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Sevilla también ayuna durante el Ramadán

Una televisión internacional recoge cómo lo celebran 5.000 musulmanes en la provincia

el 17 ago 2012 / 10:06 h.

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El 20 de julio, más de 5.000 musulmanes en la provincia -unos 3.000 en la capital- comenzaron a celebrar el mes de Ramadán, el noveno del año lunar, en el que se practica la abstinencia y se ayuna de amanecer a anochecer. Este año el ciclo coincide en pleno verano y finaliza el 19 de agosto.

El equipo del programa Una Umma en la mochila de la cadena Córdoba Internacional TV eligió Sevilla entre 22 destinos para ver cómo es la situación en la comunidad musulmana y cómo se vive el mes de Ramadán. "Nuestro misión es sobre todo ver cómo se celebra el Ramadán en distintas ciudades y quitar el tabú que puede engendrar una visión equivocada de la gente y la cultura musulmana", explicó Ryan Alvarez, productor del programa. "Lo que hemos visto son personas que valoran el conocimiento, el cultivo de la mente pero a las que les gusta vivir también".

La primera visita fue a la carnicería Mobarek halal -carne cortada de la forma permitida por el islam- en la calle Doctor Leal Castaño, que según el hermano del dueño, Ali El Badraoui, fue la primera de la ciudad y recibe una clientela leal tanto de gente musulmana como no musulmana. Aseguró que han sido muy bien acogidos por los residentes durante los más de 20 años que llevan en el barrio. El sitio se demostró sumamente popular con una oleada continua de clientes. El Badraoui opinó que se vende igual en Ramadán que en otros momentos y que se ven afectados por la crisis más que por otra cosa. Al entrar, un cliente reconoció a Hicham Gamras, presentador del programa, que aseguró que ve con regularidad.

La siguiente parada fue en Bormujos para la entrega de una cesta de bienes de primera necesidad organizada por el programa a una familia musulmana elegida por el centro de la comunidad islámica de Sevilla. Saloua Ounsi, de origen marroquí, agradeció el gesto y añadió que aunque no hay muchos musulmanes en su barrio, tiene muchos amigos españoles y se respetan y conviven sin dificultad. Aseguró que son capaces de celebrar el Ramadán de la misma manera en Sevilla que en Marruecos aunque es difícil por la distancia entre ellos y sus amigos y familia. Puntualizó que lo que más sorprende a la gente del barrio sobre el Ramadán es cómo son capaces de ayunar en verano con las altas temperaturas.

Mohammed Amrhar, secretario de la Comunidad Islámica de Sevilla Attawhid en el polígono Store, explicó que hay entre 10 y 12 mezquitas que están funcionando bien en la provincia y que la población musulmana está continuamente creciendo con gente animada a abrir más mezquitas. Aun así, subrayó la falta de una mezquita principal en la ciudad: "Sevilla merece una mezquita en condiciones no sólo por la imagen de los musulmanes sino también para Sevilla, capital de Andalucía que ha pasado ocho siglos de historia musulmana". Hizo referencia a que muchas capitales a nivel mundial tienen alguna construcción emblemática musulmana y que la situación de Sevilla "da vergüenza". Aludió a las dificultades para construir una mezquita en Sevilla porque los intentos en Los Bermejales y San Jerónimo, esta última en terreno privado, chocaron con los vecinos, que llegaron a organizar manifestaciones en contra.

El día acabó en la mezquita de la Comunidad Islámica para celebrar la oración al atardecer, con la que se rompe el ayuno, junto a una muestra de la población musulmana en Sevilla: marroquíes, argelinos, egipcios, sirios, pakistaníes, subsaharianos, senegaleses y españoles conversos. Celebraron el Iftar -la ruptura del ayuno- con dátiles que procedían de La Meca y yogures. Más tarde, compartieron la harira, una sopa típica de Marruecos. Destacaron la importancia de la mezquita, que no sólo es un sitio donde rezar, sino un centro cultural donde se reúnen voluntarios para dar comidas, donde se elaboran clases, cursos y talleres de idiomas, búsqueda de empleo y charlas.

Aseguran que son bien recibidos en sus barrios, aunque sufren problemas cuando se produce alguna noticia negativa sobre la comunidad musulmana, como los recién frustrados planes de preparar atentados de tres seguidores de Al Qaeda en La Línea. Amrhar reconoció: "Pasa algo y de repente tus vecinos de muchos años te miran de otra forma, se olvidan de los años de amistad". Concluyó enfatizando: "lo que queremos es convivencia. Somos todos seres humanos, diferentes pero iguales. Si pensamos así viviremos todos juntos alegres y contentos."

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