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Sevilla, con la mirada vigilante al río

La CHG alerta de que las lluvias podrían ocasionar una crecida del Guadalquivir que afecte a zonas de la Vega. Melonares, Gergal, El Agrio y José Torán están al tope de capacidad y llevan varios días desembalsando agua.

el 11 mar 2013 / 23:04 h.

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Sevilla mira con recelo al río Guadalquivir, los arroyos del entorno y el cielo.El elevado caudal del río que baja desde las provincias de Jaén y Córdoba, sumado al agua que arrojan unos embalses que están hasta los topes y la previsión de lluvias para hoy -de hasta 60 litros por metro cuadrado en un periodo de ocho horas, sobre todo en zonas de la Vega y la Campiña-, hace que los dispositivos de Protección Civil estén alertas.

Del posible riesgo de inundaciones se libraría la capital, blindada ante la crecida del Guadalquivir, aunque sí podría amenazar a los terrenos agrícolas de la Vega y a puntos del Aljarafe que se verían afectados por la crecida de arroyos como ocurrió en anteriores temporales (caso de Caño Ronco, Ríopudio o Majalbarraque, entre otros).

Ese es el diagnóstico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) , aunque lo emite con varios matices: todo depende del agua que caiga y, sobre todo, cómo caiga. Es decir, si la lluvia, que se espera para las nueve de la mañana, es escalonada -que caiga primero en Sevilla y luego en Córdoba- y sin grandes trombas, no habría una situado de alerta. En cambio, si llueve al unísono en las tres provincias afectadas y con una cantidad importante, el panorama sería más preocupante.

"Hay que estar atentos al río", advirte Juan Saura, director técnico de la CHG, que señala que el comportamiento del temporal en el día de hoy será "determinante", a la par que incide en que el foco de riesgo está más en Jaén que en la provincia de Sevilla, que "ha sufrido eventos mucho peores en el pasado". Eso sí, admitió que el caudal es elevado. Así lo constata partiendo de los puntos de medición con los que analizan el río.

En la presa de Peñaflor, el caudal superaba ayer los 1.300 metros cúbicos por segundo, lejos de lo que estiman como para determinar la situación de riesgo de anegaciones para municipios como Cantillana, Tocina o Lora del Río, que además desde la última gran crecida de 2010 se han pertrechado con mecanismos para evitar avenidas en los núcleos urbanos. Mientras, en la presa de Alcalá del Río, el agua circulaba a 2.300 metros cúbicos por segundo, 700 menos que el límite en el que empieza a afectar a zonas anexas al Guadalquivir.

El mensaje no tranquiliza a los regantes de la cuenca, que detectaron ayer puntos de Peñaflor que estaban "bajo el agua" algo que en función de su permanencia y del tipo de cultivo -el hortofructícola sufre más- dañará en mayor o menor medida a la agricultura.

"Todo está a expensas de la lluvia y, sobre todo, de la intensidad", indica el secretario general de Feragua, Pedro Parias, que no oculta su preocupación, no sólo por lo que caerá, sino por un caudal del Guadalquviir que "viene fuerte" desde Jaén y Córdoba, lo que tendría su efecto en la provincia entre hoy y mañana. Más tranquilos están en las marismas, donde creen que afectará "mínimamente" a los pueblos ribereños, según explica director de la Federación de Arroceros, Manuel Cano.

A eso se une que los pantanos llevan días desembalsando agua. Y es que ya hay muchos que están por encima de su capacidad. Así están, en el caso de Sevilla, los embalses de Melonares, Gergal, José Torán, El Agrio, y Zufre -que pese a estar en Huelva afecta a la provincia-. La CHG expone que el margen de almacenaje es cada vez menor y que, en caso de que no pudieran retener más, lo que llueva desde ese momento iría directo al río, cuya cuenca sólo está regulada por presas en un 50%.

Todo, insisten, con más preocupación en Jaén que en Sevilla, donde dicen que el desembalse está controlado. Así, exponen que el Gergal, cuyo desembalse afectaría al Rivera de Huelva (La Algaba) está en un nivel de desembalse "inferior" al de la última inundación.

Mejor prevenir que curar

Aunque la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) confía en que hoy no se cumplan los peores presagios en forma de anegaciones, ayer lanzó un mensaje para que los ciudadanos no estén cerca de los cauces de ríos y arroyos, principalmente de estos últimos, que pueden sufrir crecidas imprevistas ocasionadas por una fuerte tromba de agua. En esa línea, hicieron especial hincapié en aquellas personas que utilizaron todoterrenos, alertando de que, pese a la seguridad que puedan aportar este tipo de vehículos, podrían verse arrastrados por la fuerza de un cauce si toman la decisión de cruzarlo.

 

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