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Sergio Rico y la oportunidad de su vida

La lesión de Beto le abre las puertas de la titularidad al canterano. Debutó con el primer equipo justamente ante el Getafe.

el 07 feb 2015 / 11:20 h.

Sergio Rico y Beto. Sergio Rico y Beto. Sergio Rico González (1 de septiembre de 1993, Sevilla) está ante el momento más importante de su corta carrera como profesional. La lesión de Beto le ha abierto de par en par las puertas de la titularidad en el club de toda su vida y de su rendimiento dependen en gran medida las opciones que tenga el club de alcanzar los objetivos marcados al inicio de la temporada. El portero titular del Sevilla deberá permanecer un mínimo de diez semanas fuera de los terrenos de juego. Entre unas cosas y otras, el portugués quizás esté disponible para el último mes de competición, por lo que ya casi que se pierde lo que resta de temporada. La estancada renovación de Beto, con una oferta importante del extranjero a la que debía contestar a finales de este mes, continuará paralizada por esta lesión. Todo esto hace que Sergio Rico, que prolongó su contrato dos años más a finales del 2014, pueda sentarse en la portería del Sevilla como portero titular. Es un momento de cambio en esa posición tan específica y dispondrá de los minutos suficientes para convencer a Unai Emery de que él es el portero de futuro que necesita la entidad y que no hace falta acudir el próximo verano al mercado a buscar un sustituto de Beto. El primer reto de Sergio Rico es en Getafe, precisamente el adversario al que debutó hace una vuelta en Primera División. Aquel día, un 14 de septiembre, el sevillismo estaba deseando conocer a uno de los suyos. Un canterano del que tenía muy buenos informes, pero al que había que catar in situ. La también lesión de Barbosa (el que estaba considerado en un principio como segundo portero) le dejaba como único portero disponible en la tercera jornada liguera. El parón por selecciones anterior al duelo hizo que el foco se posara sobre él durante demasiados días. Llegó el encuentro y se pudo ver a un Sergio Rico tranquilo, sin miedo y convencido de su rendimiento. A cinco minutos del final (con 1-0 en el marcador) apareció la jugada clave: remate acrobático de Freddy Hiniestroza y parada abajo e Rico, salvando el empate. Aleix Vidal anotaría el tanto de la sentencia en la jugada posterior. Fue una buena tarjeta de presentación. La oportunidad se alargó hasta jugar en Córdoba y la Europa League ante el Feyenoord en casa, con sendas victorias. Beto, al ver cómo estaba respondiendo el canterano, aceleró su puesta a punto y regresó a los terrenos de juego antes de lo previsto. Este tiempo le valió al Rico para adelantar a Barbosa en el escalafón entre palos. Rico se hizo con la portería en Copa y supliendo a Beto en los innumerables problemas que ha sufrido el meta luso a lo largo de la temporada. El canterano ya no pudo disputar el decisivo partido copero frente al Espanyol en casa, donde Unai, como hiciese con Beto y Varas el pasado año, tiró de su primer portero para un duelo decisivo. De poco le sirvió. Lo que le queda por delante a Rico son dos competiciones en las que tendrá que superar adversidades, momentos complicados críticas (no siempre podrá estar bien). Crecerá como profesional en el césped. No es la primera vez que un portero agarra la titularidad por muchos años en ocasiones parecidas a ésta. Y Sergio está por la labor de aprovecharla.

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