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Solbes entona su adiós

Le llaman el hombre tranquilo. Es discreto, cauto en sus declaraciones y huye del protagonismo. Pedro Solbes es uno de los pilares del Gobierno de Zapatero y el parapeto de todas las críticas de la oposición a la gestión económica del Ejecutivo. Ayer reveló que en 2012 no optará a volver a serlo. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 19:57 h.

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Le llaman el hombre tranquilo. Es discreto, cauto en sus declaraciones y huye del protagonismo. Pedro Solbes es uno de los pilares del Gobierno de Zapatero y el parapeto de todas las críticas de la oposición a la gestión económica del Ejecutivo. Ayer reveló que en 2012 no optará a volver a serlo. "A ciertas edades, hay que plantearse qué otras cosas hay que hacer en la vida". Así justificó ayer el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda su decisión de no presentarse a las elecciones de 2012. Solbes se llama Pedro, como el protagonista del cuento, que avisó tantas veces de que venía el lobo que cuando de verdad vino nadie le creyó.

Pero en el caso de Solbes lo de ayer sí que sonó a despedida, a pesar de que ya en reiteradas ocasiones el presidente del Gobierno ha tenido que convencerle para mantenerle en su equipo. Tras su anuncio de ayer, ahora la duda es si terminará la legislatura, pues hay rumores sobre una crisis en el Gobierno que afectará en primer lugar al Ministerio de Economía. Incluso se habla de un posible sucesor para Solbes, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, que sin embargo ayer aseguró ante los periodistas que no se ve "en absoluto" como ministro.

Además de titular de Economía y Hacienda, Solbes es doctor en Ciencias Políticas, licenciado en Derecho y diplomado en Economía Europea. Ya hace 40 de sus 66 años que ocupó su primer cargo en la Administración pública.

La crisis económica global a la que se está enfrentando no es la primera, ya que durante el segundo gobierno de Felipe González ocupó la cartera de Economía y Hacienda, después de hacer lo propio con la de Agricultura y Pesca.

En 2004, el joven Zapatero recurrió a su experiencia y su prestigio para liderar la política económica del Gobierno. Solbes aceptó y prometió estabilidad macroeconómica y equilibrio presupuestario. Lo cumplió, mientras pudo, pues ha sido el primer ministro de Economía en conseguir el superávit de las cuentas públicas acompañado de un fuerte crecimiento de la actividad y el empleo.

Pero, como es obvio, no todo han sido alegrías durante estos años. El culebrón de la OPA a Endesa empañó su gestión durante la primera legislatura, aunque no fue nada comparado con los daños que está ocasionando a su imagen la crisis financiera desde finales del anterior mandato. Las reticencias del Gobierno a reconocer que la economía española estaba en crisis ha convertido al ministro durante meses en el blanco perfecto para los dardos verbales del PP.

No está cansado. De cara a las elecciones generales del 9 de marzo, el principal partido de la oposición se esforzó en presentarle como un hombre cansado, sin ideas nuevas para combatir una crisis sin precedentes. Y contra pronóstico, a sus 65 años, Solbes fue la revelación de la campaña cuando, en el primer debate entre los responsables económicos de dos partidos rivales, se impuso a Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y fichaje estrella de Rajoy para las listas al Congreso de los Diputados.

"Con un solo ojo", como dijo Zapatero -tenía conjuntivitis-, convenció de que su experiencia le hace capaz para llevar el timón de una economía desorientada por la crisis. Tras la victoria socialista, su segunda legislatura le está dando sorpresas, no todas agradables. Ayer mismo reveló que este año pedirá a los Reyes Magos que no le traigan más. "Ya hemos tenido demasiadas".

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