Local

Soberbio trabajo actoral

el 06 nov 2012 / 14:00 h.

TAGS:

Se trata de un tema tan candente como complejo en el que influyen factores como el desarraigo y la falta de pertenencia a un grupo social. Es justo lo que les ocurre a los protagonistas de esta obra, un hombre negro y una mujer blanca que pretende volver a sus orígenes yendo a la playa de su infancia.

Pero al llegar se encuentra con que ese espacio ya no le pertenece y, por ende, se siente perdida. Lástima que para llegar a esa conclusión, aparentemente sencilla, la dramaturgia acabe siendo un tanto farragosa, debido a que planea por diversos temas que ya de por sí son susceptibles de una compleja reflexión, como el racismo, la emigración, el machismo e incluso la violencia de género. Aunque, más que adentrarse en estos temas el relato se limita a plantearlos desde una óptica neutral, mediante unos diálogos que abusan de la reiteración y un simbolismo que tiende a lo absurdo, aunque se queda a mitad de camino.

No obstante, la puesta en escena imprime un ritmo fluido y cuenta con un soberbio trabajo actoral. Manolo Monteagudo y Amparo Marín desbordan comicidad y maestría y Maica Barroso, con auténtico poderío, impregna de dramatismo y humanidad a su personaje alcanzando un alto grado de emotividad.

  • 1