Local

Sevilla con los cinco sentidos

el 01 dic 2009 / 22:33 h.

TAGS:

Que la Giralda, la Catedral, la Torre del Oro, el Real Alcázar o las miles de iglesias repartidas por los rincones de la ciudad son auténticas joyas del patrimonio cultural de Sevilla, no lo pone en duda, a estas alturas, ni un solo sevillano. Pero, a través de los cinco sentidos, ésos que ayudan a conocer el entorno y relacionarse con los demás, se perciben un sinfín de figuras, sabores, sonidos y olores que poco a poco se están convirtiendo en señas de identidad indiscutibles de la ciudad tanto para los que viven aquí como para los que la visitan de vez en cuando.

Así pues, con ánimo de reflejar cómo la imagen mental que se tiene de Sevilla crece ayudada por ésos otros valores culturales, El Correo ha salido a la calle a preguntarle al ciudadano de a pie cómo definiría a la capital andaluza a través del mecanismo fisiológico de la percepción, es decir (y dejando a un lado los tecnicismos científicos), a través de lo que se conoce comúnmente como la vista, el tacto, el gusto, el oído y el olfato.

Últimamente, será porque el gusto por la estética está evolucionando, o porque los ciudadanos han tenido más tiempo para deleitarse con los pequeños detalles, sabores como el del gazpacho, el del jamón serrano, o sonidos como el de las castañuelas o el del agua corriendo por las fuentes del centro, están ganando la partida a monumentos de indudable valor en el ranking del patrimonio cultural sevillano como la Giralda.

Si ya lo decían Los Del Río, Sevilla tiene un color especial. Tan evidente es la magia que aflora en cada rincón de la capital hispalense que diez de los sevillanos que recorren esos rincones a diario no han dudado en contestar a unas preguntas que lejos de ser absurdas, ya se habían planteado la mayoría de ellos en más de una ocasión, y todo "porque Sevilla es mucho más que un montón de piedras", como afirma el tomareño Guillermo Leiva, "y eso", según el vendedor de incienso de 47 años, "es algo que sabemos sobre todo los que vivimos aquí desde siempre".

"¿Qué imagen tiene de Sevilla?" La joven Ana Carrasco pone en práctica su sentido de la vista y responde rápida: "La luz de la Alameda de Hércules por la tarde". Los monumentos que reciben cientos de visitas a diario de turistas con cámara en mano siguen siendo, por mucho que se afanen por ser originales, unas de las estampas inamovibles en el imaginario sevillano.

Parece, a juzgar por las respuestas de estos diez sevillanos y de los minutos que se han tomado para dar con ellas, que el sentido del tacto es el que tienen menos desarrollado, al menos cuando a Sevilla y sus virtudes se refiere. "El pelaje de los caballos", responde por fin Joaquín López. Y quien si no podría dar una respuesta así: Joaquín es cochero desde antes de alcanzar la mayoría de edad.

El gazpacho, como sabor, el flamenco, como sonido, y el azahar, como olor, forman parte ya del patrimonio cultural. Ahora sólo queda preguntarse a uno mismo cómo es Sevilla con los cinco sentidos. Es divertido, pruébenlo.

  • 1