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«Si hacemos un debate autonómico desde el extremismo, lo arruinamos»

El presidente de la Junta apuesta por un camino de mayor cooperación entre Estado, comunidades y ayuntamientos. Defiende el Estado de las Autonomías como modelo de éxito y está convencido de que los nacionalistas no perdonan a Andalucía que patrocine la igualdad

el 26 feb 2011 / 21:11 h.

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El presidente de la Junta, en el Palacio de San Telmo.

-¿Hay una campaña de acoso al Estado Autonómico aprovechando la crisis?

-No, diría que hay un debate que si se hace de forma extremista está arruinado. Hay quien pretende desde el punto de vista de la sostenibilidad derogar el Título VIII de la Constitución y quienes quieren aprovechar para resaltar su vocación nacionalista. Si hacemos un debate desde ese extremismo lo vamos a arruinar. Lo que hay ahora mismo es la necesidad de entrar en un camino de mayor cooperación entre las tres administraciones: Estado, comunidades y corporaciones locales.

-¿El de las autonomías es un modelo caro?

-No es ni más caro ni más barato. El modelo centralista siempre tiende a hacer gastos innecesarios. Es el que hacía que entre Huelva y Almería hubiera una incomunicación absoluta. El centralismo hace un gasto que no es eficiente y el Estado de las Autonomías hace un gasto eficiente.

-Se habla de un solapamiento de competencias, ¿revisaría el reparto actual?

-En absoluto. Eso significa revisar la Constitución y los estatutos.

-¿Están las comunidades haciendo lo suficiente por apretrarse el cinturón del gasto?

-Las comunidades son las encargadas de gestionar la sanidad, los servicios sociales y la educación. Son derechos fundamentales que a ningún ciudadano se les puede limitar. Esto es mucho más difícil de controlar que, por ejemplo, el gasto en Defensa. Las comunidades hacen sus deberes y en el caso de Andalucía es indudable.

-Pero al final el Gobierno está abriendo la mano a las que no cumplen. Ahí está el pacto de Zapatero con Mas para Cataluña.

-Fue un mensaje que no se supo transmitir. No se abre la mano con Cataluña, se autoriza el endeudamiento dentro de los límites. No es lo mismo refinanciar deuda que hacer una emisión.

-Su Gobierno lleva meses defendiendo un trato más flexible para las comunidades que cumplan, sin ningún éxito.

-Hay que llamar la atención sobre qué es lo que debe cada comunidad. Quienes están presumiendo más de hacer las cuentas bien son los que más se están alejando de los objetivos de déficit. Las comunidades del PP están enormemente endeudadas y es bueno decirlo. Andalucía tiene una deuda menor que la media y sería bueno que tuviera una capacidad de movimiento mayor. Cierto es que en estos momentos ni siquiera es bueno plantearlo porque los mercados están como están.

-El statu quo conseguido por Andalucía en el Estado de las Autonomías ¿estaría amenazado por un Gobierno del PP?

-Cada uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. He oído a la secretaria general del PP decir que la racionalidad económica no es múltiplo de 17. Eso significa algo así como que van reducir el número de autonomías. O significa que solamente vamos a contemplar tres autonomías como estaba previsto inicialmente hasta el 28 de febrero. Es lo que tienen que explicar. Yo digo que 17 comunidades con mayor cooperación son compatibles y una historia de éxito.

-¿Nos han perdonado las comunidades históricas el café para todos?

-El alma de la autonomía andaluza fue la condición de igualdad de todos los españoles. Nosotros no reivindicamos ningún privilegio, ninguna identidad que nos permitiera ser diferentes o desiguales sino que reivindicamos la igualdad de todos los españoles. Es muy difícil para quienes tienen alma nacionalista entender que Andalucía patrocine la igualdad. Pero es lo que convenía más al pueblo andaluz y a España. No me he cansado nunca de decir que lo que reivindica Andalucía siempre es bueno para España. ¿Nos lo perdonan? Siempre nos lo recuerdan. El nacionalismo central y el periférico deben saber que Andalucía no va a dar ni un paso atrás.

-¿Es posible que Andalucía vuelva a liderar hoy ese debate?

-No, no es posible, es seguro. Somos ocho millones y pico. Ahora mismo ese sentimiento que tenemos los andaluces de haber conquistado la autonomía y de haberlo hecho para que no haya ningún privilegio de otra comunidad, es a lo que no vamos a renunciar. Todo intento de menoscabar esto o de romper la igualdad se va a encontrar con Andalucía.

-¿Cómo ve la autoestima del pueblo andaluz? ¿el provincianismo una amenaza?

-El provincianismo es cosa de los políticos. Mucha culpa del enfrentamiento interterritorial es de los políticos. El pueblo andaluz se sintió en su momento andaluz sobre todas las demás cosas y es un sentimiento que hay que mantener. El 28 de febrero es una seña de identidad que no puede perderse y que ha de recordarse. La inmensa mayoría de los andaluces no vivió esa fecha. Es necesario conservar esa memoria histórica. Hay que transmitirla permanentemente porque aquello fue una carrera imposible y se consiguió. Cuando se consigue una gesta como ésta forma parte también de la identidad de un pueblo.

-Sin embargo su partido defiende la necesidad de ajustes

-Es verdad, y lo digo, que hay que hacer ajustes y hablar de dos cosas importantísimas. La primera: que las administraciones son tres, no dos: Estados, comunidades autónomas y corporaciones locales. Y la segunda: que hay que fortalecer la cooperación entre estas tres. Andalucía juega con ventaja, tiene ya leyes locales que no tiene otra comunidad.

«Hay que traspasar competencias a los ayuntamientos siempre garantizando la igualdad»

-¿Qué competencias trasladaría a los ayuntamientos?

-Tengo un modelo pero cuando constituyamos el Consejo de Gobierno Locales en fechas próximas es donde lo podremos ver. No puedo hacer despotismo ilustrado. Las leyes dicen algo, las prestaciones que están más próximas a los ciudadanos deben ejercerse desde lo local, pero todo debe ser con las cautelas de garantizar la igualdad de todos los andaluces, la movilidad geográfica... Necesita un tiempo lento. No podemos llegar con un catalogo como si fueran las tablas de la ley e imponérselo a los ayuntamientos.

-¿No hay peligro de debilitar el poder autonómico? Siempre dentro de su partido ha habido muchos tirones con este tema.

-Yo no estoy pensando en lo coyuntural ni en mis ideas personales, estoy desarrollando la Constitución y el Estatuto. En eso no hay ni partido, ni intereses particulares ni partidistas. Hay un solo objetivo: favorecer la vida de los ciudadanos, hacerla más sencilla.

-¿Está satisfecho con el desarrollo del Estatuto?

-Hay muchísimas cosas desarrolladas pero no podemos caer en la legislación por la legislación. Los tiempos no pueden ser rápidos, son tiempos generacionales, las cosas tienen que sedimentar.

-¿Le preocupa que el respaldo de los andaluces al modelo autónomico haya caído diez puntos en los últimos dos años?

-Es que ya no es una conquista ni una epopeya. Lo que tenía de épica ya no lo vive de la misma manera el pueblo. Es como hablar de si tenemos la misma afección a la democracia o a las libertades. Forman parte del aire que respiramos. La conquista ya está hecha.

-¿Revisaría las Diputaciones?

-El órgano de gobierno de la provincia es la Diputación. ¿Las competencias de las diputaciones tienen que ser siempre las mismas? Lo podemos hablar. Las diputaciones pueden mejorar también las prestaciones que hacen.

-El PP ha apuntado la supresión del Defensor del Pueblo o la Cámara de Cuentas. ¿Todas las instituciones son necesarias?

-Tengo ya unos años para no decir tonterías. La Cámara de Cuentas responde a un Estatuto, éste a una Constitución, que es la norma básica de convivencia. ¿De qué estamos hablando? Si incluso para la sucesión de la Corona nos está costando trabajo modificar la Constitución. Soy muy conservador en esto. No se pueden romper los equilibrios. Se está frivolizando mucho.

-¿Y sobre la propuesta concreta de Jáuregui de recortar televisiones autonómicas?

-Eso es otra cosa, no forma parte del consenso constitucional. Ahí hay un debate. Yo soy partidario de la televisión pública.

-¿No suena muy semejante el discurso de PSOE y PP?

-El PSOE dice que no vamos a tocar el modelo. No ha habido un modelo de Estado de más éxito que el Estado de las Autonomías, nunca. Está acrisolado, lleva treinta y tantos años funcionando bien. Incluso en lo económico, que se dicen muchas mentiras. La eficiencia está demostrada en que es el único caso de la Unión Europea en que todas las comunidades hemos convergido. Y el comercio interterritorial, entre comunidades, ha crecido más que el exterior.

-¿Y qué ajustes defienden?

-Vamos a fortalecer la cooperación para que el ciudadano se sienta igual viva donde viva. Hay que hacer cooperación en el control del déficit o al adquirir unos compromisos presupuestarios plurianuales. Además está la unidad de mercado, la creación de empleo, la colaboración empresarial. Que los requisitos para crear una empresa en Sevilla o en Albacete sean los mismos. Hay que procurar mayor movilidad de los trabajadores. Uno de los problemas es que el 80% de la población no se mueve de su comunidad en su vida. Eso no ocurre en Alemania o Estados Unidos. Y hay que reforzar la cooperación en los derechos sociales, con un mínimo garantizado en el conjunto del país. Hay que hacer que la Conferencia de Presidentes funcione.

-Valore en corto personajes que han sido clave, empezando por Plácido Fernández Viagas

-Fue el primero en adivinar que había un objetivo que cumplir, era un hombre con un exagerado sentido de la igualdad.

-Clavero.

-Consecuente consigo mismo y honesto con Andalucía.

-Escuredo.

-Una víctima de su éxito, el que más ha creído en Andalucía.

-Rodríguez de la Borbolla

-Uno de los artífices del Estatuto de Carmona, que dio vida real a nuestra autonomía

-Chaves

-El que consolidó la autonomía, el promotor del segundo Estatuto y un hombre con una idea muy clara del servicio público.

-Qué mensaje daría en la víspera del 28-F a una población andaluza ahogada por el paro y la crispación política.

-Mi mensaje es de confianza.Siempre que nos hemos propuesto metas difíciles las hemos conseguido. El pueblo andaluz debe saber que hay muchos elementos para la discrepancia y para confrontar ideas, pero hay algunos en los que tenemos que hacernos fuerte como pueblo. El más importante, es luchar por mantener vivo el espíritu del 28 de febrero.

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