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Deportes

Serra es un objetivo muy difícil, pero es el objetivo

Arrinconado en el consejo y discutido por la grada, el balear trata de salir del Mallorca. En Sevilla, mientras tanto, Alexis hace gala de su mando en plaza frente a la plantilla.

el 17 may 2014 / 00:10 h.

Lorenzo Serra Ferrer está pasando muy malos momentos en el Mallorca / Tooru Shimada Lorenzo Serra Ferrer está pasando muy malos momentos en el Mallorca / Tooru Shimada El Betis no tiene más objetivo desde hace semanas que planificar el futuro y diseñar un buen proyecto para ascender a Primera a la mayor brevedad posible, pero dos de las patas del banco todavía no están en la nómina del club. Faltan un entrenador y un director deportivo. Ya hay un secretario técnico, Alexis Trujillo, y además con mando en plaza, tal como demostró a la plantilla el jueves, pero al consejo de administración le urge contratar al encargado de reconstruir la plantilla y al responsable de trabajar día a día con esos futbolistas. La prioridad de los dirigentes es el director deportivo, porque será él quien elija al técnico de turno, y he aquí que Manuel Domínguez Platas y compañía siguen confiando en que ese eje de la planificación, ese referente, sea Lorenzo Serra Ferrer. Que el otrora técnico y artífice del ascenso de 1994 y el título de Copa y la clasificación para la Liga de Campeones en 2005 regrese a Heliópolis es una opción complicada, pero no imposible. Algo es algo, dirán los muchos partidarios de que un profesional de mano dura ejerza un cargo de semejante responsabilidad. También hay quienes piensan que dos etapas son más que suficientes. Los que actualmente mandan en el Villamarín son más de la primera teoría. Rafael Gordillo no es uno de ellos, ya que no se trata con el extécnico. La misión no es nada fácil, más bien al contrario. Serra está loco por dejar atrás el marasmo deportivo e institucional que hay en el otro gran amor de su vida, donde no sólo ejerce un importante cargo (es vicepresidente) sino que también es uno de sus principales accionistas. Y por supuesto está loco por volver al escenario de los mejores y más grandes logros de su carrera como entrenador. Pero el final de temporada está siendo dramático y convulso para su Mallorca, que pelea por aclarar su futuro deportivo, a nada y menos de los puestos de descenso a Segunda B, y su presente social, con continuas riñas y peleas internas en el consejo de administración. A día de hoy, Serra es el máximo accionista del RCD Mallorca (posee el 46%) pero está peleado con otro accionista principal y actual presidente del club, Biel Cerdá. Y hay más bandos, porque dentro del consejo cuenta con otro adversario, el alemá Utz Claasen, que es el segundo accionista de la sociedad. La entidad de Son Moix tiene una deuda de 30 millones de euros que en la práctica significaría su desaparición si el conjunto ahora dirigido por Lluis Carreras consuma el descenso a la categoría de bronce. Y mientras, la poca afición que acude al estadio la tiene tomada con los dirigentes, al estilo de lo que ha ocurrido esta campaña en Heliópolis.   MUY DISCUTIDO EN LA ISLA El exentrenador era el director deportivo hasta que delegó en Toni Prats hace tres meses. Su gestión es muy discutida en la isla. El mejor ejemplo es el delantero Marvin Ogunjimi, fichado en 2011 por 2,7 millones de euros con un contrato de cinco años. Serra, critican en la isla, se gastó una millonada en un futbolista al que no llegó a ver y que pertenecía al Genk pero que venía de jugar en el penúltimo de la liga belga, donde no había marcado ni un gol en seis meses. Tras dos cesiones de vuelta en Bélgica, al Standard de Lieja y al Beerschot, el Mallorca logró ayer traspasarlo al Stromsgodset noruego tras una negociación con polémica, ya que terció un agente que reclamaba una comisión de 30.000 euros. En la reunión del consejo en que se decidió la operación no estaban ni Serra ni Claasen, en otra muestra de la escisión que existe. MANDO EN PLAZA PARA ALEXIS A la espera de que llegue Serra, o quien sea, Alexis es la máxima autoridad deportiva en este Betis de transición. El canario ha regresado a Sevilla con un contrato de tres años, un claro mensaje de que no es una figura testimonial sólo para endulzar los ánimos de los dolidos aficionados béticos. Los jugadores también lo saben, porque el exjugador mantuvo ante ellos un discurso firme, crítico y autoritario en su presentación del jueves. Los puso en su sitio y les recordó la importancia de este club llamado Betis y el gran fracaso que representa un descenso. En los próximos días, seguramente en cuanto acabe la competición, también se conocerá el nombre del director general. El cerco se ha estrechado y, según apuntan fuentes heliopolitanas, se trata de un profesional muy bético.

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