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Sergio Sánchez: "Era normal que necesitase un periodo de adaptación"

El defensa de Mataró vuelve a brillar y se gana por méritos propios el respeto de técnicos, compañeros y afición.

el 21 oct 2009 / 20:35 h.

Sergio Sánchez salta con Khedira durante el choque entre el Sevilla y el Stuttgart.

Sergio Sánchez, uno de los fichajes realizados por el club este pasado verano, comienza a ganarse el respeto de los técnicos, de sus compañeros y de la afición. En un equipo donde los focos casi siempre apuntan hacia las grandes estrellas por el gran rendimiento que éstas ofrecen, ser una joven promesa que busca hueco en el equipo no es nada fácil. Sin embargo, Sergio Sánchez se está encargando de demostrar que puede tener un sitio en este Sevilla.

Tras vivir un inicio difícil, su titularidad no es fruto de la casualidad. En Riazor fue uno de los mejores sobre el césped y en el Mercedes-Benz Arena, también. Konko y Adriano son dos serios adversarios en la lucha por jugar de inicio, pero si él continúa así, serán ellos quienes lo vean más crudo. "Era normal que necesitase un periodo de adaptación para ganarme la confianza de todos, algo que noto cada día más", explica el futbolista de Mataró, que, por sus condiciones, puede actuar indistintamente como lateral derecho o como central.

"Me he sentido cómodo sobre el césped en estos dos últimos partidos, aunque pienso que tengo que mejorar en muchos aspectos. Soy joven y hay tiempo", dice con humildad Sergio Sánchez, sabedor de que, tras haber sido pieza indiscutible en su anterior equipo, el Espanyol, ahora llega a un Sevilla en el que las rotaciones están a la orden del día y a veces toca quedarse fuera.

CAMBIO DE CHIP. Este cambio de mentalidad -la pasada campaña disputó 33 partidos, anotando tres goles- no es fácil, pero él lo asume con más naturalidad cada día. "Vengo de jugar en un equipo donde un grupo de once o doce futbolistas, entre los que me encontraba yo, jugaba prácticamente todo. Aquí, en cambio, tengo que adaptarme a formar parte de las rotaciones, pero entiendo que hay que hacerlas", dice el zaguero. Para él, algo está muy claro: cuanto mejor lo haga el Sevilla, más oportunidades tendrá de jugar.

Por eso, Sergio Sánchez intenta centrarse en ayudar todo lo posible al equipo y crecer a la par que él. Debutó en Primera División en la temporada 2004/05, con el Espanyol, pero tras dos años en el equipo fue cedido al Castilla, filial del Real Madrid (06/07) y, posteriormente, al Racing de Santander, (07/08), tras lo cual regresó a Barcelona.

Su buen hacer en el conjunto periquito le sirvió para lograr la titularidad en la selección sub 21 como lateral derecho, teniendo a Diego Capel de compañero, a la postre una de las personas que le aconsejaron fichar por la el club de Nervión.

CRECER Y MADURAR. Clave en el propósito de llegar lejos, tanto a nivel individual como colectivo, es mantener una línea de trabajo, que, a su juicio, se está siguiendo. "El día que jugamos contra el Dépor nos faltó un poco de suerte. Una jugada aislada decidió el encuentro. Ganar partidos como éste ante el Stuttgart es importante, porque te ayuda a crecer y madurar", comenta el jugador.

Respecto a los objetivos del equipo en la Liga de Campeones, Sergio Sánchez tiene las ideas también muy claras. "Sabemos que hay potencial y tenemos que explotarlo. Vamos a luchar por llegar lo más lejos posible. Queremos quedar primeros de grupo y pelearemos por ello. Ahora mismo lo que debemos hacer es trabajar como venimos haciendo hasta la fecha. Decir que podemos ganar la Champions hoy en día sería precipitarnos. El Sevilla, simplemente, está en el camino de hacer algo grande", señala con prudencia.

En Liga, este fin de semana llega una cita especial para Sergio Sánchez: su reencuentro con el Espanyol. Ni que decir tiene la motivación extra que supone para él ser titular en este partido. Sería el cuarto que disputase en el campeonato, tras salir de inicio ante Osasuna, Athletic y Deportivo, todos ellos choques a domicilio. En el Sánchez Pizjuán sólo ha jugado ante el Unirea, y su deseo es seguir convenciendo un poquito más a todos de que puede ser muy valioso.

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