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Sevilla se vuelca con la señora de las Dueñas

El entorno del palacio de la duquesa de Alba se llenó de admiradores.

el 05 oct 2011 / 20:28 h.

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Vadillo ha sido el debutante más joven.

Entre la duquesa de Alba y el pueblo de Sevilla siempre ha habido un feeling especial y como no podía ser de otra forma ayer la calle Dueñas se llenó de admiradores de Cayetana Fitz-James Stuart, que no quisieron perderse la tercera boda de la grande de España. La duquesa no les falló. Tras la ceremonia oficial salió a saludar, lanzó su ramo de novia a la multitud y hasta bailó una sevillana al compás del grupo Siempre Así, bajo la atenta mirada de su flamante esposo, Alfonso Díez, que no perdía ojo a los movimientos de su esposa, una mujer de sangre azul que no dudó en bailar descalza, al igual que lo hacen las más flamencas.

Los sevillanos, turistas y admiradores de la duquesa explicaban que si los hijos de Cayetana no apoyaban la boda, ellos sí estaban con la duquesa. "Aquí nos tiene para arroparla", decían.

A pesar de intenso sol y de alguna que otra lipotimia, los ánimos no decaían en la calle Dueñas. Todo eran cánticos y gritos de júbilo. No faltaron los piropos hacia los hermanos Rivera Ordóñez, ni el tradicional que "se besen, que se besen" a los recién desposados.

El público que se congregó a las puertas del Palacio de las Dueñas era de lo más variopinto, pero con un denominador común: disfrutar con la boda de Cayetana y Alfonso.

Entre el público se encontraba Vicente Tarancón, un músico que viajó desde Altea para tocar el pasodoble No sé vivir en Sevilla en vivo y en directo a la Duquesa de Alba, acompañado por la violonista Espereza Verdecia. Tarancón explicó que le mandó el pasado mes de abril el cd con el pasodoble a la duquesa. Un mes después, en marzo, recibió la carta de agradecimiento de Cayetana de Alba. 

 

Explicó que quería entregarle la partitura del mismo, "porque sé que a ella le gusta. Hace unos años le envíe un CD con la canción y me remitió una carta de agradecimiento diciéndome que le gustaba mucho". Este detalle empujó a Tarancón a asistir al enlace.

Tampoco faltó el Rey y su escolta, una pareja actores uruguayos que quería promocionar su espectáculo entre el público, ni el estudiante que portaba un cartel en el que advertía a su madre que comía bien.

Junto a ellos se encontraban muchas mujeres que decían ser asiduas a este tipo de eventos. Éste es el caso de Evangelina Cecilia, vestida para la ocasión, con pamela incluida. "He estado en todas las bodas que se han celebrado en Sevilla: la de la infanta Elena, la de El Cordobés y la de Eugenia Martínez de Irujo", enumeró.

Otra sevillana, en este caso de Triana, que también le gusta asistir a bodas de alta alcurnia es Remedios Ariscón, que con una pequeña pancarta con la foto de los recién casados, manifestó que le parece muy bien que Cayetana se haya casado con un hombre mucho más joven que ella: "El amor no tiene edad y ella lo ha demostrado". Sin embargo, admitió que entiende que los hijos de la duquesa hayan sido reticentes a este enlace, "pero creo que al final han visto que su madre es feliz", remarcó.

Entre el público también se encontraba Lola Rivas, que vestía una camiseta con una foto serigrafiada de la duquesa y en la que a lo lejos se podía apreciar a su madre, Loli Quintanilla, fallecida hace tres meses. "Estoy aquí por ella, le encantaba la duquesa de Alba, y ella si hubiese podido hubiese estado aquí", dijo.

A estas sevillanas se unió un grupo de cinco mujeres de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) que con camisetas alusivas a la boda se montaron en el AVE para no perderse la boda del año. "Todo empezó como una broma pero estamos aquí", aclararon.

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