Local

«Si un crucificado sale el Domingo, el Resucitado puede salir cualquier día»

Si su deseo se cumple, la de este año será la última Semana Santa de este vallisoletano entre nosotros. El cardenal de Sevilla desvela cuáles son sus intenciones de futuro a partir de que en agosto cumpla los 75 años y deba presentar su renuncia al Santo Padre. Foto: Gregorio Barrera.

el 15 sep 2009 / 23:36 h.

TAGS:

Si su deseo se cumple, la de este año será la última Semana Santa de este vallisoletano entre nosotros. El cardenal de Sevilla desvela cuáles son sus intenciones de futuro a partir de que en agosto cumpla los 75 años y deba presentar su renuncia al Santo Padre.

-¿Presiente que será ésta su última Semana Santa en Sevilla?

-No. No, porque en los distintos cargos que he tenido siempre he querido vivir en el convencimiento de que tendría que trabajar como si fuera a ser eterno en ese servicio para no crear ninguna sensación interior de inestabilidad o interinidad.

-¿Qué pasará en agosto? Nos cuentan que su deseo sería jubilarse a los 75 años.

-Incluso alguna vez he dicho que como yo suelo ir de vacaciones en el verano y mi cumpleaños se celebra en pleno verano, pues ya estaría muy bien que? De todas maneras, una cosa es el deseo que uno tiene y otra cosa que uno tiene sus superiores y lo que el Santo Padre determine eso será de mi agrado sin duda alguna.

-Con 74 años y una salud envidiable, ¿qué prisas hay por marcharse de Sevilla?

-Ninguna, ahora bien, es lo inexorable de la legislación vigente y el carné de identidad.

-¿No desearía prolongar algún año su pontificado aquí?

-Una diócesis tan grande como Sevilla no puede estar un tiempo? además yo tengo la experiencia de mi llegada a Sevilla. El cardenal Bueno Monreal se puso enfermo, hubo que buscar enseguida una persona para que viniera aquí, creo que posiblemente no era ésta la trayectoria que seguía mi nombramiento, pero bueno, vieron que estaba por aquí y dijeron, bueno, pues que provisionalmente vaya éste a Sevilla, y aquí llevo desde hace 27 años. A la vista de esa experiencia, me parecía que el arzobispo tenía que ir conociendo la diócesis y no someter a ésta a decir quién vendrá o no.

-Si se va en agosto, dejará asuntos pendientes. ¿Le gustaría coronar a la Virgen de Regla antes de marcharse?

-Yo di órdenes al hermano Pablo, que es el que lleva la agenda, que aquí es como si fuera eterno. Si al final uno no está, ya se arreglará de otra manera. Todo debe transcurrir con una gran normalidad para no crear inquietudes en las personas.

-¿Qué consejo le ha ofrecido a Asenjo a la hora abordar su relación con las cofradías?

-Ninguno. De común acuerdo establecimos una hoja de ruta para conocer a las personas de la forma más suave, sin ningún tipo de prejuicios. Le sugerí que estos retiros que hemos tenido estos años, sería conveniente que los dieras él, así le conocen las personas, su forma de ser, su estilo, su espiritualidad.

-Monseñor Asenjo ha manifestado en alguna entrevista que no debe abusarse de las salidas extraordinarias ni de las coronaciones?

-Yo soy de la mismísima opinión. Otra cosa distinta es que el número que hayamos hecho en la proporción de habitantes y cofradías que tiene Sevilla sea exagerado o no. Una coronación en mi pueblo es una cosa extraordinaria que se hace cada 50 años porque hay cinco cofradías. En Sevilla, con quinientas treinta y tantas... Igual ocurre con las nuevas hermandades. Si la Iglesia de Sevilla tiene una población de casi dos millones de habitantes el que surjan grupos? Muchas de estas cosas que pueden ser extraordinarias en otro sitio son perfectamente ordinarias y normales en Sevilla.

-¿Le gustaría que antes de marcharse se arbitrase una solución al problema horario de la estación penitencial de La Resurrección?

-Desde que se aprobó la hermandad de La Resurrección es un problema recurrente y permanente. La Resurrección puede estar en cualquier día de la semana, mejor, La Resurrección como misterio de fe tiene que estar en todos los días de la Semana Santa, desde el principio hasta el fin, porque esto es lo fundamental. Pero en lo que se refiere a la salida procesional de la hermandad, en cualquier día de la semana puede estar. Y dirán, bueno, pero cómo, esto es una cosa muy extraña. Bueno, pues la Sagrada Cena es el Domingo de Ramos cuando sale; El Amor, que es un crucificado, también sale el Domingo de Ramos. Es decir, Sevilla en este aspecto celebra la Semana Santa sin una ordenación cronológica de las imágenes. Su día propio sería el Sábado Santo, el Domingo de Resurrección. ¿Y el Sábado Santo, el último, el primero, el de en medio?? Lo importante es el misterio del Resucitado, y después cualquier día es bueno.

-Y si saliera la primera del Sábado, ¿usted no considera un atentado litúrgico que se viera en la Campana primero a la Resurrección y después la urna del Santo Entierro?

-Pues igual puede ser que veamos el Domingo, después de La Borriquita, la Sagrada Cena sin esperar al Jueves Santo. Esto lo tiene superado Sevilla con bastante buen criterio.

-¿Las puertas de la Catedral siguen estando abiertas para acoger a nuevas cofradías?

-No solamente siguen abiertas, sino que están abiertas y llamando además a las hermandades. Este año, el llamado Domingo de Pasión por la tarde, vamos a recibir en estación de penitencia a todas las hermandades del Viernes y del Sábado, las llamadas anteriormente de vísperas. No vienen las imágenes, pero vendrán los hermanos mayores con sus estandartes y varas. Vendrán y yo las recibiré una por una en la Puerta de San Miguel como se reciben a las hermandades en Semana Santa. Tendremos una celebración y es un gesto, creo yo, muy oportuno y muy bonito. Después otra cosa es la nómina de las que pasan por la Campana. Aquí hay unas limitaciones claras, que son las del espacio y el tiempo.

-Es la primera vez que reconoce que hay limitaciones.

-Las del espacio y el tiempo, pero si empiezan a las siete de la mañana, por mí encantado. Hay que considerar también todo lo que significan los servicios de la ciudad. Que hay una sesión por la mañana, pues no pasa nada. Es decir, que si termina la última de la noche, pues comenzamos con las del día siguiente. Es decir, que en este aspecto son unas limitaciones que pueden ser técnicas, pero por parte nuestra no hay ninguna dificultad.

-¿Le gustaría que La Misión aportara a la Semana Santa su carisma claretiano incorporándose a la nómina? Se habla del Martes Santo.

-La verdad es que esos temas los tengo muy poco estudiados o nada, porque esas funciones las tiene delegadas el Consejo de Hermandades.

-San Hermenegildo. ¿Para el Consejo o quizás para una hermandad?

-Las dos cosas. Puede haber una hermandad allí que tenga sus cultos y su casa de hermandad y que el Consejo tenga allí su sede, porque el Consejo tampoco necesita una iglesia permanentemente, sino circunstancialmente. Perfectamente podría haber allí una hermandad con su iglesia, sus dependencias y también la sede del Consejo, que caben perfectamente. Incluso esta segunda solución creo que sería más viable. Aquello es muy grande y hay sitio para todos.

-¿Está satisfecho con la respuesta de las cofradías en estos tiempos de crisis?

-Es uno de los capítulos en el que las hermandades me dan más satisfacciones, porque hay cosas que se saben y otras que no se saben. De eso a veces las hermandades no hacen publicidad, porque tienen un sentido muy grande de que con la caridad no hay que presumir. Que haya unos gestos de austeridad en la estética de la Semana Santa son una ayuda y también un gesto de que no somos indiferentes a los sufrimientos e inquietudes de este momento.

-Este año El Sol se ha quedado en puertas de incorporarse a la nómina. Lástima que haya sido por la falta de liquidez para levantar su capilla.

-Es una hermandad que ha ido creciendo en todos los aspectos, que ha superado problemas y nos ha dado ejemplos de humildad aceptando muchas cosas. Es una hermandad que ha ido madurando y, bueno, lo que no se ha conseguido este año por circunstancias, podrá ser en otro momento.

-27 años en Sevilla dan para almacenar muchos recuerdos...

-Hay muchos, pero una de las cosas que me impresiona y me emociona muchísimo todos los años es la entrada en la Catedral del Señor de los Gitanos...

Puede leer la entrevista completa en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

  • 1