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Cultura

“Sevilla, en cualquiera de sus épocas, es una ciudad de novela”

El periodista Fernando Carrasco presenta este lunes ‘INRI’, su última novela

el 01 dic 2013 / 21:40 h.

Sevilla 1 12 2013: Fernando Carrasco.<br />

FOTO:J.M.PAISANOLos primeros renglones sitúan al lector en la árida colina del Monte Calvario, al pie de la cruz donde había expirado Jesús en medio de un gran estruendo. Es el primer Viernes Santo de la historia y José de Arimatea, miembro del sanedrín, dirige las operaciones del descendimiento del cuerpo del Nazareno para su enterramiento, momento en que se lleva consigo un secreto del divino madero. Así arranca INRI (Editorial Jirones de Azul), la última novela del periodista y escritor Fernando Carrasco (Sevilla, 1964), una historia de “amor, aventuras, injusticias, odio y venganza” cuya trama gira en torno a la misión de búsqueda de la Vera Cruz que 300 años después de la muerte de Jesucristo ordenó la emperatriz Flavia Iulia Helena, madre de Constantino I el Grande y luego canonizada como Santa Elena, para encontrar la Santa Cruz y a los descendientes de José de Arimatea. Jerusalén, Roma, el puerto de Ostia Antica, Massilia, la actual Marsella y, sobre todo, Híspalis e Itálica son los escenarios donde se desarrolla esta aventura de tintes épicos que transcurre en un tiempo en el que el cristianismo iniciaba su consolidación en el mapa de un Imperio Romano en declive. Aventuras, historia, religión... Carrasco no encasilla su novela dentro de un género específico. “Es aventura, porque tiene todos los ingredientes necesarios para ello. Es historia, al partir de un hecho real, la búsqueda de la Cruz en la que murió Jesucristo, y tiene un alto componente religioso porque la Fe es lo que mueve el argumento de la historia”. Después de su ópera prima, El último imán de Ishbiliya, y de la exitosa novela El hombre que esculpió a Dios, un thriller cofradiero que va ya por su quinta edición, este periodista sevillano especializado en la información taurina y de cofradías, vuelve a apostar por Sevilla como escenario de buena parte de la trama de su tercera novela. “Las tres, aunque diferentes, tienen un elemento en común: Sevilla. Ya sea en la actualidad, como en el caso de mi primera novela, en el siglo XVII, caso de la segunda, o en el siglo IV después de Cristo. Eso es algo que tengo muy claro a la hora de escribir una novela: poner siempre en valor la ciudad en la que he nacido, me he criado y vivo. Creo que Sevilla, en cualquiera de sus épocas, es una ciudad de novela”. Tres años largos ha empleado Carrasco en gestar las 800 páginas de INRI, una novela que gira en torno al personaje de Santa Elena, que es “la que realmente motiva la historia que se narra”, pero en la que se entrecruzan las vidas de otros cuatro personajes muy distintos: la sirvienta de la emperatriz, de nombre Livia (un guiño a su mujer e hija que se llaman Libia), y tres legionarios romanos, Antonino Quintus, Manius Aquila y Tulio Plinio, que son los que llevan el peso de la trama. “Como hice en mis dos anteriores novelas, combino personajes reales, como el obispo Macario I de Jerusalén, José de Arimatea, Nicodemo o Poncio Pilato, con otros ficticios, lo que me permite ciertas licencias narrativas al hecho real que se cuenta”. Todas las situaciones que se relatan en la novela están debidamente documentadas y contrastadas, una tarea que le ha obligado a su autor a bucear en la bibliografía del Imperio Romano y a investigar sobre el terreno de algunos de los escenarios de la obra. “La tercera parte de la novela se desarrolla en Híspalis e Itálica y me paseó dos semanas recorriendo todos los días el Antiquarium de las setas para hacerme una idea de los espacios y de sus lugares como la fábrica de salazones, el Hospitium, las distintas casas…”. Con un presentador de lujo, Pepe Mel, este lunes presentará Carrasco su novela en la sede de la Fundación Cajasol.

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