Economía

Sola con su ruido

La crítica llueve sobre una Ley de Economía Sostenible que preveía muchas nueces y olvida grandes reformas

el 28 nov 2009 / 20:53 h.

Salgado, ayer, en Santander, explicando la norma.

Mucho ruido y pocas nueces ha traído el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, una masa de medidas -algunas ya previstas- de 14 ministerios y entre las que, sin embargo, faltan reformas tan importantes como la del mercado de trabajo -se excluye ante la falta de acuerdo entre patronal y sindicatos-, la política de educación, las pensiones y la futura estrategia energética. El Gobierno se defiende frente a la lluvia de críticas.

Así, la ministra de Economía, Elena Salgado, afirmó ayer que esa nueva norma está "llena de propuestas" y no es "franquista", como afirma el PP, al que pidió que se sume de una forma constructiva "al diálogo con todos" en el que se basa este proyecto.

Salgado dijo a los dirigentes del PP que de franquismo saben "ellos mucho más". "Y lo que es franquista es mirar al pasado y no al futuro, que es lo que ellos hacen constantemente", apuntó la ministra, quien explicó que la Ley de Economía Sostenible diseña, junto a otras medidas que el Gobierno presentará el día 2 en el Congreso, un "proyecto de país" para el futuro, democrático, en el que las decisiones han de ser compartidas.

Por eso, reiteró que la estrategia de economía sostenible se basa en el "diálogo con todos", con los agentes sociales, con las autonomías y los ayuntamientos y con los grupos parlamentarios y, en referencia al PP, señaló que
"si no son capaces, como no lo son, de poner sobre la mesa ninguna propuesta, al menos que sean capaces de estudiar y de reconocer lo bueno que tienen las que los socialistas hacemos".

Por su parte, el titular de Fomento, José Blanco, resaltó la ley como el primer instrumento que cimenta un nuevo modelo, y lamentó que haya "retrógrados" que lo critiquen alegando que "la realidad [de la economía] no se cambia por decreto".

Destacó que es una obviedad que la realidad no se cambia con leyes, pero ese argumento "también es uno de los pretextos de retrógrados" que no desean políticas "que la transformen".

La oposición. En cambio, el presidente del PP, Mariano Rajoy, estimó ayer que el Gobierno "todavía no se ha dado cuenta de que la economía no se resuelve con marketing, con anuncios y palabras, sino que se debe arreglar con reformas, ideas claras, determinación y coraje".

Dijo echar en falta en el anteproyecto de ley "medidas para la generación de bienestar, riqueza y empleo, que es lo fundamental". "Ésta es mi ley: actuar con austeridad, como se ha hecho en Galicia, para así poder bajar impuestos, para que haya rédito para los empresarios y las familias, para no hipotecar el futuro y no lastrar los presupuestos", sentenció.

Se quejó, por último, de los "cientos de anuncios" que el Gobierno central ha hecho con la idea de mejorar la coyuntura, y señaló que la nueva ley puede crear "expectativas falsas si alguien se la cree".

Y más críticas. Mientras, desde CiU, su presidente, Artur Mas, apreció ayer en el texto "mucho ruido y pocas nueces". El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, por su parte, opinó que este documento podría ser más ambicioso porque, sostuvo, tiene "algunas lagunas de importancia". Y por el coordinador federal de IU, Cayo Lara, acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de "mentir", al no haber aprobado la ley en Andalucía, "como prometió", y dijo no entenderla, por cuanto para 2010 hay un recorte presupuestario en I+D+I.

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