martes, 23 abril 2019
02:25
, última actualización
Cultura

'Si ganando se pasa tan mal, ¿cómo será perder?

El buen trabajo que vienen desarrollando los profesionales andaluces volvió a tener recompensa en la última ceremonia de los Goya. Nerea Camacho, los sonidistas Daniel de Zayas, Jorge Marín y Maite Rivera y el equipo de El lince perdido se trajeron su premio.

el 15 sep 2009 / 22:06 h.

El buen trabajo que vienen desarrollando los profesionales andaluces volvió a tener recompensa en la última ceremonia de los Goya. La jovencísima actriz Nerea Camacho (Camino), los sonidistas Daniel de Zayas, Jorge Marín y Maite Rivera (3 días) y el equipo de El lince perdido volvieron una vez más a poner de manifiesto la pujanza del cine sureño.

"Todavía estoy en estado de shock", reconocía el sevillano Daniel de Zayas a su llegada a la estación de Santa Justa, donde varios amigos le tenían preparado un recibimiento de gran estrella. El sonidista habitual de Alberto Rodríguez y Santi Amodeo había acudido a la gran fiesta del cine español con su compañero Jorge Marín "sin complejos, pero con mucho respeto", y sin querer hacerse demasiadas ilusiones. "Teníamos en frente a algunos de los más grandes: Miguel Rejas es un maestro, Ricardo [Steinberg] no se sabe ni cuántos Goyas tiene... Además, como son mayoritariamente actores los que votan, nunca sabes por dónde te van a salir. La idea era, pues, ir de sparring y pasarlo bien. El premio, aunque se diga siempre, era estar allí".

Pero la fortuna les tenía reservado mucho más. El actor Paco León, amigo de De Zayas y Marín, fue el encargado de anunciar sus nombres después de abrir el consabido sobre: 3 días se había llevado el galardón. "Si ganando se pasa tan mal, me pregunto cómo tiene que ser perder", ironiza Daniel. "Cuando salí a recogerlo tenía el corazón en la garganta. Se me olvidó todo el mundo, por supuesto: la familia, la novia... Un desastre", agrega.

A pesar de su juventud, De Zayas puede presumir de haber trabajado con algunos de los directores más consolidados de la última hornada, desde Benito Zambrano o Javier Corcuera a los citados Rodríguez y Amodeo, pasando por Richard Jordan o Chiqui Carabante. "Creo que he tenido la suerte de ser coetáneo de gente muy buena. Imagínate, la segunda película que hice fue Solas. Tengo la impresión de que todo lo que ha ido pasando en el cine andaluz me ha arrastrado a mí también", explica el profesional.

La crisis no va con Daniel de Zayas, que este mismo lunes empezará el rodaje en Sevilla de Héctor y Bruno, la ópera prima de Ana Rosa Diego, y a continuación viajará a Formentera para rodar con Chiqui Carabante su nuevo proyecto, Doce más uno. "Hasta ahora nunca he tenido problemas de trabajo, incluso voy a tener que decir que no a alguna oferta por incompatibilidad de fechas. No me puede ir mejor. Lo único que cambiará es que ahora no me van a pedir el currículum cuando vengan a rodar a Sevilla".

  • 1