Economía

Sevilla sufrirá más la crisis que el resto de España el próximo año

En crisis, la economía sevillana sufre más que la del resto de España. Esto es lo que apunta un informe encargado por los empresarios de Sevilla en el que se advierte de que lo peor está por llegar: 2009 será un año de fuerte recesión. Un dato: la tasa de paro podría alcanzar el 25%.

el 15 sep 2009 / 18:13 h.

En crisis, la economía sevillana sufre más que la del resto de España. Esto es lo que apunta un informe encargado por los empresarios de Sevilla en el que se advierte de que lo peor está por llegar: 2009 será un año de fuerte recesión. Un dato: la tasa de paro podría alcanzar el 25%.

El estudio La Sevilla socio-económica 2007 presentado ayer por los presidentes de la Confederación Empresarial Sevillana (CES), Antonio Galadí, y de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, avisa de que casi todos los sectores económicos de la provincia registrarán números negativos el próximo año y de que si no se pone remedio, tras la crisis, habrá que acostumbrarse a un nivel de vida inferior.

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla Francisco Ferraro, que encabeza el equipo que ha redactado el informe, apuntó ayer en su presentación que si no se aprovecha la crisis para reforzar el sistema productivo, el futuro será aún más negro. El pasado año, sus previsiones fueron tachadas de pesimistas y, sin embargo, ahora se antojan optimistas.

Según su informe, 2007 fue un "buen año", pero ha marcado un cambio de ciclo. A partir de ahora, "se escribe la crónica de un deterioro", según Antonio Galadí, que apostó por que a Sevilla llegue más inversión de las administraciones públicas, por que éstas paguen a sus acreedores con más rapidez y por recortar al máximo la burocracia.

Echando la vista atrás, los expertos señalan en su estudio que la economía de Sevilla divergió de la nacional en la crisis de 1993 y en los años posteriores. De ahí que ahora se prevea un comportamiento similar. Eso sí, en época de bonanza económica, la provincia sabe sacar provecho y acortar las diferencias. Analizando lo que va de año, Sevilla parece que se ha enganchado tarde a la crisis, pero los datos de los últimos meses son nefastos. Caen las matriculaciones de vehículos, la creación de empresas, los afiliados a la Seguridad Social, se destruyen empleos... e incluso baja un 30% la licitación pública. Preguntado sobre si el paro en Sevilla podría alcanzar el 25% en 2009, Ferraro fue escueto: "Podría ser".Con todo, el balance económico de 2009 será claramente recesivo y este año se rondará el crecimiento cero.

A los que creen que el empleo público que abunda en Sevilla puede suavizar la situación, el catedrático les manda un mensaje: "Crea estabilidad, pero ya hay administraciones locales que están despidiendo a trabajadorse por la falta de ingresos ante la crisis en la construcción". Además, en su opinión, este "excesivo" gasto en personal del Ayuntamiento de Sevilla, la Diputación, la Junta e incluso de las universidades merma la inversión en otros capítulos.

Para el catedrático, la provincia de Sevilla acumula un déficit de inversiones públicas de 4.915 millones de euros desde los años 2000 y 2007. Sevilla es la octava provincia en términos de Producto Interior Bruto, pero Navarra o La Rioja reciben unos flujos de renta positiva "mucho mayores", denunció.

Oportunidades. A parte de las cifras positivas de la economía en 2007, el único rayo de optimismo que trazó Ferraro de cara al negro futuro se dislumbró al analizar la actividad empresarial. A su juicio, la crisis puede ser una oportunidad para reforzar el sistema productivo, aprovechando que el tejido empresarial sevillano está ahora más "preparado". Los empleados están más cualificados y hay más capital instalado, tanto público como privado, indicó. "Tenemos -defendió- elementos para enfrentarnos a la crisis".

Eso sí, advirtió de que si no se pone en marcha una reforma de la administración, el futuro "será más complicado tras la crisis". "Hay que mejorar el sistema productivo porque, si no habrá que acostumbrarse a vivir por debajo del nivel de vida actual", auguró el profesor.

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