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Si la ventaja se pierde, el crédito, también

Caer en Barcelona, más que posible, es muy probable. Ayer, si alguna posibilidad había, la dejó Manolo Jiménez en la caseta pensando en el partido del Real Madrid y en el duelo ante Juande Ramos. Pero caer en el Camp Nou tiene consecuencias: dilapidar la ventaja -a dos puntos el Valencia- y dar una imagen penosa, la que propició el de Arahal.

el 16 sep 2009 / 01:44 h.

De 100 partidos que este Barcelona juegue ante este Sevilla posiblemente los azulgrana ganen 98, o quizás 99. Pero desde luego esas contadísimas opciones de victoria del equipo nervionense no son posibles con la alineación que ayer sacó al Camp Nou Manolo Jiménez. Porque ganar al posiblemente mejor equipo del mundo es muy difícil de por sí, pero más aún si dejas a tu mejor futbolista en el banquillo, reservado se supone. Y más difícil aún si para contrarrestar al centro del campo más dinámico de la Liga se recurre a uno de los jugadores más estáticos y menos poderosos físicamente de la plantilla. El planteamiento que ayer propuso Manolo Jiménez para hacer frente al Barcelona es uno de los más pobres que el entrenador de Arahal ha hecho con el equipo sevillista. Posiblemente con otro habría perdido igual, pero eso no quita su ceguera.

Claro que todo ello habría tenido una explicación lógica si Jiménez hubiera argumentado que daba el partido de anoche por perdido y que pensaba en el del domingo ante el Real Madrid. Debe tener marcado ese encuentro a fuego ante el equipo de Juande Ramos, y debe ver ahí el técnico la consumación de sus objetivos, los del equipo -la Liga de Campeones, que se complica- y los suyos propios, la batalla contra el fantasma que se hará carne el domingo en el banquillo rival.

Pero entonces no se entienden muchas cosas. Porque es ridículo pensar en reservar a Kanouté para el domingo y sacarlo en el descanso cuando el partido estaba ya perdido. Como absurdo es sacar a Renato para que participe como espectador en la debacle. Como absurdo es insistir, un día tras otro, en colocar a un mal jugador como Mosquera en el lateral derecho -una temporada y media y aún no se ha dado cuenta el de Arahal-, más aún si Konko está recuperado. Como inexplicable es darle galones de titular a Maresca cuando no está para jugar. La ventaja se va dilapidando, y con ella el crédito del entrenador.

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