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"Si Internet fuera una ciudad sería Sevilla, porque Sevilla engancha"

Fue directora general de Google para España. Ahora quiere poner su experiencia al servicio de la que fue su ‘casa’.

el 12 nov 2011 / 19:16 h.

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Isabel Aguilera posa en el balcón de su despacho, en la calle San Fernando.
Isabel Aguilera (Sevilla, 1960) aterriza en el Consejo Social de la Universidad de Sevilla después de una trayectoria brillantísima como ejecutiva de empresas tecnológicas punteras en el mundo (de 2006 a 2008 fue directora general de Google para España y Portugal). Esta labor le hizo ocupar el puesto número 25 de las mejores ejecutivas europeas según el Financial Times y el número 50 de las personas más influyentes del mundo según Fortune. El éxito no ha hecho, sin embargo, que esta arquitecta y urbanista de carrera pierda su mayor virtud: "No puedo domesticar mi curiosidad".

 

-¿Qué trasladará de su paso por la empresa al Consejo?
-De mi experiencia ejecutiva he aprendido a aprender. Vivimos en un momento muy difícil que nos obliga a salir de nuestras zonas de confort, a navegar en la ambigüedad, y a estar seguros de que tenemos las capacidades necesarias para afrontar retos que, a lo mejor, no estaban en nuestros libros. Tenemos que ser capaces de insuflar a los estudiantes una pizca de pasión por el riesgo.

-De hecho, ya en el año 2001, con el pinchazo de Internet, dijo no creer en las crisis, que los tiempos son los que son y la competencia es muy dura. Como ahora, ¿no?
-Absolutamente. Parte de lo que nos pasa es que nos habíamos creído Los mundos de Yupi. En una empresa, la gestión de una crisis es permanente. Tenemos que vivir siempre maximizando el retorno de la inversión. Los recursos, el talento y el tiempo no son ilimitados.

-La universidad se queja siempre de que no hay dinero...
-Borges ya lo dijo: Nos tocaron, como a todos los hombres, malos tiempos que vivir. Yo digo, no tan bien como Borges, que éstos son los mejores tiempos probablemente que vamos a vivir de ahora en adelante. La eficiencia ha venido para quedarse. Tenemos que ser muy eficientes para detraer recursos para investigar, para seguir conociendo...

-¿Qué queda de la universidad que usted dejó?
-Ahora estamos en una universidad 3.0. Se han abierto puertas y ventanas para recibir ideas extraordinarias. Y, sin embargo, conservando la esencia.

-Un informe de expertos sobre el futuro del sistema universitario español lamenta el exceso de prudencia de éste. ¿Tan falto de audacia lo ve?
-No he visto ese informe pero estamos ante una cuestión de semántica con la que discrepo. Se puede ser prudente, ¡y es muy necesario serlo!, y, al mismo tiempo, audaz. La prudencia es saber hasta dónde puedes llegar. La falta de ella es lo que nos ha hecho vivir la situación que vivimos. La universidad debe despertar la curiosidad sin dejar de fomentar la prudencia. Si no, estaríamos formando a kamikazes intelectuales.

-Defiéndame la necesidad de un órgano como el Consejo Social en un momento en el que se replantea el modelo de administración al completo.
-Ojalá todos los organismos fueran tan eficientes... Aunque, sin ser pesimista, siempre pienso que se puede hacer mejor. Mi voluntad es trabajar por conectar la universidad con su entorno.

-¿Habrá empresas dispuestas a invertir en la universidad?
-Cualquier empresa que quiera competir en el entorno actual se ha acercado o va a acercarse a la universidad. Si algo he extraído de mi experiencia es que hay un trinomio que va junto: innovación, tecnología y talento. Estamos condenados a entendernos.

-Tendrá que pronunciarse sobre presupuestos, tasas y becas. En Andalucía la consigna hasta ahora es la de invertir en educación ante todo. Pero en España y en el resto del mundo, el modelo educativo está ahora en revisión. ¿Para usted es innegociable que se mantengan las tasas y las becas?
-Mi deseo es que mantengamos una universidad accesible para cuantos más mejor. Es cierto que vivimos en un entorno económico muy difícil, no sólo para la Universidad de Sevilla. La voluntad de la Junta y de las universidades andaluzas es la de atrincherarnos para que estas condiciones se mantengan.

-Usted presumía de involucrarse en la selección del personal en las empresas. ¿Cómo cree que funciona el sistema de contratación en la universidad? En el informe antes citado se llega a plantear incluso que los rectores sean elegidos por concurso público internacional.
-De momento, ni por aclamación del claustro ni por concurso público podríamos tener más suerte que la que tenemos con el rector. En la universidad, como en todos los estamentos, es muy buena práctica contratar a los mejores. Pero, de entrada, hay que demostrarme que no se hace. Cualquier persona inteligente, que trabaja en algo de tanta proyección y con tanto impacto, hace las cosas bien. Así lo asumo

-¿Es una buena opción en tiempos de crisis la fusión entre universidades?
-Las fusiones son siempre una opción. Y no sólo en la empresa. Carezco de la información necesaria para saber cuál es la situación en la universidad española. Visto en abstracto me parece una buena opción pero desde luego, hacerlo o no, no depende de mí. Los rectores tendrán que decidir cuál es la mejor opción.

-¿Cómo ve Sevilla?
-Siempre he dicho que si Internet fuera una ciudad, sería Sevilla, porque Sevilla engancha. Es una ciudad abierta, volcada al exterior, en el que la gente puede expresar sus capacidades y emociones, libre, acogedora...

-¿Y en materia urbanística?
-Está mucho mejor que otras ciudades europeas.

-¿Le gusta la arquitectura moderna mezclada con lo más tradicional?
-La mezcla enriquece.

-¿Ha paseado por las setas?
-Es interesante, pero le falta aire. Es muy potente y quizás por eso le falte aire para tener más perspectiva.

-¿Cómo asiste al debate sobre la torre Pelli?
-A mí César Pelli me encanta... Todos tienen que expresarse y, al final, se impone la cordura.

-¿Pone en riesgo el patrimonio histórico de la ciudad?
-Creo que no. Si sólo hiciéramos lo que se ha venido haciendo siempre nunca avanzaríamos.

-¿Qué opina sobre el hecho de que la universidad se haya quedado al final sin el proyecto de la biblioteca de Zaha Hadid?
-Me gusta la diversidad, y Zaha Hadid es una excelente diseñadora. Deberíamos fomentar la tolerancia en la convivencia de diferentes estilos porque es la única manera de hacer más grande aún a Sevilla. Me habría gustado poder contar con un edificio así en Sevilla.

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