Economía

Solbes defiende el modelo de revisión salarial frente a las críticas de Europa

El Gobierno salió en defensa del modelo español de revisión de los salarios ante las críticas de Bruselas y del Banco Central Europeo, que han advertido de que ese sistema de actualización automática de los sueldos puede añadir presión a los precios.

el 15 sep 2009 / 11:43 h.

El Gobierno salió en defensa del modelo español de revisión de los salarios ante las críticas de Bruselas y del Banco Central Europeo, que han advertido de que ese sistema de actualización automática de los sueldos -que se hace en función del objetivo de inflación del 2% del Gobierno- puede añadir aún más presión a los precios.

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía de España, Pedro Solbes, defendió ayer el modelo español de revisión de los salarios frente a la inflación e hizo hincapié en que incorpora como un elemento fundamental en los incrementos la evolución de la productividad.

A su llegada a la reunión informal de ministros de Finanzas de la UE (Ecofín) que se celebró ayer en Niza, Solbes respondió así a las advertencias de la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) de que, en un contexto de elevada inflación, la revisión automática de los salarios puede desatar una espiral alcista en los precios.

En los últimos días, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, renovó sus ataques contra estos mecanismos, generalizados en algunos países de la Eurozona como España y Bélgica, y pidió su desaparición. También la CE, en sus últimas previsiones económicas, advertía de que la existencia en España de cláusulas de revisión aumenta el riesgo de persistencia de las tensiones inflacionistas.

Solbes consideró que esta preocupación puede estar justificada "en algunos casos, pero no de forma generalizada". Recordó que, en el modelo español de fijación de salarios, los incrementos no se establecen en función de la inflación prevista sino del objetivo oficial, lo que permite que con tasas de aumento de los precios del 4% se negocien subidas de sueldos del 2%. Y ahondó en que cualquier modificación de este sistema corresponde a los agentes sociales y no al Gobierno.

Aunque a posteriori se activan cláusulas de revisión -las conocidas como de garantía salarial, que compensan el desvío de la inflación real respecto al objetivo oficial-, precisó que éstas se aplican teniendo en cuenta la evolución de la productividad como un elemento fundamental, recalcó.

También su colega belga, Didier Reynders, rechazó las críticas contra su sistema de fijación de salarios (en Bélgica el ajuste se produce, en muchos casos, mensualmente) y apuntó que, según los datos facilitados por el BCE, los países con mecanismos de revisión no están en una situación peor que la media europea.

Así, aseguró que en los últimos años la evolución de los costes salariales en los países con sistemas de revisión ronda la media de la Zona Euro, y sólo Alemania y Austria están en una situación algo mejor.

Reynders se mostró, en cualquier caso, partidario de seguir atentamente la negociación entre los

agentes sociales, para garantizar una evolución razonable de los costes salariales y evitar que perjudiquen a la competitividad de la economía.

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, precisó ayer, por su parte, que España no tiene un problema por que los salarios aumenten por encima de la inflación, sino por la "bajísima productividad". Señaló que, por ese motivo, los costes salariales unitarios no han evolucionado en los últimos años "como sería deseable" y han provocado pérdida de competitividad. Esa situación "nos resta posibilidades para empujar el crecimiento en momentos como el actual de debilidad de otros sectores, como la vivienda".

Pocos cambios. La reunión de ayer del Ecofín sirvió para dejar claro que no es partidario de "innovaciones" para hacer frente a la crisis económica y acordó combatirla con los instrumentos que utilizan desde hace años, principalmente el rigor presupuestario y las reformas estructurales.

Conscientes de que el origen del problema está en los mercados financieros, insistió en la importancia de que recuperen un "funcionamiento normalizado". Con ese objetivo, explicó la ministra francesa, Christine Lagarde, sigue apostando por aumentar la transparencia y por garantizar que todos los actores del sector financiero asumen sus responsabilidades. A este respecto, Lagarde indicó que la mayoría de las grandes entidades financieras de la UE ya han informado, como les solicitaban los mandatarios desde hace meses, sobre las pérdidas derivadas de las turbulencias financieras y su grado de exposición a activos con problemas.

  • 1