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Deportes

Si fuese por MBia seguiría en el Sevilla

Por Javier D. Pecellín y Antonio Delgado-Roig. El héroe de las semifinales con el Valencia dice que es feliz aquí pero la decisión es del club

el 07 may 2014 / 23:22 h.

MBia, durante la celebración del pase a la final de la Liga Europa. / Amparo Simo MBia, durante la celebración del pase a la final de la Liga Europa. / Amparo Simo Se esforzaba Stephane MBia en atender a los medios de cara a la final de Turín en un español incipiente en el que iba entremezclando palabras en inglés. Se le escapaban sonrisas, también a los periodistas, a los que trató con paciencia y amabilidad. El héroe de Valencia, el héroe de las semifinales de la Europa League, también fue muy requerido por los numerosos medios que se desplazaron desde Portugal para recoger las impresiones del plantel sevillista de cara a la cita de la semana que viene con el Benfica. En la primera respuesta tiró de manual. «Ahora debemos centrarnos en Getafe porque es importante para el equipo y hay que jugar bien, todavía no podemos pensar en la final», soltó, aunque la siguiente pregunta obvió la primera respuesta. Turín, Turín y Turín, como diría Pepe Castro. «En el vestuario hay alegría, nos consideramos afortunados por estar en la final, porque sufrimos mucho en Valencia, y ahora ganar en Turín es importante», admitía el centrocampista camerunés, quien, tras acabar el trabajo del grupo e intercambiar unas palabras con el preparador físico del equipo, realizó carrera continua a un ritmo alto en el campo central de la ciudad deportiva, afinando su puesta a punto de cara al miércoles, donde tiene un puesto fijo en el doble pivote junto a Daniel Carriço. Bajo un calor sofocante, y mientras sus compañeros estiraban en el gimnasio antes de pasar por la ducha, MBia sudaba de lo lindo. Venía a a colación la frase de Unai Emery sobre el centrocampista, aquello de que ‘cuando se cansa se asusta’. Será que en Turín no quiere cansarse y se prepara a tope para rendir al máximo en una final que le servirá también de gran escaparate de cara a la próxima temporada. «Mi gol fue suerte, porque sufrimos mucho, sobre todo porque el Valencia jugó muy bien. Ese gol fue importante no solo para mí, fue importante para el Sevilla, para la ciudad, para todos». Volvía a referirse a su acción de Mestalla, sobre la que tantas veces le han preguntado ya, y que ha pasado a la historia por siempre recordada en este club, que seguirá teniendo a Unai Emery al frente del grupo la próxima temporada. La continuidad de MBia, en cambio, está más en duda. «A Unai Emery le tengo mucho respeto, es un gran entrenador, estoy contento por la decisión del club de que continúe». ¿Y qué ocurrirá con él? Mira entonces hacia el horizonte y prefiere expresarse en inglés, para que no haya confusiones. «Yo espero quedarme, mi familia está bien aquí, yo también y me gustaría, pero es una decisión de Monchi y del presidente. Yo no soy el que decide. Tengo contrato hasta final de temporada, quiero hacerlo bien y después vemos qué sucede», decía MBia, por el que el Sevilla tiene una opción de compra valorada en 4 millones de euros, una cifra realmente alta y que exige que el club haga una apuesta decida por él. En todo caso, seguramente si el club de Nervión decide quedárselo pueda negociar con el Queens Park Rangers una rebaja de esa cláusula, aunque su buen rendimiento en Sevilla, más si acaba con el título de la Europa League en Turín, le abrirá seguro el abanico de posibilidades, tanto a MBia como a la entidad londinense, para la que ha jugado 32 partidos después de su llegada desde el Olympique de Marsella, con el que conquistó la Liga y la Copa de la Liga Francia en 2010, en un equipo, dirigido por Didier Deschamps, en el que compartió vestuario con Fernando Morientes, y en las que era titular compartiendo en centro del campo con jugadores como el argentino Lucho González. También estaban jugadores como Gabriel Heinze. En ese 2010, precisamente, Stephane MBia se enfrentó al Benfica en los octavos de final de la Europa League, eliminatoria en la que el cuadro portugués eliminaba al equipo del hoy jugador del Sevilla FC. Después del empate a uno de la ida en el estadio Da Luz de Lisboa, el equipo de MBia caía en el Velódromo de Marsella por 1-2. El Atlético de Madrid acabaría levantando el título ante el Fulham.

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