el sueño de cualquiera. Intentaré trabajar duro esta semana para que el míster cuente conmigo", dice Sergio, que ayer, un día después de la exhibición en el estadio Nuevo Cerrú, se entrenó de nuevo a las órdenes de Pepe Mel junto a otra de las perlas del filial, Pozuelo. El míster está encantado con la progresión de uno de sus protegidos, cada vez más en forma después de estrenar la temporada con un inoportuno problema de rodilla. "Las primeras dos semanas después de la lesión estuve un poco agobiado, pero ya estoy acercándome a como estaba antes de lesionarme", afirma.

Sergio tiene contrato con el Betis por tres temporadas. El acuerdo fue revisado este verano, una vez que debutó con el primer equipo en la recta final del curso. Lo que gane depende de que juegue en el primer equipo o el filial. Y lo que los clubes deberían pagar por llevárselo, también: la cláusula de rescisión es de 4 millones si se queda en el B y sube a 8 en cuanto dispute un número determinado de encuentros con el Betis, como así ocurrirá salvo sorpresa. Ojeadores del Barça y el Manchester United tomaron buena nota de su recital en Puertollano, y no es la primera vez que estos dioses del fútbol mundial lo ven en vivo.

De momento, ajeno a todo eso, su única preocupación consiste en "estar tranquilo y con los pies en el suelo, trabajando y partido a partido". De hecho, su situación aún le sorprende: hace un año formaba parte del juvenil de División de Honor y ahora ya ha debutado en Primera. "Es que no te lo crees. Desde chico era mi sueño y dar un salto tan grande me sorprende, pero estoy muy contento", confiesa Sergio, que da las gracias a Mel cada vez que tiene ocasión: "Desde que estoy con él me ha dado muchos ánimos y siempre ha hablado muy bien de todos los canteranos. Estoy muy contento de que esté aquí y cuente con todos nosotros", admite este joven que se conforma con jugar "donde diga el míster del primer equipo". La comunión entre los dos alcanza incluso a la forma de entender el fútbol: "Me gusta jugar a un toque, asociarme con los compañeros haciendo paredes y si tengo la ocasión de encarar, hacerlo".

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