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"Sevilla ha mejorado más que la media en Educación"

El catedrático de Economía de la Universidad Pablo de Olavide ha sido comisionado por la ONU para reformar el Índice de Desarrollo Humano, que mide el desarrollo de los países según los niveles de salud, educación y renta.

el 04 abr 2010 / 21:54 h.

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El catedrático de Economía Antonio Villar.
-Desde 1990 el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo publica el Índice de Desarrollo Humano (IDH), un indicador más informativo que la comparación de la renta per cápita. ¿Por qué hay que mejorarlo?
-El problema es que al comparar países con un desarrollo similar, los índices discriminan poco. Por ejemplo, en España las provincias con más esperanza de vida son Teruel, Soria y Cuenca, con población muy envejecida y una demografía poco dinámica, por lo que no mide el potencial de desarrollo. En educación, lo importante es el grado de alfabetización y en un país con enseñanza obligatoria hasta los 16 años esto es residual. Así que hay que medir de otra manera.

-El indicador por antonomasia es el PIB. ¿Es insuficiente?
-Sólo se nos habla del PIB porque es un indicador que sabemos muy bien lo que significa. Tiene limitaciones pero las conocemos. Luego la gente le pone más cosas y lo toma como un indicador de desarrollo pero en realidad lo que mide es el valor de bienes y servicios durante un año y ya está. Ni más ni menos. Son datos que tenemos y que hay que complementar porque el PIB no tiene en cuenta la distribución de la renta.

-El Índice de Gini mediría esa desigualdad dentro de un país...
-Nuestra propuesta precisamente es usar el Índice de Gini como una especie de deflactor del PIB. Penalizar al PIB por la desigualdad, algo así como restarle la pérdida de bienestar, la pérdida de riqueza debida a la desigualdad.

-El IDH aumenta en todos los países pero también las desigualdades, ¿por qué?
-En España, desde 2004 la desigualdad comenzó a aumentar en casi todas las regiones, posiblemente debido a que ha habido un flujo de nueva población activa, básicamente inmigrantes con salarios bajos. Desde 2000 han entrado en  unos cinco millones de inmigrantes que no se sitúan en los salarios más altos. Pero también hay más gente trabajando y eso es bueno. Ahora hay cuatro millones de desempleados y eso va a afectar a la distribución de la renta.

-¿Necesitamos potenciar informes como el del IDH?
-Sin duda. Una de las cosas más importantes de hacer un índice para los países desarrollados es que lo usen. Si un índice mide mal su actuación, no van a asumirlo y seguirán usando el PIB como referencia. Nuestra idea sería conseguir que estos índices fueran estándar y que realmente integraran conceptos clave como salud, educación y renta. Luego habría que integrar también la sostenibilidad o la integración social. Nuestra idea es que estos indicadores mejoren la capacidad de describir lo que pasa en los países.

-Habla de indicadores como la sostenibilidad o la integración. ¿No sería momento de incluirlos?
-Esta es una parte importante pero excede un poco de este proyecto. Está en la línea de los economistas Joseph Stiglitz, Amartya Sen y Jean-Paul Fitoussi, que subrayan la necesidad de tener indicadores y sistemas estadísticos para concretar los criterios de la sostenibilidad. La idea sería cambiar la manera de medir a nivel de las instituciones estadísticas, las que generan los datos. Necesitamos llegar a un consenso sobre qué conceptos son relevantes, cómo medirlos y poner a las oficinas estadísticas a calcularlos. ¿Es más importante la contaminación del agua o la cantidad de minerales pesados que hay en el aire? Hay que llegar a consensuar qué queremos, cual es la variable relevante.

-¿Qué dicen estos indicadores de Sevilla y Andalucía?
-Sevilla está por encima de la media de Andalucía en términos del IDH. Ha pasado desde 1980 desde un indicador de 0,81 de la media de Andalucía a un 0,93 en 2006. Ha mejorado más que la media en el conjunto de las variables, sobre todo en Educación y en renta. Los datos que mejor tiene Andalucía son en Educación, es donde más nos hemos aproximado a la media nacional, aunque estamos por debajo en los datos desde 1980 a 2007. En el índice del PIB seguimos estando lejos. Nos falta camino por recorrer.

-¿Y el ránking de España?
-España con respecto a otros 140 países está en el puesto 14 o 15 del IDH convencional. Cuando calculamos estos datos con el índice que proponemos salimos peor porque la población es relativamente vieja y al cambiar la variable de esperanza de vida por potencial de vida, bajamos hasta el puesto 21, por detrás de Grecia.

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