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Sin raíles para la Campana

La Campana está a sólo 400 metros de la parada principal del tranvía, la Plaza Nueva. Una distancia pequeña que se le ha atragantado al Gobierno local desde que el proyecto tomó forma en 2007. De nuevo se admiten dificultades técnicas, al mismo tiempo que se garantiza que llegará. Nadie se atreve a decir cuándo.

el 16 sep 2009 / 07:24 h.

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La Campana está a sólo 400 metros de la parada principal del tranvía, la Plaza Nueva. Una distancia pequeña que se le ha atragantado al Gobierno local desde que el proyecto tomó forma en 2007. De nuevo se admiten dificultades técnicas, al mismo tiempo que se garantiza que llegará. Nadie se atreve a decir cuándo.

La falta de una ruta para llegar a la Campana es todo un símbolo de los problemas que tiene el Ayuntamiento para continuar con su proyecto del Metrocentro. Desde 2007 se han sucedido los trazados, las modificaciones y los debates internos. Y, de momento, sólo hay dos elementos claros: llegará a San Bernardo -las obras empezarán con el inicio del curso- y a Santa Justa después, aunque aún no está claro por dónde -siguen abiertas las dos opciones: La Buhaíra y San Francisco Javier, fruto de un debate aparcado hace ya casi un año-. A partir de ahí sólo hay líneas de trabajo. Objetivos a cumplir, que aún no tienen forma clara. En su reunión con el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, le entregó su modelo de tranvía: un eje Campana-Alameda-Barqueta con un enlace a Plaza de Armas y de ahí a Plaza Nueva por Reyes Católicos y Zaragoza.

Pero sólo dos meses después ha sido el propio alcalde quien ha puesto en duda su proyecto. Lo hizo el martes en una entrevista con Europa Press y lo volvió a hacer ayer en declaraciones a los medios de comunicación. "Me gustaría que llegara a la Campana pero ahora no es posible desde el punto de vista técnico. Pero la estación más cercana del tranvía a La Campana está a 404 metros, no está muy lejos", afirmó Monteseirín. Él mismo restó importancia al objetivo que su Gobierno se ha marcado desde 2007 cuando señaló la Campana en rojo en sus mapas y garantizó una y otra vez que el tranvía llegará allí.

No ha sido un debate secundario. Ha tenido mucho protagonismo, más del que el propio alcalde hubiera querido. En abril de 2007, unas semanas antes de las elecciones municipales, el entonces vicealcalde, Emilio Carrillo, lanzó un mensaje que desconcertó a sus compañeros de Gobierno: el tranvía no conectaría la Plaza Nueva con la Campana. Admitía así que se había quedado encajonado en Plaza Nueva. Sólo cabía por Zaragoza, Sierpes y Tetuán, todas ellas opciones descartadas. Un día tardó entonces el alcalde en salir del paso: se estudiarán otras alternativas, pero el Metrocentro llegará. Pasaron los meses, y el Ayuntamiento seguía sin respuesta. Mayo, junio, julio... Siempre el mismo mensaje: la conexión se hará.

Incluso en agosto, y seguimos en 2007, la Agrupación de Interés Económico, entonces dirigida por Fernando Martínez Salcedo, lanzó una propuesta: vagones más estrechos para circular por el Centro. El plan no sirve. Las "dificultades técnicas" a las que alude ahora el alcalde son las mismas que se planteaban hace ya justo ahora dos años. En este tiempo, se han buscado trazados alternativos. Uno de ellos, de Santa Justa a la Campana formando una U y dejando sin conectar los 400 metros que separan la Campana y la Plaza Nueva. Luego vino otro plan: llegar a la Campana por Barqueta y la Alameda y a la Plaza Nueva con un trazado que parta desde Plaza de Armas y que circule por el Centro. Esta iniciativa estaba sobre la mesa en mayo.

El mensaje que lanza una y otra vez el alcalde alude a "dificultades técnicas" ¿A qué se refiere? "La anchura de vías, los giros, el suministro eléctrico", según explican desde el área de Movilidad. Los mismos problemas entonces que se pueden producir en el otro eje de la ampliación, entre Plaza de Armas y la Plaza Nueva. Pese a esto, el Gobierno lo tiene claro: "el Metrocentro llegará a la Campana". No se sabe ni cómo ni cuando, pero llegará.

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