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Siria hace oídos sordos al clamor internacional y sigue masacrando

el 07 ago 2011 / 14:14 h.

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Captura de un vídeo en el que se muestra el entierro de un opositor al Gobierno sirio.

El Gobierno sirio de Bashar al Assad no se arruga ante la presión internacional y continúa con su brutal represión, una campaña que ha defendido apelando al "deber de Estado" y a la necesidad de defender al país de los "grupos terroristas" y de los "forajidos". Esta política de defensa de los intereses del país se saldó ayer con otros, al menos, 57 civiles muertos, 38 de ellos sólo en la ciudad de Deir al Zor, según informó un grupo de activistas.


"Son cifras preliminares. El número de víctimas sube hora tras hora", señalaron las fuentes consultadas vía telefónica y pertenecientes a la Unión para la Coordinación de la Revolución Siria, Suhair al Atasi.

A los 38 muertos por la ofensiva en Deir al Zor habría que sumar al menos otros 13 muertos en Hula, a unos 30 kilómetros al norte de Homs. Ambas localidades han sido asaltadas por columnas de blindados y carros de combate a primera hora de este domingo.La mayoría de las víctimas mortales de Deir al Zor se han producido en el barrio de Al Yura, en el oeste de la ciudad, donde los carros de combate del Ejército sirio superaron las barricadas improvisadas levantadas por la población.

"A primera hora de esta mañana las columnas de tanques y excavadoras del Ejército han irrumpido por el norte y el oeste de la ciudad bajo una intensa cobertura de fuego y han desmantelado las barricadas levantadas por los residentes", explicó un vecino de la localidad en declaraciones telefónicas a Reuters."Una docena de carros de combate están tomando posiciones en la plaza del mercado de Jubaila, en el norte de Deir al Zor", añadió el residente, identificado como Abu Bakr.El asalto a Deir al Zor, situada a orillas del Éfrates, ocurre justo una semana después del ataque del Ejército a Hama, una de las ciudades en las que las protestas contra el régimen del presidente Bashar al Assad gozaban de mayor vitalidad desde que estallaran hace cinco meses.

Fuentes de la oposición aseguran que en la última semana han muerto unas 300 personas en Hama por la represión militar, pero el régimen insiste en que se trata de una violencia provocada por milicias de grupos islamistas y "grupos terroristas". En total, alrededor de 1.600 civiles habrían muerto desde el inicio de la revuelta contra Al Assad, según los cálculos de grupos de Derechos Humanos.Por otro lado, el presidente sirio, Bashar al Assad, se comprometió ayer domingo a proseguir "con paso firme" su programa de reformas y justificó la actuación de las fuerzas de seguridad en el hecho de que cumplen con el "deber del Estado" de proteger a los ciudadanos de "los forajidos" que se dedican a "aterrorizar a la población".Así lo hizo saber el presidente en un encuentro mantenido con el ministro de Asuntos Exteriores libanés, Adnan Mansur, quien a su vez criticó los "intentos extranjeros de interferir en los asuntos internos de Siria", según la información facilitada por la agencia oficial de noticias siria, Sana.Fuentes de la oposición, por contra, aseguraron que en la última semana han muerto unas 300 personas en Hama por la represión militar, pero el régimen insiste en que se trata de una violencia provocada por milicias islamistas y "grupos terroristas".

Entre las reformas que ha anunciado al Assad está el decreto que permite la creación de partidos, aparte del movimiento gubernamental, el Baaz, y otro decreto sobre la Ley Electoral General. Con esta norma, se permitirá el multipartidismo, en función del cual las nuevas formaciones deberán respetar y defender "la democracia, los Derechos Humanos y la unidad de la patria" y no podrán alentar ninguna forma de violencia.


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