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Siguen las maniobras para remolcar el buque encallado en la bahía de Sanlúcar

Un buque de 93 metros de largo que transportaba 3.150 toneladas de productos químicos encalló ayer en la bahía de Sanlúcar (Cádiz), cuando estaba a punto de penetrar por la desembocadura del Guadalquivir para subir, río arriba, hasta Sevilla. Salvamento Marítimo suspendió la navegación fluvial mientras realizaba las maniobras para remolcar el barco.

el 16 sep 2009 / 07:04 h.

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D. Cela / N. Perales

Un buque de 93 metros de largo que transportaba 3.150 toneladas de productos químicos encalló ayer en la bahía de Sanlúcar (Cádiz), cuando estaba a punto de penetrar por la desembocadura del Guadalquivir para subir, río arriba, hasta Sevilla. Salvamento Marítimo suspendió la navegación fluvial mientras realizaba las maniobras para remolcar el barco.

Dos años después de que el buque chatarrero New Flame se hundiera frente a las costas gaditanas, otro barco de dimensiones parecidas -93 metros de eslora- encalló en la madrugada de ayer (6.10 horas) frente a la playa de Sanlúcar de Barrameda. El buque Sachin Colibri, con bandera de Malta y 14 tripulantes, tocó con el casco el fondo del mar a la altura de la boya 14.

En la desembocadura del Guadalquivir están dispuestas linealmente una serie de boyas que indican la distancia paulatina del fondo del mar, precisamente para evitar que los barcos encallen al entrar en el río. El Sachin Colibri, propiedad de la empresa Eitzen Chemical, se dirigía al puerto de Sevilla con una carga de 3.150 toneladas de hidróxido sódico.

El hidróxido sódico, más conocido como sosa cáustica, es un producto industrial que se utiliza en grandes cantidades para fabricar papel, tejidos, detergentes y en perforación petrolífera.

Tras estudiar el barco varado, el Ministerio de Fomento emitió un comunicado donde confirmó que no había "sufrido vías de agua" ni se apreciaban "indicios de contaminación", ya que el casco tenía doble refuerzo. El buque quedó atrapado por el sedimento de tierra, agua y sal, frente a las costas de Sanlúcar y del Parque Nacional de Doñana, por lo que el riesgo de vertido químico fue la principal preocupación del Gobierno.

Salvamento Marítimo ordenó suspender la navegación fluvial por el río Guadalquivir mientras realizaba las maniobras de inspección en el buque. No obstante, el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Manuel Fernández, aseguró que el corte de la navegación no fue "significativo". "Por los muelles han entrado 4 barcos desde esta mañana [por ayer]", añadió.

Pasadas las cinco de la tarde, 11 horas después de haber quedado atrapado, el barco remolcador María Zambrano inició los trabajos de arrastre del buque, aprovechando la subida de las mareas. Consiguió moverlo a las 18,15 horas y llevarlo hasta Chipiona. El buque presentaba un problema en las máquinas pero, tras la inspección, estaba previsto que retomase rumbo a Sevilla, aprovechando la marea alta, y acompañado por los dos remolcadores contratados por el armador del buque, según las instrucciones de la Capitanía Marítima.

El alcalde en funciones de Sanlúcar, Víctor Mora, manifestó que vivió con inquietud las horas en las que el barco permaneció encallado a la altura de las playas de Las Piletas y La Calzada. "Hemos estado con la preocupación evidente de que haya un buque varado aquí pero Salvamento Marítimo ha actuado rápido. Es una buena noticia que se haya podido remolcar y que no hayamos tenido ningún incidente más", dijo.

El riesgo de contaminación en sus aguas volvió a Sanlúcar una semana después de que llegaran restos de fuel a sus playas procedentes del vertido en la fábrica de Cepsa en Huelva. "Esperemos no tener más sustos y dejemos este tipo de incidentes atrás", dijo Mora.

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