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Sevilla Sur: Bodas de plata en los caminos

La filial de Sevilla Sur emprendió ayer la peregrinación de su 25 aniversario con la Medalla de la Ciudad.

el 06 jun 2011 / 18:53 h.

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En su despedida definitiva del cargo -o eso cree-, Rosamar Prieto-Castro, delegada de Fiestas Mayores, regresó a su pasión rociera. Este año no acompañó un trecho a la hermandad de Sevilla Sur , no hará el camino -"ya estoy mayor y, además, mi marido no puede"-, pero el fin de semana se trasladará a El Rocío para vivir la romería. Sin embargo, ésta fue su despedida oficial, una despedida sencilla y a la par "muy emotiva y emocionante para todos".

En el ofertorio de la Misa de Romeros, en la parroquia de San Juan de Ávila, el párroco bendijo la Medalla de la Ciudad que el Ayuntamiento entregó el día de San Fernando al hermano mayor de la corporación, Juan Perea. Instantes después, la delegada en funciones se acercó al Simpecado y prendió en el terciopelo granate que lleva bordada la silueta de la Plaza de España el "mayor galardón" que concede Sevilla, destacó Perea en sus agradecimientos. Una distinción que refrenda los 25 años de hermandad de Sevilla Sur y que "llevará para siempre nuestro Simpecado en los caminos".

Mujeres vestidas de flamenca, hombres con los trajes de corto, mayores dispuestas a hacer, al menos, el primer tramo del camino, y niños con sus uniformes escolares, que se resistían a marcharse cuando llegó la hora de irse al cole, llenaban una parroquia a la que faltaron bancos y espacio. Pero para que nadie se quedara con las ganas, la carreta de plata rematada por el Giraldillo recorrió con parsimonia el barrio, pasó ante su antigua parroquia, saludó a los vecinos y, sobre todo, a los niños. Ya con sus profesores y perfectamente ordenados según sus edades, los alumnos del Colegio Parroquial Nuestra Señora de las Mercedes, capitaneados por Manuel Bermudo, hermano mayor de San Benito, dedicaron la Salve compuesta por José Manuel Soto y que los peregrinos de Triana cantan a la Virgen del Rocío en su presentación -"Aquí estamos otra vez, para decirte que te queremos otra vez, para cantar ante tu mirada..."- al Simpecado de Sevilla Sur. Del muro del colegio colgaba un cartel hecho a mano por los alumnos con letras de colores que rezaba "25 años contigo, Rocío".

Más adelante, ya en el Porvenir, la hermandad fue llenando de colorido las calles desiertas. Algunas ventanas se abrieron para ver marchar la comitiva, los alumnos del Colegio de la Compañía de María saludaron cada uno a su manera al Simpecado. Los pequeños a cargo de Reyes González despedían con la mano a la carreta y deseaban "buen camino" a los peregrinos. Y, casi sin darse cuenta, los romeros llegaron a las puertas del Cuartel de la Guardia Civil de Eritaña.

Minirocieros. Todos buscaron una buena posición para ver la entrada de la carreta en estas instalaciones: "A ver si entra la carreta", comentó una vecina. "El año pasado no entró", respondió su compañera. "Pero porque estaba en obras, Dolores", replicó. Pero no entró, se quedó ante la garita del guardia. Una agente del Cuerpo se acercó con un ramo de flores al Simpecado y, entretanto, unos 80 niños de la guardería Miller, de la avenida de la Borbolla, ataviados como si se fueran a echar a los caminos con la hermandad, incluso con el romero prendido en sus varas, el tamboril y los trajes de flamenca, tomaron posiciones para cantarle la Salve de Sevilla Sur y después unas sevillanas dedicadas expresamente a la hermandad: "Los niños de la guardería/ soñando siempre están/ con que llegue el Rocío y pase la hermandad/ para rezar juntitos en amor y paz./ Sevilla Sur siempre será mi hermandad". "Llevamos muchos días preparando este momento, aunque lo hacemos desde hace muchos años", señala Caty, una de las profesoras de la guarde que dirige Pilar.

Las varas de la hermandad que antes habían cedido a los mandos de la Guardia Civil fueron ahora para los responsables de la Clínica de Fátima. El párroco entonó el Salve Madre y los priostes empezaron a pasar a la parte de atrás de la carreta del Simpecado los ramos de flores de las ofrendas para hacerle hueco a éste último que llegaba del hospital. Desde aquí a Tablada, para rezar el Ángelus y ya con la vista puesta en El Rocío. La hermandad cruzará el Ajolí en la mañana del viernes. Entonces empezará otra cuenta atrás, la que les llevará hasta el encuentro con la Blanca Paloma el Lunes.

Pero, en realidad, como animó Juan Perea a sus peregrinos: "Pasadlo bien. No tenemos prisa por llegar a El Rocío. Vamos a hacer un camino de verdad".

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