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«Sin dinero, apostamos por impulsar a la desconocida de La Campiña»

Docente por amor a la profesión y alcalde por la ilusión de ver crecer día a día un pueblo que lo acogió hace 30 años, Juan Antonio Zambrano desgrana la actualidad municipal confesando que ha sido necesario un gran esfuerzo para remontar de la crisis.

el 08 dic 2014 / 10:46 h.

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Muchas dosis de imaginación han hecho falta en Marchena para gestionar un Consistorio casi en quiebra. Tras nadar a contracorriente, ahora toca concentrar esfuerzos para resurgir turísticamente a esta ciudad monumental. ¿Se va a actuar en la muralla tras la aplicación de los fondos? El Consejo de Ministros ha consignado crédito pero no se ha retirado del procedimiento judicial. Hasta que no haya un fallo, que creo, será favorable, no podemos construir. Yo hago responsable al ministerio de lo que pueda pasar en la muralla porque nos está quitando 50 puestos de trabajo y está arruinando el patrimonio. Vamos a actuar de urgencia, gracias a una partida de Diputación, pero esperamos la autorización de Cultura para evitar que se desprenda más. Tras el derrumbe del techo del juzgado, ¿por qué no se ha buscado otra ubicación? Hace cuatro años le cedimos a la consejería un solar pero no se han ejecutado las obras. Dado que no había presupuesto nos pidieron, tras el derrumbe, que buscáramos algún lugar. Me comprometí a acompañarlos para ver determinados sitios, que pudieran acoger el juzgado circunstancial o permanentemente, y mi sorpresa fue, tras varios días visitando edificios, que decidieron reformar la techumbre. Yo sigo diciendo lo mismo: el solar está ahí para un palacio de Justicia o unos juzgados en condiciones. ¿Cómo se encuentran las cuentas del Ayuntamiento? Cuando llegamos había una deuda de 19,5 millones de euros, a la que había que sumar otro 1,5 de la Seguridad Social y uno de Hacienda. Tuvimos que hacer un plan de ajuste, del cual tengo que agradecer a los trabajadores que lo entendieran y asumieran, con la reducción del 5 por ciento del complemento específico, que va a volver en 2015. Además, al no poder pagar más nóminas, compaginé mi trabajo en el instituto con la Alcaldía y creamos una serie de controles en el Consistorio. Mis concejales no cobran y gracias al equipo humano, que no les ha importado el dinero y se han dedicado a Marchena, hemos aprobado el presupuesto de 2015 cumpliendo la regla de gasto, la estabilidad, la deuda pública y la morosidad, pagando a los proveedores al día. De tener 19 millones de deuda hemos pasado a deber solo 9 a los bancos. La salud económica era de quiebra total y ahora Marchena es una ciudad con estabilidad económica. No teníamos un duro para nada y gracias a las asociaciones hemos hecho la programación de Navidad. La gente entendió que había que prescindir de ciertas cosas y gracias a ellos el Ayuntamiento se ha estabilizado. ¿En qué ha mejorado Marchena? En nuestra imagen de promoción turística. Teníamos una media estancada de 4.000 visitas a pesar de ser un pueblo con un grandísimo patrimonio. El 2013 lo cerramos con 11.000 y creo que este año vamos a batir récords. Hemos optado por ser más creativos. Nuestros planes de inversión los hemos dedicado al pueblo, mejorado los parques y jardines o con la construcción de una guardería y una comisaría. ¿Qué le queda por hacer? Con el presupuesto aprobado tenemos una holgura de 400.000 euros y vamos a realizar, a pulmón, el mantenimiento del Ayuntamiento, del edificio de la Milagrosa y del edificio de las Artes. Apostaremos por los caminos rurales e incluso compraremos un camión de basura y un coche de policía. Se abren otras perspectivas de inversiones interesantes para el desarrollo económico como terminar la circunvalación que se quedó a solo 2 kilómetros, el tren de cercanías, restaurar la muralla, el parque arqueológico y arreglar la Puerta de Carmona. Los grandes retos del futuro están en el desarrollo económico con las comunicaciones y el turismo. Cuando no teníamos dinero, nuestro esfuerzo fue apostar por los servicios y hacer conocida a la gran desconocida de la campiña que es Marchena.

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